Temas Especiales

22 de Sep de 2020

Cultura

Demos un lugar a la cocina criolla

Al ajo. Conocí en casa de Oriol, este queridísimo amigo y paisano del que todavía no os he contado todo, pero lo haré. Se trata del gran...

Al ajo. Conocí en casa de Oriol, este queridísimo amigo y paisano del que todavía no os he contado todo, pero lo haré. Se trata del gran chef venezolano Sumito y su esposa, así como a su productor de eventos y a uno de sus amigos. Encantadores y súper al día en el tema culinario de la región, nos contaron lo gratamente sorprendidos que quedaron con la experiencia vivida en Panamá. Tanto por los restaurantes que visitaron como por las casas que conocieron, pero si no me creéis busca el blog de Sumito o el artículo en el diario venezolano El Nacional. Lo dicho, Sumito nos contó de su concolón de arroz con guandú y frijoles chiricanos, alucinó con nuestros mercados y quedó sorprendido porque no encontró toque de esos productos y de cocina panameña en los restaurantes que visitó.

A soto voce me comentó que sentía extraño que no tenia noticias de una cocina panameña de alto nivel gastronómico, más bien veía una gran variedad de restaurantes de otras nacionalidades donde evidentemente lo que se vendían eran platos de concepción extranjera, con ingredientes extranjeros y, sobre todo, gustos extranjeros. Tengo que decir que me hizo reflexionar y después de varias horas he llegado a distintas conclusiones:

La cocina panameña existe al nivel popular, pero salvo los casos de Cuquita y Charlie, así como Jorge y en su día Danilo, nadie ha puesto mayor interés en darle la vuelta, en modernizarla, institucionalizarla, trabajarla y en definitiva, ensalzarla y convertirla en la tendencia del mercado. Muy por el contrario hemos invadido el país creando, innovando, copiando todo lo que viene de afuera, magnificando esos productos importados, muchas veces, sin pararnos a ver que se podría hacer con los ingredientes y platos locales.