Zanele Muholi: Antes que las imágenes están las voces

La activista visual sudafricana que expone hasta el mes de abril en casa Santa Ana destaca la importancia de un archivo de imágenes que visibilice la gente negra y la comunidad LGBTQIA+. Entre los más de 600 retratos que ha tomado alrededor del mundo figuran panameños

La tarde del sábado 24 de enero fue de casa llena en Casa Santa Ana. Artistas, periodistas, invitados especiales, amantes del arte, sobre todo, de la fotografía; miembros de la comunidad LGBTQIA+ y público en general acogió la invitación de la fundación por la apertura de Amalanga Awafani, exhibición de la sudafricana Zanele Muholi, “una de las fotógrafas más influyentes del panorama artístico global”.

Las paredes de la galería, pintadas de negro para la ocasión resaltaban más las imágenes provenientes de dos de sus mayores proyectos: Somnyama Ngonyama y Faces and Phases, en los que Muholi utiliza la fotografía como una poderosa herramienta para reflexionar sobre identidad, dignidad humana, memoria, cuerpo y representación. El público pudo apreciar además una actuación especial que fusionó la voz operística sudafricana con la danza contemporánea, coreografiada por Lusanda Dayimani.

Muholi no solo ha venido a exponer su trabajo. Vino a Panamá por primera vez en 2025. Su intención era quedarse pocos días para hacer algunos retratos para la serie Faces and Phases con panameños. El país y su gente le gustó tanto que terminó quedándose por dos meses. En este segundo viaje, ha seguido fotografiando, conociendo y aprendiendo.

Sobre el arte como herramienta social y política, la situación del colectivo LGBTQIA+, sus retratos y autorretratos, a pocos días de regresar a Sudáfrica, Zanele Muholi conversó con La Estrella de Panamá.

Puntualmente cómo considera que sus obras enfrentan a la discriminación y violencia de la población negra y la comunidad LGBTQIA+

Estamos mirando globalmente, no solo de dónde vengo ni solo de dónde estoy ahora mismo. Estamos hablando de visibilidad, estamos hablando de la importancia de asegurar que este archivo sea inclusivo. Estoy aquí invitada a exponer y pensé que era importante conectar con los locales y asegurarme de que tenemos una voz común conectada con nuestra raza, nuestra sexualidad, nuestra expresión de género y al espacio y la tierra. Internalicé que era importante contar con un archivo que visibilizara la gente local y que conecta con mi realidad diaria.

Este trabajo es sobre la visibilidad de la gente negra, la gente de color, para asegurarnos de tener un archivo que hable del momento, que informe en el futuro de nuestra gente que tiene un contenido que merece ser escrito y leído y usado como parte de estudios. Nadie sabe lo que significa ser negro, de color y cuir en Panamá hasta que vienes y ves gente como tú.

Pero ahora podemos hacer posible que Panamá sea estudiado, leído y conocido por académicos y es posible para nosotros actuar en solidaridad con estas personas. Estamos hablando de una interconexión, hablando con sus voces, diciendo tu salud, mi salud; tu dolor, mi dolor; cualquiera que haya sido el trauma que han experimentado en este espacio, necesitan ser conocidos, acogidos y compartidos.

¿Es efectivo el arte como herramienta social?, ¿Cómo herramienta política?

Como ambos y hablo especialmente de arte para la educación, arte para la humanidad, arte como una voz. El arte no es solo una cosa, pero es muy muy instrumental. Como herramienta política dependerá desde qué esquina hablemos política. ¿Hablamos de política en general, hablamos de política como la constitución del gobierno, de política social? Es mucho más amplio que eso.

Puedes hablar del arte como política para sanar cuerpos porque sin cuerpos saludables, sin nuestro estado mental en orden significa que nuestros cuerpos están amenazados. Estamos hablando de lo que significa entrar en un espacio como este, una fundación y convertir espacios como este en espacios políticos que hablen de nuestras necesidades, que hablen de nosotros como nunca se había hecho. Solamente la política de la existencia, políticas de resistencia: la política de tener una voz y decir ‘tómame en cuenta’ porque yo importo, porque yo pago impuestos en este país’.

No me interesa la política como una forma de gobernanza, hablo de políticas inmediatas, de la vida diaria; cómo te mueves y sientes seguro en una vida de lucha diaria. Esto es suficientemente político. Ese punto de color siempre será parte de esa mezcla porque ese punto de color, esa persona negra, esa persona de color es tu maestro, tu psicólogo, tu terapista, tu instructor. Estamos hablando de reconocimiento y respeto, de existencia e insistencia.

Lleva ya más de 20 años como activista visual. ¿Considera que han cambiado las situaciones que enfrenta la población negra/ la comunidad LGBTQIA+

Depende del lugar del que estés hablando. ¿Ha cambiado para mejor en Panamá?, En Centroamérica parece mejor que en el resto del continente, y que en otros lugares del mundo cuando leemos sobre crímenes de odio, sobre desplazamientos, sobre diferentes formas de violaciones a los derechos humanos. Nuestra gente ha estado en peligro en diferentes formas, en diferentes lugares. Hay personas en lugares de África que ni siquiera pueden decir ‘esto es quien soy’, hasta que mueren.

Hay gente en diferentes partes del mundo donde las leyes los desplazan, y hay lugares como este donde está mejor y puedes expresar opiniones, ideas o sentimientos de manera abierta y también habrá individuos que son lo suficientemente abiertos y valientes para empezar un movimiento, donde se pueden presentar eventos como el Pride, donde se habla y se puede ser abierto y significa que ese lugar puede ser más tolerante. No es que yo promueva la tolerancia; promuevo el respeto, el respeto político y la visibilidad, que es saludable para todos, porque no solo nos favorece a nosotros. Nacemos de padres que no son cuir, pero que necesitan sostener a sus hijos. Hablamos de la familia, o familias que son afectadas si son amenazadas.

En estos momentos parece que diéramos pasos hacia atrás en el camino recorrido con un renacer de grupos ultraconservadores ¿Qué nos falta como sociedad para lograr la equidad?

La equidad es un proceso, no se puede lograr de la noche a la mañana y menos en lugares como Sudáfrica donde tomó 400 años eliminar el apartheid. ¿Vamos en retroceso? En lugar de responder esta pregunta quiero decir que habrá fuerzas que quieran arrastrarnos de muchas formas, pero podemos salvarnos nosotros mismos. Nos tomará la fuerza que tengamos como unidad para asegurarnos que nadie nos divida, que nadie nos arrastre ni nos tergiverse una vez entendamos que nos movemos hacia un mejor lugar. Porque estamos hablando de diferentes seres humanos que vienen con sus propias percepciones y formas de hacer las cosas. Si nos identificamos como una unidad que tiene una meta común, que tiene una causa que quiere lograr, nos estaremos moviendo hacia una mejor dirección.

Pero ‘hacia adelante’ en esta historia cuir y trans significa hacerlo cuidadosamente, con una imagen positiva, no sangrienta, no tergiversada, donde decimos que rechazamos ser excluidos, rechazados y denigrados. Donde decimos ‘esto es lo que vamos a hacer juntos, vamos a enseñarte quiénes somos’.

¿Es esto alcanzable? ¿cómo lograrlo?

Dependerá de cada uno de nosotros lidiar con sistemas que socavan nuestra existencia. Pero no vamos hacia atrás. Estamos yendo hacia adelante. Empezará en espacios de arte, con estas fundaciones, en cualquier espacio. Hablamos como contribuyente de impuestos. Los contribuyentes existen en cualquier lugar. En Europa, en América... si la gente trans paga impuestos, entonces la igualdad debe empezar por allí. No debería haber personas discriminadas en ningún sentido. Dinero es dinero. Un dólar es un dólar. No es menos porque venga de una persona que se identifica diferente. Vamos hacia adelante y lo haremos progresivamente. Nadie va a detener a nadie porque podemos. Somos inteligentes y somos capaces. No pienso que la gente debería tener temor. Sé libre. Esos que viven alrededor tuyo son libres. ¿Cómo es que tu amor podría estar comprometido por alguien que piensa de otra manera? Eso sí, las familias, los padres necesitan luchar sobre este prejuicio con nosotros. No podemos hacerlo solos.

¿Cuántos países ha recorrido construyendo la serie Faces and Phases?, ¿tiene alguna ruta planificada para continuar?

Hace 20 años estuve en Venezuela y presenté parte de este trabajo. Y no es la primera vez que estoy en Sudamérica tampoco es la primera vez que he estado en Panamá. Hace menos de un año, en 2025 estuve aquí. Este trabajo ha sido producido en Brasil, Sao Paulo y Salvador; en Portugal, en Lisboa y Porto y en otros lugares de Europa como Suecia y Alemania. También he expuesto en Islandia, en Dinamarca. Expusimos nuestro trabajo en Argentina y en Inglaterra. He estado en más de 15 países, pero presentado en más de 20 espacios y presentado con otros trabajos porque este es uno de mis siete proyectos.

No puedo decir que depende de una cosa; depende de las situaciones y lo que está ocurriendo en esos espacios. Nuevamente, es el asunto de la visibilidad, el asunto de expandir el archivo de personas negras cuir y trans. Cuando vine el año pasado, me di cuenta de que no había tantas personas negras como yo, todavía los estoy buscando.

Tal vez encuentre a mis primos a lo largo del camino por el que migraron esos ancestros desde África que terminaron en Panamá. Nunca sabes.

Somnyama Ngonyama es también un trabajo en proceso. ¿qué le indica que el trabajo continúa y que no ha terminado?

Continuará mientras viva. Es mi cuerpo de trabajo en curso porque habla sobre mis experiencias diarias, experiencias de vida. Ha tomado más de 13 años hacer este proyecto del cual han salido ya dos publicaciones. Es una forma en la que invito a la gente a mirarse a sí mismos, a los fotógrafos a mirarse a sí mismos.

Miro mi propio cuerpo. Me miro a mí misma como una fuente de alimentación, mi espacio de sanación. Mi cuerpo es un paisaje y cambia. Cómo era hace 10 años, cómo era ayer y cómo me siento hoy versus ayer nunca será lo mismo.

Con Somnyama Ngonyama he aprendido a negociar espacios conmigo misma mientras me muevo a diferentes partes del mundo; de un hotel a otro, de un AirBnb al próximo, desde mi propio espacio al próximo y cómo leo esos espacios antes que yo los ocupe, cuál es su historia, cuán seguro está mi cuerpo en esos ambientes, cómo envejece mi cuerpo diariamente, es una forma en la que tengo conversaciones conmigo, Cómo me recuerdo y cómo quiero que me recuerden, en esa forma me capturo.

Podría decir que es inquietante porque no es lindo ver tu cuerpo envejecer, quisieras congelar el momento y detener el tiempo. Cuántas veces sencillamente no te gusta lo que miras cuando te ves al espejo y dices, esto no es lo que recuerdo sobre mí. Soy yo, lidiando con mis propios defectos.

Es muy diferente fotografiar que ser fotografiado...

A los fotógrafos no les gusta ser fotografiados. No quiero mirarme a mí misma, prefiero estar detrás de la cámara. Pero creo que como personas que fotografiamos gente necesitamos confrontar nuestras realidades y compartirlas con aquellos que no están en la misma posición, que están dudando de ellos mismos así que cuando llego a ese espacio de duda, debo negociar con mi cuerpo.

Algunas imágenes son acercamientos a mi cara, otras muestran el cuerpo completo. Algunas otras muestran una parte diferente de mi cuerpo, pero estoy cómoda a veces sí y a veces no. Pero esto debe hacerse porque es una forma en que quiero recordar situaciones como experiencias personales. Y también porque quiero que me recuerden de esa manera. Si quiero que alguien sea valiente debo empezar por mí. Debo lidiar con esto porque si no, nadie lo va a hacer por mí. Debo aprender a amarme sin importar qué porque ni siquiera mi pareja me va a amar más de lo que yo lo hago. Esas conversaciones con uno mismo son importantes.

En el caso de Faces ando Phases, luego de 20 años, ¿qué enseñanzas le ha dado esta serie?

Si hablamos de injusticia, sabemos qué es injusto, pero la invisibilidad y el silenciamiento para la gente es algo problemático. Significa que tenemos que llegar con alternativas para asegurar que todo eso que es injusto, que excluye a la gente, que desplaza a la gente sea lidiado de la forma más amable, lo menos brutal posible.

En 20 años hemos tenido muchas pérdidas. Miembros de nuestras comunidades han muerto por causas naturales, a otros les han quitado la vida, otros murieron por suicidio. Esas pérdidas me han desestabilizado porque no está bien perder a alguien. Como persona me siento agotada de decir que no es como quiero recordar a personas de mi comunidad. No quiero recordar gente como obituarios. Me gusta leer sobre personas como seres vivientes.

Es importante para nosotros crear un archivo vivo para que la gente vea han sido valorados, para que vean cómo su existencia sana a muchos otros individuos que quieren ser como ellos pero que, por diferentes situaciones, no están allí.

El cambio empieza con haber tenido la plataforma para hablar y hablar estratégicamente presentándote a ti mismo como parte del curriculum. No es una vergüenza decir que una persona que fue o es cuir ha hecho contribuciones al lugar donde vive. Que estas personas no sean socavadas o irrespetada por sus colegas. Lo importante es lo que hacemos y lo que compartimos. El conocimiento compartido con gentileza significa mucho.

¿Qué pudo ver en los rostros de las personas fotografiadas en Panamá?

Belleza. Seres humanos bellos e inteligentes. Cuando fotografías personas estás compartiendo energía. Si tienes a alguien que viene al espacio y ve el proyecto significa que estamos compartiendo la misma energía. Me gusta trabajar con gente. He aprendido más de lo que he compartido.

Una persona en Sudáfrica ni siquiera entendería que la primera persona en salir (del closet) sin saber qué es lo que iba a pasar está aquí. Leí sobre Ricardo Beteta, su historia me conmovió y estar en el mismo espacio que él me hizo pensar en qué significa su presencia en el presente. Leí sobre Ivan (Chanis), sobre Lulú (Molinares) y con ellos compartiendo su historia he aprendido mucho. No estoy aquí para hacer turismo. Estoy aquí para escuchar sus voces, antes que las imágenes están las voces. Ahora tenemos sus fotos y esa es una capa extra que merece ser escrita y conocida. Y me ha hecho amar el espacio más. Panamá es gente bonita, Panamá es gente amable.

¿Qué considera que ha aportado Panamá a su trabajo artístico?

No sería posible tener una exhibición en Panamá sin la gente local porque significaría que no estoy respetando su espacio, que no veo a su gente y no los estoy escuchando. Pero he escuchado y me he detenido para aprender. Así estoy aprendiendo todos los días mientras me muevo alrededor de las calles de este lugar. Camino por millas, sudo, me detengo, lloro. Estoy sencillamente maravillada por cuan hermoso es este espacio.

No quiero dejar Sudáfrica para venir a Panamá, pero tengo un romance con Panamá y, como persona, considero a Panamá un lugar que me hace sentir bien y sanar. Es sencillamente la gente que te hace sentir cómoda en su espacio. He sido muy bien recibida.

Estoy aquí para aprender, para aprender nuevas ideas, para aprender sobre otros fotógrafos. Para aprender diferentes estrategias de vivir, de procesar, de producir nuevo contenido que es exclusivo de cualquier otro fotógrafo en el mundo porque donde estoy no es igual que donde he estado antes de venir aquí.

Ha dicho que le encanta Panamá, que Dios ama Panamá. ¿Qué hace que le guste tanto?

Persigo el sol aquí, me levanto muy temprano, la mayoría del tiempo me levanto a las 3:00 de la mañana. Para las 5:00 es medio día en Africa. Cuando son las 5:00 aquí, son las 12:00 allá. Así que estoy más o menos en el horario de África, pero mi cuerpo está en Panamá.

Estar aquí me ha enseñado tantas cosas: tengo música diferente que escucho cuando estoy aquí, digo que Dios ama Panamá por que hay cierta santidad y alegría y conexión que me conecta con el espacio. Quisiera quedarme más tiempo, pero me necesitan en casa porque estoy administrando mi instituto y vine con algunos colegas africanos que regresaron la semana pasada.

Hay mucho más que seguir compartiendo con Panamá. De mi estadía aquí, estaré produciendo libros y compartiendo pensamientos. Cuando amo un lugar siempre quiero traer a mi familia para que ellos entiendan qué tiene este lugar que me hace feliz. Se siente más seguro que en otras partes del mundo en este momento para la gente trans y cuir.

No todos los días son iguales... ¿Cómo es Zanele Muholi el día de hoy?

Me has visto en un momento en que estaba fotografiando y estoy feliz porque he hecho mis retratos del día. Ayer fue muy bonito, pase los últimos cuatro días con mis amigos que regresaron a Sudáfrica. Y fue muy lindo estar en un lugar con ellos, me siento mejor, estoy contenta, Voy a casa la próxima semana.

Soy Feliz, por dos cosas muy importantes para mí: no estoy enferma y no doy por sentado el hecho de que hay personas que necesitan estar vivos y felices hoy, pero no pueden por la voluntad de Dios. Y me fotografié a mí misme conversando conmigo misme. No importa qué tan incómodo pueda ser pero se hizo. La tercera, estoy aquí contigo. Estoy muy agradecida. Súper agradecida de tener otra oportunidad de respirar, de pensar, procesar y, más que nada, conectar.

Algunos proyectos de Zanele Muholi

Amalanga awafani. La expresión significa “no todos los días son iguales”. La exhibición invita a pensar en el paso del tiempo, los cambios personales y sociales, y la manera en que las personas construyen su identidad a lo largo de la vida. Cada retrato marca un momento específico, reconociendo que la identidad, dignidad y supervivencia nunca son constantes.

La serie Faces and Phases (Rostros y Fases), iniciada en 2006 y desarrollada a lo largo de varios países incluyendo Panamá, funciona como un archivo visual que celebra las vidas de las personas cuir resaltando la importancia de preservar estas historias como parte de la memoria colectiva.

Somnyama Ngonyama (Salve, Leona Oscura), iniciada en 2012, presenta autorretratos en los que la artista explora la autorrepresentación y la herencia cultural, utilizando objetos cotidianos como símbolos visuales cargados de significado sobre historias personales y colectivas de exclusión, desplazamiento y el racismo continuo.

La exposición, que refleja las condiciones inciertas de seguridad, visibilidad, y pertenencia que afectan las vidas negras cuir, estará abierta al público en casa Santa Ana hasta el 19 de abril de 2026, con entrada gratuita.

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