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14 de Apr de 2021

Cultura

‘Me voy tranquilo, CUMPLÍ...’

si bien terminar la ejecución de las obras de ampliación es una tarea netamente administrativa, las condiciones de un canal con diferen...

si bien terminar la ejecución de las obras de ampliación es una tarea netamente administrativa, las condiciones de un canal con diferente tecnología, más complejo, sofisticado y competitivo exigen un recurso humano más y mejor capacitado. ‘Tenemos que preparar a capitanes, prácticos, pasacables, técnicos en operaciones, profesionales de mercadeo y medio ambiente, eso no se hace de la noche a la mañana pero lo estamos haciendo’, afirma Alemán. ‘Porque ahora tenemos un recurso hídrico, administramos una cuenca, lo que no ocurría con los americanos’, explica. En aquel entonces los estadounidenses no administraban la cuenca del Canal, apenas la zona del canal que involucraba no más de un 10 por ciento de aquella. ‘Ellos sólo se preocupaban de que hubiese agua y pasaran los barcos, era un modelo diferente: balance y sostenibilidad cero’, afirma la autoridad.

Alemán reconoce que hoy por hoy la responsabilidad es muy grande. ‘pero tenemos gente muy buena’, acota orgulloso. Y uno de los grandes retos de esta gente es vigilar que se cumpla la meta establecida de inaugurar la ampliación el 15 de agosto de 2014, cuando la vía acuática cumple 100 años. ‘Yo espero que sea antes’, dice el Administrador quien se apoya para hacer esta afirmación en el monto de 50 millones de dólares que se ha ofrecido como incentivo por terminar las obra antes del plazo previsto y cuyo cheque confía en ‘rayar’. Pero también es importante que los costos se mantengan dentro de lo presupuestado. Y para eso todas las licitaciones se otorgaron por debajo de los precios estimados, lo que permite tener un ahorro que cubriría cualquier contingencia.

La autoridad es consciente de que si bien el canal es netamente panameño y está funcionando en manos panameñas – mejor de lo que funcionó antes, según un sentimiento orgullosamente generalizado que se refleja en que solamente en los dos últimos años ha generado más que en los 85 años que estuvo bajo administración estadounidense – el impacto económico de su ampliación es mundial. ‘En plena crisis económica, los navieros nos pidieron que aceleráramos esta obra y ya hay apuestas millonarias que se están haciendo en base a ella’, dice el administrador. Por eso la prisa en terminar antes las obras.

Pero a pesar del éxito que muestran las cifras, el panameño común necesita tener más cerca este recurso, entender que le pertenece y que lo beneficia. Por mucho tiempo se dijo que Panamá vivía de espaldas al mar, lo que pasaba, para Alemán Zubieta en realidad, era que pese a que esta vía siempre ha estado en Panamá, era inaccesible para los panameños. Hoy la ACP está ampliando y profundizando el proceso de información y educación sobre su historia, su funcionamiento y sus beneficios para acercarlo más a la gente, un proceso que inició cuando se preparaba el referendo y que culminó con la aprobación mayoritaria de la ampliación del canala un costo aproximado de 5,250 millones de dólares.

Y aún hay mucho por hacer en el sentido de aprovechar mejor este recurso. Con un entusiasmo que contagia, Alberto Alemán habla de su sueño de convertir el canal en un recurso turístico mayor. ‘Hoy tenemos un promedio de 1,000 visitantes por día’, comenta. ‘Pero no es suficiente, no hemos aprovechado todo lo que tenemos en los 80 kilómetros de extensión del canal de un océano a otro’, asegura. ‘Tenemos que hacer sentir que el canal es clase para visitar, es rareza, que se puede ir los fines de semana de paseo. Que no es Disney World, pero que es una obra en funcionamiento que la gente puede ver de cerca y prácticamente tocar los barcos’, explica.

Para Alemán el éxito en la administración panameña del canal estriba en la decisión de manejarlo completamente aislado de la política partidista. Por eso es importante que el ciudadano común entienda que los ingresos que genera este recurso deben ser administrados por el estado. ‘El día en que al canal se le dé la función de qué hacer con la plata, politizaste el canal y mataste a la gallina de los huevos de oro’, advierte el funcionario.

Y como extendiendo esa despolitización de la administración del canal hacia su vida personal y a pesar de haber sido un hombre que ha generado consensos y que ha unido a moros y cristianos en torno a un interés común, niega enfáticamente que tenga en mente dedicarse a la política o tener aspiraciones presidenciales. ‘Honestamente no estoy pensando en eso ni es mi función ni mucho menos’, asegura. ‘Ahora mismo mi meta es hacer lo que tengo que hacer para entregar la administración del canal y cuando salga volveré al sector privado donde siempre he estado, quiero escribir mis memorias, las cosas que han pasado en estos años. El riesgo que hemos tomado al realizar el referendo que pudo ser un ’no’ pero que al mismo tiempo te da un mandato de los panameños como una clara muestra de la democracia participativa’, comenta pensativo.

También aspira a dedicarse un poco más a su familia porque ‘en funciones como ésta no eres dueño de tu tiempo’, dice. Ha habido muchas ocasiones en las que en 5 días o una semana ha tenido que dar la vuelta al mundo hablando sobre el canal mientras aquí en Panamá se comentaba que el administrador del Canal estaba en Londres o París. ‘No es tan divertido’, asegura irónico. ‘Necesito también trabajar en mi handicap de golf que está muy deteriorado, pescar y pasar tiempo con mis amigos’.

Un poco como hablando de sí mismo Alberto Alemán Zubieta, enumera las cualidades que debe tener quien le suceda en el cargo, pero se niega rotundamente a aventurar un nombre. ‘Debe ser persona con capacidad de liderazgo, entendimiento, que sepa escuchar, con mucha honestidad y transparencia. Su gestión no debe ser política, debe tener capacidad de trabajo y saber que va a encontrar gente muy capaz en la ACP y sacar lo mejor de esa capacidad instalada’, dice.

No obstante los 14 años que tiene en el canal y su amor por esta empresa, reitera su vocación de cambio y asegura que es un trabajador temporal dispuesto a irse mañana mismo con la tranquilidad que emana del trabajo bien hecho. ‘Tuve la dicha de trabajar con gente muy buena, de estar aquí en un momento histórico para el país y de trabajar con lo mejor de mi por mi país. Me voy tranquilo, cumplí..’, dice a modo de despedida.