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07 de Apr de 2020

Cultura

Fantasías sexuales en tu dormitorio

S iempre he dicho que cuando una pareja está bien conectada sentimentalmente no hay porque usar otras herramientas para llegar al tan de...

S iempre he dicho que cuando una pareja está bien conectada sentimentalmente no hay porque usar otras herramientas para llegar al tan deseado clímax sexual. Todo está en la mente de ambos protagonistas. Sin embargo, es saludable que algunas veces se sumen otros armónicos para que esa relación no disminuya la mayor parte del tiempo debido a la rutina, al trabajo dentro y fuera de casa, la atención a los niños, y los agobios que produce el estrés diario. ¿Deseas renovar tu vida de pareja? ¿Aportarle un poco de pimienta de manera sana y divertirte al mismo tiempo? Entonces, los juegos eróticos son para ti.. para tu gran placer y el de tu pareja.

La edad de la pareja

Hacer uso de los juguetes sexuales también tiene que ver con la edad de la pareja. Las parejas jóvenes tienden a ser más flexibles y avenidos cuando de estímulos sexuales se habla. En este sentido me refiero a los que oscilan entre los 30 y llegando a los 50 años. Sin embargo, cuando existe la amante o el amante, la situación cambia, porque con estas terceras personas la presión disminuye y aparece un sentimiento que tiene que ver con la falta de pudor y de deseo en que la llama del amor ha sido sustituida por una tercera persona que por las circunstancias se hace más apetecible y complaciente. Después de los 50, la pareja prefiere no recurrir a estas herramientas. El hombre razona sobre su capacidad sexual y la mujer se reconduce con fantasías sexuales románticas. Aunque hoy día ellas tienen pensamientos e ideaciones sexuales como los hombres y, que son algo completamente normal. No sólo eso, sino que pueden enriquecer o hacer más satisfactoria la propia vivencia sensorial y afectiva de la experiencia sexual.

El cerebro

Sí, el cerebro es el principal órgano sexual. Desencadena y regula las sustancias químicas, reflejos corporales y mecanismos eróticos, excitatorios, orgásmicos, a través de conductos y terminaciones nerviosas, sanguíneas, linfáticas, etc. Pero también es la sede de la mente, la cual es la estructura que conforma lo que llamaríamos el ego o la conciencia. Las fantasías eróticas son la forma que tiene el cerebro de decir que es tiempo para el sexo (aunque sea para la autosatisfacción). Para que ello ocurra, por supuesto, la persona misma debe considerarse un ser sexual.

Cuando el uso es abuso

Cuando el uso es abuso y se crea dependencia la persona puede convertirse en un adicto a los juguetes sexuales. También cuando el uso es exclusivo y no es capaz de mantener otro tipo de relaciones centrando su actividad sexual en estos objetos. Esto sucede con las personas que no pueden relacionarse sexualmente con una pareja o pocas veces, o nunca han experimentado un orgasmo y se desesperan y recurren a este tipo de material. En este caso esta situación recae en las mujeres en un alto porcentaje. Esto trae como consecuencia sentimientos de frustración, negación, y de insatisfacción.

Hay que tener siempre claro que estos aparatos son un medio para aumentar las sensaciones eróticas o para salir de la rutina, pero nunca deben ser considerados como sustitutos de estímulos, que sólo pueda ofrecer un ser humano real.

Recomendaciones

No hay que olvidarse de los mimos posteriores al hacer el amor. Caricias, besos y gestos cariñosos que son indispensables. Las mujeres lo aprecian mucho, ya que refleja una atención por parte del hombre que les demuestra su afección, respeto y amor. Y, a los hombres hay que mimarlos y tratarlos con precaución antes de adentrarlos por los caminos del éxtasis para que tu aventura de una noche con tu pareja de toda la vida piense en ti con emoción y excitación. Inténtalo y verás?

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