20 de Feb de 2020

Cultura

Aprendiendo sobre disciplina

Un estadounidense interpretando al detective "british" por excelencia era un reto más para Robert Downey Jr., ex "enfant terrible" de Ho...

Un estadounidense interpretando al detective "british" por excelencia era un reto más para Robert Downey Jr., ex "enfant terrible" de Hollywood que vuelve a mostrar con "Sherlock Holmes" su excelencia como actor y su solvencia como superestrella.

"La falta de disciplina no era tan divertida como yo pensaba", asegura a Efe el otrora polémico actor. "Normalmente el boxeador que gana es el más disciplinado. No tanto en lo físico como en lo mental. Pertenezco a una generación en la que la disciplina se abandonó y se sustituyó por.. nunca me quedó muy claro", explica.

A pesar de su discurso, los modales de Downey Jr. siguen siendo los del irresistible provocador, algo que contagia a "Sherlock Holmes" hasta convertirla en su patio de recreo, por mucho que la defina como una "Guy Ritchie Experience" y considere fiel a los libros de Arthur Conan Doyle.

Por ello es candidato al Globo de Oro al mejor actor de, curiosamente, comedia. "Queríamos, ante todo, pasarla muy bien. Lo que más atrae a la gente de Sherlock Holmes es su humor seco, británico. Nos gustaba la idea de que Watson pudiera reírse de Holmes que, al fin y al cabo, es un tipo bastante friki", explica.

Efectivamente, Guy Ritchie ha impuesto su propio lenguaje para trasladar a Conan Doyle a la pantalla. "En los libros no está ni elemental, querido Watson, ni la gorra ni la pipa. Para ver esta película, el espectador tiene que respirar hondo y sacar de su cabeza todas las ideas que tenía sobre Sherlock Holmes", asegura quien sorprendiera al mundo con su interpretación en "Chaplin".

Rozando el Oscar, se alzó como uno de los mejores intérpretes de su generación y trufó su carrera, entre excesos personales y problemas legales, con títulos como "Natural Born Killers", "Short Cuts" o "The singing detective". Pero nadie pensó que con el nuevo siglo se convertiría en una superestrella.

Así, los tiempos turbulentos ya pasaron, pero no baja la guardia y reconoce: "Sigue siendo muy fácil para mí embarrarla. Tengo una perspectiva privilegiada por haber participado en películas que no funcionan, aunque es cierto que si hay algo que hago bien, eso es arreglar las cosas".

Y para la secuela de "Sherlock Holmes" -película con la que se siente como "un inglés honorífico"- no puede dejar de bromear. "He oído que los intelectuales han llegado a la conclusión de que hay atracción sexual entre Holmes y Waltson. No era nuestra idea, pero la versión adulta quizá esté por llegar", concluye