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02 de Jun de 2020

Café Estrella

Una niña inmensa

PANAMÁ. No pasó ni un año desde que María Raquel Cochez conmovió en Panamá con la muestra ‘Home Is Where the Heart Is’ (El hogar se llev...

PANAMÁ. No pasó ni un año desde que María Raquel Cochez conmovió en Panamá con la muestra ‘Home Is Where the Heart Is’ (El hogar se lleva en el corazón). Ahora vuelve, recargada y reinventada, aunque siempre en la misma línea, con ‘Little Fat Girl’ (Niña gorda), una instalación que propone un retorno a la infancia y podrá visitarse a partir de mañana y hasta el 20 de julio, en Los del Patio, en el Casco Atiguo.

Cochez, una artista panameña fresca que tiene la capacidad de indagar hasta lo más profundo en su interior, nos trae, pocos meses después, una apuesta artística que tiene que ver con ella misma y con muchos, y muestra las emociones y experiencias de una niña con sobrepeso. Lo hará a través de instalación, video, pintura y nuevos medios interactivos, en colaboración con el artista Scott Blake en una pieza: María Raquel Cochez código de barras/Barcode María Raquel Cochez.

El resultado de ese trabajo en conjunto, que se verá recién mañana, promete. En un retrato de Cochez en su niñez, Blake utiliza los códigos de barras de las comidas que eran obsesión para ella en esa etapa, recreando un retrato interactivo de gran formato.

LO PROPIO, UNIVERSAL

María Raquel llegó hace poc os días de Estados Unidos, donde vive. No para: desde enero hizo 12 obras y viajó a su tierra para mostrar todo y dar un taller. Porque además de la exposición, ver amigos y familia, el sábado dará uno sobre el concepto de belleza, los estereotipos y el valor en el ser (ver aparte). Compartirá, en suma, sus propias vivencias.

Tal como lo viene haciendo en el arte.

Admiradora de Tracy Emin, una de las referentes del Young British Art que hace lo mismo que hace hoy María Raquel pero con otros traumas, Cochez nos invita a indagar y pensar en qué valoramos como sociedad, cómo actuamos y qué destacamos en y de los otros. Tracy fue para María Raquel como una misionera: alguien que vino a redimir la vida de una chica acomplejada para mostrarle el camino a la salvación.

Ese pasado, su historia, María Raquel lo rebela y revela en su obra. Lo comparte y, al compartirlo, ilumina a todos y expulsa fantasmas que exceden ampliamente la vivencia personal. Ayuda a otros, conmueve al que se cruce con su mensaje, activa sensibilidades.

EL LOS DEL PATIO

Mañana, entonces, detrás del Teatro Nacional, en la calle 3° del Casco Antiguo, una muestra con la que viajaremos a la infancia. A la propia, a la de Cochez, a la de compañeros de clase.

Como es usual en la artista, el viaje será con video, pintura y una performance sorpresa que garantizará la diversión de una muestra que no se puede dejar de ver.