Costa Rica aguarda contraoferta de Panamá para poner fin a disputa comercial y activar eje de inversión

El ministro Manuel Tovar confirma que San José está listo para negociar los ‘irritantes’ comerciales, mientras la Cancillería panameña califica el conflicto como un ‘problema menor’ dentro de una relación bilateral estratégica

En medio de un entorno internacional adverso y con crecientes presiones sobre el comercio regional, Panamá y Costa Rica buscan resolver la disputa comercial por diversos productos costarricenses, un conflicto que escaló hasta la Organización Mundial del Comercio (OMC), pero que hoy ambas partes califican como un “irritante menor” dentro de una relación bilateral estratégica.

Así lo expresaron el 28 de enero, en el marco del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe (CAF) en ciudad de Panamá, el viceministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Carlos Arturo Hoyos, y el ministro de Comercio Exterior de Costa Rica, Manuel Tovar, en declaraciones ofrecidas a La Estrella de Panamá.

Desde la óptica panameña, Hoyos subrayó que el diferendo comercio no define la relación entre ambos países y confirmó que el tema ha sido abordado directamente por las autoridades de comercio exterior de ambos gobiernos. “Ese es un problema muy menor frente a lo que es una relación muy buena entre dos vecinos, dos países amigos. Yo quisiera que todo el mundo tuviera un vecino como Costa Rica, y creo que Costa Rica piensa lo mismo de Panamá”, afirmó Hoyos a este medio.

El viceministro, quien estuvo en Comercio e Industrias, recordó que el caso llegó a la OMC y señaló que las comunicaciones entre el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, y su homólogo costarricense Tovar se mantienen abiertas, con la expectativa de que el asunto pueda resolverse por la vía bilateral.

Costa Rica espera una contraoferta y pide ‘pasar página’

Desde San José, que este domingo 1 de febrero se encuentra en proceso electoral, el tono fue igualmente conciliador, pero con una advertencia clara: Costa Rica aún no ha recibido una contraoferta formal de Panamá para asignar una fecha y empezar a destrabar el conflicto.

“No hemos recibido lo que pueda entenderse como una contraoferta. Costa Rica siempre ha estado lista para sentarse con Panamá. Queremos superar este trance”, sostuvo el ministro Tovar.

El jerarca costarricense, quien asistió al “Davos de América Latina”, insistió en que no es viable mantener tensiones comerciales entre dos países vecinos y aliados, especialmente en un contexto global marcado por la fragmentación, la desaceleración económica y la competencia por inversión extranjera. “Más bien tenemos que trabajar juntos y dejar atrás estas diferencias que no suman, sino que restan”, señaló.

“Esto no se resuelve con tiempo, se resuelve con voluntad política”. El titular costarricense insiste en que el calendario político no es un obstáculo para resolver la controversia y aseguró que se mantendrá en funciones hasta el último día de gobierno.

Reunión bilateral en la agenda y ruta de solución

Tovar confirmó que el siguiente paso será una reunión bilateral entre las autoridades. Recordó la visita del presidente José Raúl Mulino a Costa Rica a finales de 2025, con el objetivo de “desenclavar” los irritantes comerciales y buscar soluciones puntuales.

El ministro reconoció que algunos temas requerirán discusiones más profundas, pero advirtió que postergar decisiones implica perder oportunidades estratégicas. “Tenemos retos que superar y oportunidades delante de nosotros que no podemos dejar pasar”, enfatizó.

Más allá de los alimentos: integración, inversión y competitividad regional

Ambos países coincidieron en que el conflicto comercial no puede eclipsar una agenda mucho más amplia, que incluye integración logística, atracción de inversión extranjera de alto valor, infraestructura, turismo y facilitación del comercio.

Tovar fue enfático al plantear una visión de binomio Panamá–Costa Rica como polo regional de desarrollo: “Si hay dos países que se pueden complementar, somos nosotros. Panamá con su infraestructura y Costa Rica con su talento humano. Podemos proyectarnos como un foco de inversión, como lo hicieron Benelux o el sudeste asiático”.

El ministro destacó además avances como el puesto fronterizo de Paso Canoas, la digitalización de procesos y el impulso al Programa de Integración Logística (PIL), que busca modernizar el comercio transfronterizo y dinamizar las economías de zonas históricamente rezagadas.

El límite sanitario y el mensaje al sector productivo

Frente a los reclamos de productores panameños, especialmente del sector ganadero, Tovar marcó una línea clara entre medidas sanitarias legítimas y el uso de estas como herramienta de presión comercial.

“Las medidas sanitarias y fitosanitarias son excepcionales al comercio. No pueden utilizarse como medidas recíprocas para responder a un diferendo comercial”, advirtió.

No obstante, reiteró la disposición de Costa Rica a discutir todos los temas, siempre bajo criterios técnicos y en apego a las normas internacionales.

Un contexto regional que exige cooperación

Más allá del comercio, ambos países reconocieron que comparten desafíos comunes como el contrabando, el narcotráfico, la migración irregular y la protección de la reputación sanitaria de sus exportaciones ante socios clave como Estados Unidos y la Unión Europea. “Si descuidamos la inocuidad de nuestras exportaciones, eso puede tener repercusiones comerciales muy serias”, alertó Tovar.

En ese sentido, el mensaje desde el foro CAF fue claro: el momento de resolver las tensiones ha llegado, no solo para cerrar un capítulo de fricción, sino para reposicionar a Panamá y Costa Rica como un eje de estabilidad, integración y atracción de inversiones en Centroamérica.

Manuel Tovar
Ministro de Comercio Exterior de Costa Rica
No hemos recibido lo que pueda entenderse como una contraoferta. Costa Rica siempre ha estado lista para sentarse con Panamá. Queremos superar este trance”,
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