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25 de Oct de 2020

Cultura

Disciplina sin traumas

Hablar con sus hijos siempre será mejor opción que gritarles: Usted es su ejemplo, así que si grita y se sale de control, seguramente el...

Hablar con sus hijos siempre será mejor opción que gritarles: Usted es su ejemplo, así que si grita y se sale de control, seguramente ellos harán lo mismo y la situación se tornará cada vez peor.

Recuérdele a su hijo que toda acción genera una consecuencia: Sea clara con los castigos o correctivos que tomará.

No obedezca a los caprichos sólo por calmar una pataleta o evitar que su hijo llore: Mantenga la calma.

Fije rutinas: Por ejemplo, acuéstelo, levántelo y aliméntelo siempre a la misma hora para que él entienda que las actividades diarias tienen un orden en especial.

No le transmita sus miedo s: Si por alguna razón su bebé está jugando con un objeto peligroso no le grite ni lo asuste, simplemente retírelo con calma y sustitúyale el juguete. Cuando los niños van creciendo también van entendiendo sus responsabilidades, pero también van identificando los puntos débiles de usted, por eso en ocasiones, es mucho más difícil corregirlos.

Evite caer en estos errores: No excuse a su hijo si falló en algo. Por ejemplo, si no hizo la tarea, no debe ser usted quien pida excusas a la profesora por él, pues su hijo debe ser consciente de sus responsabilidades y de las consecuencias de no cumplir con ellas.

No dé consejos y consejos porque puede llegar a confundir: Usted es el referente de autoridad de su hijo por eso debes ser clara para que ellos reconozcan su error y sepan exactamente cómo corregirlo. Nunca use castigos que avergüencen o humillen a su hijo, pues sólo conseguirá su rechazo y sentirse angustiada o culpable.

Establezca reglas para que tanto usted como su pareja sepan cómo corregir al niño: Si su hijo encuentra que entre los dos no hay unidad, sabrá como manipular la situación.

Evite desaprobar la personalidad de su hijo con frases como “que niña tan desordenada o que niño tan llorón”. Es mejor decir: “ordena tus juguetes o tu ropa” y “¿por qué estás llorando, qué te pasa, te puedo ayudar?”.

Los golpes nunca serán la solución. Seguramente si maltrata a su hijo, éste dejará de portarse mal por el momento, pero lo convertirá en un niño que con el tiempo será temeroso, violento y aún más rebelde.

Las cinco reglas: Sea un buen ejemplo, acepte y corrija sus errores, sea clara en lo que dice, establezca y haga cumplir las reglas y nunca golpee a los niños.