24 de Feb de 2020

Cultura

Y, ¿ si el niño es muy sensible?

ATENCIÓN. Un niño muy sensible puede presentar alguna sintomatología psicosomática (vómitos, dificultades para dormir?) o una regresión...

ATENCIÓN. Un niño muy sensible puede presentar alguna sintomatología psicosomática (vómitos, dificultades para dormir?) o una regresión (se hace pipí o te pide el chupete).

Normalmente estos síntomas desaparecerán por sí solos en poco tiempo.

También puede darle por llorar sin parar. No te agobies, es la forma que tiene de expresar sus miedos.

Y si se queda tranquilo cuando le dejas y llora cuando le recoges, puede deberse a que se alegra mucho de verte pero no sabe expresar ni puede controlar su emoción. O a que justo cuando te vuelve a ver, recuerda que le has dejado.

Para ayudar a tu hijo en estas situaciones, programa separaciones cortas y aumenta su duración un poco cada vez, hasta que acabe acostumbrándose. Eso sí, no escatimes los mimos y premia sus progresos.

Todas estas reacciones de protesta son normales.

Poco a poco se le irán pasando los berrinches y habrá alcanzado un grado más de madurez en su camino hacia la independencia.