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28 de Oct de 2020

Café Estrella

Comedias románticas y su dosis nociva

PANAMÁ. El cirujano plástico Danny Maccabee (Adam Sandler) durante años ha fingido estar casado y ahora que desea conquistar a una maest...

PANAMÁ. El cirujano plástico Danny Maccabee (Adam Sandler) durante años ha fingido estar casado y ahora que desea conquistar a una maestra de primaria más joven que él, no sabe cómo desmentirlo.

Un viaje a Hawaii con su asistente Katherine Murphy (Jennifer Aniston) le hace ver a Maccabee que es su asistente la mujer de su vida. En resumidas cuentas es lo que muestra la película Una esposa de mentira, del director Dennis Dugan.

Como esta película, hay muchas más que plantean el amor como un cuento de hadas. Por eso es válido preguntarse: ¿Pueden los romances que se ven en el cine o la televisión tener un efecto perjudicial sobre las relaciones o posibles relaciones de pareja?

A lgunos especialistas opinan que sí, debido a que colocan muy alto el listón de expectativas sobre el enamoramiento, y tienen argumentos muy poco plausibles y finales felices poco realistas.

La Psicóloga Rosa Lucía Peña, quien recuerda haber visto comedias románticas como When Harry met Sally (1989), Por Amor al Juego (1999) con Kevin Costner y Kelly Preston, y entre las recientes Simplemente No te quiere (2009), comenta que las ve especialmente para olvidarse del estrés del día.

‘Te puedo decir que he visto muchas, demasiadas y que no quiero quitarle el gusto a las personas de ver una película romántica, pero si considero que se debe tener un criterio claro de que estas no son historias reales y que pueden llegar a ser discriminadoras con la mujer’, señaló Peña.

‘En su gran mayoría las comedias románticas se refieren a las mujeres y su necesidad de amar. ¿Y los hombres qué? Los actores que presentan son guapos, de cuerpos perfectos, fuertes y varoniles. Esto es una estrategia para que las chicas asistan al cine’, expresó.

Con ella coindice Cristina Peñalba, quien se confiesa admiradora de las películas del corazón.

Peñalba aduce que hay muchas películas románticas que sólo buscan audiencia, ya que presentan a mujeres y hombres guapos para que las mujeres o los hombres asistan a verlas.

Pero también indica que hay buenas comedias románticas que abordan los valores y valen la pena ver, tales como: Love actually, Crazy, Stupid, Love, El apartamento, Cuando Harry encontró a Sally y Alta fidelidad.

Este tipo de filmes la ayudan a sentirse mejor con ella misma, indica.

DÓNDE ESTÁ LO NOCIVO

Según un análisis realizado por el psicólogo escocés Bjarne Holmes, ‘las comedias románticas como —Pretty woman, Notting Hill, Cuatro bodas y un funeral, Cuando Harry encontró a Sally— levantan pasiones, agitan las emociones, provocan ríos de lágrimas y huracanes de suspiros en quienes las ven en el cine o ante la televisión’.

‘Pero, más allá de su calidad artística y de los buenos momentos que nos hacen pasar, la sobredosis de ternura, amores imposibles, ideales románticos y situaciones almibaradas que destilan los ‘romances de la pantalla’ puede ser un ejemplo contraproducente para las parejas de carne y hueso, que viven su amor en la agridulce realidad, en vez del idealizado mundo de la ficción’, argumentó Holmes.

Con este argumento de Bjarne Holmes concuerdan los psicólogos Alvin Rivera y Rosa Lucía Peña.

Rivera expone que ‘la propuesta de la comedia romántica es doblemente perjudicial’, debido a que se usa como un ‘instrumento que introduce, a partir de la ficción y para la realidad, unas expectativas amorosas desmesuradas que dificultan la duración de las uniones reales. Y como discurso que fundamenta el matrimonio exclusivamente, o sobre todo, en el amor’.

Por su parte, la psicóloga mexico-panameña apunta que este tipo de cintas cinematográficas puede ‘afectar la salud mental de las personas si no se tiene un criterio claro y real de lo que son las relaciones entre hombres y mujeres’.

‘Las relaciones son mucho más que esto y están atravesadas por principios y necesidades de las personas, las comedias no serían tan malas si presentaran a los hombres y mujeres, al sexo y al amor de una forma mucho más positiva y realista’, enfatiza Peña.