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- 07/07/2014 02:08
En las horas previas a la comida del mediodía y la cena solemos percibir la punzada del hambre e impulsados por la urgencia de ‘picar algo’ nos llevamos a la boca lo que tenemos más a mano, a menudo alimentos repletos de grasas, azúcares o calorías.
¿Cómo podemos saciar nuestras repentinas ansias de comer sin engordar y nutriéndonos de forma equilibrada?
Es recomendable fraccionar el consumo de alimentos a lo largo del día, porque al aumentar la frecuencia y cantidad de ingestas, el metabolismo se ve forzado a trabajar y quemar más calorías, pero hay que saber elegir lo que se come, para que sea controlado y saludable, señalan desde Smartsalus (www.smartsalus.com), una web que ofrece medicina privada a precios accesibles.
‘No hay que sentirse culpable si justo en las horas previas a la comida se toma un pequeño aperitivo; la clave está en elegir el adecuado’, añaden los expertos de esta clínica online .
Normalmente, lo más recomendable es ingerir fruta, zumo natural o yogur desnatado, aunque para muchas personas estos alimentos no son saciantes o les resulta más apetecible algo salado para comer entre horas, según los expertos de Smartsalus.
Si se va adquirir un snack o abrebocas de los muchos que hay en el mercado, es fundamental revisar la información nutricional y, en concreto, lo que se refiere a las grasas saturadas, que son lo realmente importante, y no solo fijarse en las grasas en general, recomienda este centro.
Otra de las cuestiones que hay que tener en cuenta al elegir un aperitivo son los azúcares, cuyo grado se suele especificar en las etiquetas de los alimentos: ‘si son muy elevados no será muy recomendable, aunque el producto no tenga un porcentaje alto de grasas saturadas’, según Smartsalus.
CINCO ABREBOCAS IDEALES
De acuerdo a la nutricionista Eva Rodríguez, los principales snacks saludables pueden resumirse en:.
-Tortas de maíz, de arroz, trigo o ‘colines’ (barritas de pan muy delgadas).
-Cereales integrales o mezclas de cereales con frutos secos o fruta desecada.
-Cualquier tipo de fruta fácil de consumir (plátano, manzana, cerezas, fresas), fresca pero preparada con anterioridad (bolitas de melón o sandía, tacos de piña al natural) o desecada (orejones, dátiles, ciruelas, pasas).
-Frutos secos al natural: un puñado de almendras o nueces, o piñones.
-Lácteos desnatados; yogur, yogur bebido, queso, leche.
Según Rodríguez, la cantidad en que deben consumirse dependará de lo que ingiera y las calorías que queme la persona.
Para quienes realizan las tres comidas completas y tienen trabajos sedentarios o sin actividad física, Rodríguez aconseja elegir snacks bajos en energía, como una pieza de fruta, una torta de arroz o maíz, un yogur desnatado, o café con leche, o una porción de queso desnatado.
Para quienes efectúan sus tres comidas principales completas y tienen trabajos activos o realizan actividad física, la nutricionista recomienda ‘abrebocas’ más energéticos.
Entre estos productos, también recomendables para quienes carecen de una actividad física relevante y no completan las tres ingestas principales diarias, figuran las barritas de cereales sin azúcares añadidos, los bocadillos de pan integral o cereales con queso, pavo, escalibada o vegetales, la macedonia de frutas, los cereales, los frutos secos y la fruta desecada, así como el yogur con cereales.