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01 de Dec de 2020

Cultura

¿ Es posible una pareja sin sexo?

L a respuesta obvia al titular de este artículo es “no”, al menos en condiciones normales. Sin embargo, se trata de una situación de la ...

L a respuesta obvia al titular de este artículo es “no”, al menos en condiciones normales. Sin embargo, se trata de una situación de la que se oye hablar cada vez más a menudo, aunque no es para nada novedosa. “Hace unas décadas, cuando no existía el control natal confiable, el matrimonio sin sexo era una manera de limitar el tamaño de la familia”, explica Denise Donnelly, profesora asociada de Sociología de la Universidad del estado de Georgia, Estados Unidos. “Aquellos eran, además, los días en que se supone que las mujeres no disfrutaban del sexo y a menudo ellas lo usaban como una herramienta de negociación en sus matrimonios”, continúa la especialista, quien también concluye que muchas parejas infelices –y ello en buena medida quiere decir que no tenían relaciones sexuales– seguían bajo el mismo techo para cumplir con las imposiciones sociales y en supuesto beneficio de sus hijos.

Hoy, pese a que hay menos tabúes frente al sexo y la disolución del matrimonio, el problema de las parejas casadas o en unión libre que pierden el interés en hacer el amor no es ninguna rareza, mediado por las condiciones de la vida moderna. No hay que olvidar que el sexo, desde siempre, ha sido un pilar del matrimonio. En las leyes de la Colonia, por ejemplo, existía el llamado “débito conyugal”, referido específicamente a que marido y mujer tenían derecho a reclamar de sus parejas, incluso ante la autoridad, las relaciones maritales.

Sin sexo tras la boda, se dice que el matrimonio no se ha consumado y en esas condiciones hasta la rígida Iglesia lo declara nulo, es decir, que nunca existió. Como lo afirma la sicóloga y sexóloga Sandra Alejo, se trata de una de las funciones que permiten el desarrollo y el fortalecimiento del vínculo. “Incluso, a muchas parejas el sexo antes del matrimonio les da seguridad, pues así reconocen el tipo de comunicación, la confianza y la compatibilidad que pueden tener en la expresión sexual”, dice esta profesional, experta además en educación. Más aun, en aquellas parejas que inician sus intimidades después de casarse ello significa una experiencia máxima para la que se han preparado durante el noviazgo y determina su grado de compenetración.

Pero, ¿cómo es que esa experiencia máxima se va rezagando hasta convertirse en un pálido recuerdo de la historia conyugal? De acuerdo con la profesora Donnelly, algunas parejas no tienen mucha actividad sexual desde el principio, mientras que otras identifican un momento o suceso después del cual la frecuencia de sus relaciones empezó a espaciarse hasta extinguirse. La circunstancia más citada es la llegada de los niños al hogar, cuya crianza no sólo absorbe el tiempo de la madre, sino que puede producirle variaciones fisiológicas que inhiben su libido.

El matrimonio sin sexo, de otro lado, persigue a los hombres y mujeres exitosos profesionalmente o muy comprometidos con sus carreras, quienes, luego de trabajar largas jornadas, llegan a casa muy cansados o a solucionar los problemas del hogar, lo que los distancia de sus parejas. Pero no todo es cuestión de falta de tiempo. La condición humana, con sus misteriosos intríngulis, le juega malas pasadas al sexo. Entre las múltiples causas del declive de la pasión, la doctora Alejo cita las crisis suscitadas por los problemas económicos, los desacuerdos en la convivencia o las diferencias en las relaciones familiares, entre otras razones. “Esos rifirrafes son normales en toda pareja –explica la sexóloga–, pero lo malo es cuando uno de los cónyuges sienta su posición negándose a tener relaciones con su pareja, a manera de castigo”. Es una vieja represalia que usan ellos y ellas, pero también es posible decir que las motivaciones para suprimir el sexo marital varían de acuerdo con el género. ©PUBLICACIONES SEMANA