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13 de Apr de 2021

Ciencia

Bisexualidad, condición en alza bajo debate científico

Los bisexuales pretenden demostrar las causas científicas de sus preferencias para eliminar los generalizados estigmas sociales

Angélica nunca dudó de su sexualidad porque en el colegio siempre se sintió atraída por los hombres y de hecho tuvo varios novios en esa época. Pero todo cambió cuando entró a la universidad y se enamoró de Juliana. ‘Aunque fue un amor platónico y seguí saliendo con hombres, esa situación me hizo reflexionar sobre mi identidad. Tiempo después comprobé que era real cuando tuve mi primera experiencia sexual con una mujer. Me di cuenta de que mi sexualidad era más amplia de lo que pensaba’, contó a Semana esta joven de 25 años que se define como bisexual.

Casos como estos son más comunes de lo que la mayoría piensa, pero muchos no lo declaran abiertamente por temor a ser discriminados. ‘Quien se declara bisexual carga un estigma muy pesado’, afirma.

Esta condición ha sido mencionada en textos sobre sexualidad humana de Sigmund Freud y Alfred Kinsey. Este último ideó, a mediados del siglo XX, una escala para medir la orientación sexual de una persona, que sigue siendo utilizada hoy. Según esta medida, la persona en el extremo del cero sería completamente heterosexual, mientras que quien se sitúa en el otro extremo; es decir, en el número seis, es completamente homosexual. Los de la mitad serían los bisexuales. Como el mismo Kinsey lo dijo, ‘el mundo no puede dividirse entre ovejas y cabras’.

Sin embargo, siempre ha habido dudas sobre el origen y naturaleza de esta condición. Muchos sostienen que los bisexuales son homosexuales tapados o simplemente promiscuos e indecisos. Los hombres ‘‘bi’’ son aún más estigmatizados debido a que esta condición en las mujeres no es tan mal vista. ‘Somos incomprendidos, ignorados y tildados de mentirosos’, dice Brad Kane, un abogado de 47 años que hace parte del American Institute of Bisexuality (AIB) un grupo que lucha por esta causa. Según él, la mayoría de los bisexuales mantienen relaciones heterosexuales sin divulgar su verdadera condición o simplemente dicen que son gays porque eso les facilita las cosas.

La bisexualidad, un tema complejo

Al ser un grupo tan invisible muy poco se sabe de él. Solo hasta ahora la ciencia se ha puesto a disposición de este grupo para resolver si se trata de una condición como el homosexualismo o si es un invento de los gays que no quieren salir del closet.

En los últimos años, el Centro de Investigaciones Pew ha otorgado 17 millones de dólares a la investigación científica para que estudien diferentes aspectos de la bisexualidad. Uno de ellos es Michael Bailey, profesor de psicología de la Universidad de Northwestern, quien en 2005 evaluó las respuestas sexuales de un grupo de hombres de diferentes orientaciones mientras observaban imágenes eróticas de figuras masculinas y femeninas. En el caso de los homosexuales y los heterosexuales no hubo sorpresas, pues todos respondieron a los estímulos según su condición. Sin embargo, al observar que los que se declararon bisexuales se excitaron más con el material gay, Bailey concluyó que dicha categoría no existía.

Pero recientemente un nuevo estudio del mismo Bailey reveló un panorama totalmente diferente. Esta vez hizo una muestra más amplia en la que se incluyeron hombres que habían tenido al menos una relación sentimental con otro del mismo sexo o con una mujer. Luego de monitorear sus genitales con sensores, el grupo de expertos pudo evidenciar que los hombres bisexuales se excitan de igual forma al ver imágenes eróticas de ambos sexos. La razón por la cual no se evaluaron mujeres durante estos experimentos es que los especialistas las consideran mucho más proclives a ser bisexuales, como lo han demostrado varios estudios. Esto se debe a que la bisexualidad femenina, como se dijo antes, no es tan discriminada debido a que en el imaginario de la gente ver a dos mujeres besándose o teniendo relaciones sexuales es considerado erótico, y de hecho es una de las fantasías más recurrentes de los hombres.

Bailey planea hacer un nuevo estudio para entender más el tema. Esta vez busca reclutar solo hombres bisexuales y ver lo que sucede cuando a una pareja de ellos se le suma una mujer. ‘Algunos van a estar inhibidos ante su presencia pero otros no’, dice el experto.

Algunos van a estar inhibidos ante su presencia pero otros no

Otra duda que quieren resolver es si los bisexuales nacen o se hacen y si hay algunos que tienen un mayor interés en un sexo que en el otro, pues, según lo que han observado los expertos, la atracción no está repartida en partes iguales hacia cada sexo sino que varía.

Es un tema complejo. Según Brian Dodge, investigador sobre el tema en la Universidad de Indiana, Estados Unidos, hay una diferencia entre la conducta y la identidad de un bisexual. En algunos casos hay heterosexuales que tienen relaciones con personas del mismo sexo pero pese a ello no se identifican como bisexuales porque consideran ese encuentro una simple experiencia. Pero cuando el involucrado afirma sentirse atraído a nivel físico y emocional ya hay una diferencia importante, y el vínculo adquiere otra dimensión. Inclusive, los expertos del AIB en principio habían definido la bisexualidad como la atracción por hombres y mujeres, pero ahora, como lo explicaron en un foro celebrado en la Universidad de Wooster en Ohio, se ha ampliado hasta cubrir a los ‘transexuales de apariencia femenina’.

Como se sienten los bisexuales

Y mientras unos demuestran qué tan real es la bisexualidad, otros estudian cómo afecta a quienes la tienen, pues debido a la estigmatización, son más propensos a sufrir de ansiedad y depresión. Así lo reveló un estudio publicado en la revista Journal of Bisexuality en el que se demostró que, además, tienden a consumir drogas, a sufrir ataques violentos, a preocuparse menos por su salud sexual y a intentar suicidarse. En Colombia y otros países de América Latina la bisexualidad es tan común como en Estados Unidos, pero muy rara vez se discute porque aún no es aceptada en la sociedad. Los militantes del grupo son una minoría dentro de la comunidad LGBTI (Lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales), y si bien ha habido progresos en el tiempo, aún hace falta trabajar más para respetar su condición.