21 de Feb de 2020

Cultura

Testigo de sí mismo y de Hispanoamérica

PANAMÁ. “Una persona como Mario nunca muere, se siembra” , dijo el presidente uruguayo Tabaré Vázquez. En tanto, el autor uruguayo Edu...

PANAMÁ. “Una persona como Mario nunca muere, se siembra” , dijo el presidente uruguayo Tabaré Vázquez. En tanto, el autor uruguayo Eduardo Galeano consideró que su amigo “creía en otro mundo posible y era el raro caso de un escritor generoso que celebraba el éxito de los demás”.

El Nobel de Literatura portugués, José Saramago, en su blog describió: "En el fondo, queríamos creer que la lectura de los poemas de Benedetti, poniéndola a correr alrededor del mundo, haría recular a la muerte que amenazaba. Había Mario Benedetti y dejó de haber". "Fue como su poesía: natural humilde y cercana al lector", ha dicho Chus Visor, editor de Benedetti en España. El Nacional de Venezuela entrevistó a la narradora venezolana Laura Antillano, quien por el año 1977 le conoció y lo describió como una persona muy analítica, no sólo de la poesía, sino también de la política, y de lo que sucedía en América Latina.

Cuba le ofrecerá un homenaje coincidiendo con su sepelio y al otro lado del mar Juan Manuel Serrat, le recuerda como "un hombre en el mejor sentido de la palabra". Serrat, que puso música a sus poemas en el disco 'El sur también existe'. El compositor destacó el inmenso legado que ha dejado Benedetti a toda América Latina: "Ideales de libertad, justicia y solidaridad". La Jornada de México destaca que en todas las ferias del libro a las que asistía, cientos le pedían autógrafos, como si fuera un actor de cine o una estrella de rock.

El poeta Luis Alberto de Cuenca afirmó que "abrió la ventana y ventiló el cuarto de la poesía contemporánea". "Pocos poetas han sabido comunicar con un espectro mayor de público como él". El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que el escritor deja, "el testimonio de una libertad esplendorosa y de una confianza inquebrantable en el ser humano". En Nicaragua el Ernesto Cardenal lo calificó como "un gran poeta”. Mientras para Sergio Ramírez, poseía un imán que atraía especialmente a los lectores jóvenes. "Es la aspiración de todo escritor: estar en el alma de los muchachos", destacó.