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13 de Apr de 2021

Cultura

Comedia Para llorar de rabia

PANAMÁ. Ir contra la naturaleza es como tirarnos al océano sin salvavidas. Por más que parezca que ella es una tonta prostituta, que per...

PANAMÁ. Ir contra la naturaleza es como tirarnos al océano sin salvavidas. Por más que parezca que ella es una tonta prostituta, que permite que hagamos festín con el planeta, no lo es. Los desastres y las temperaturas extremas de la actualidad son apenas un parpadeo de lo que puede significar su gran enojo. Ojalá y que no se enfurezca por lo menos en 100 años, aunque creo que en 20 ya estaremos experimentando algunos de los dantescos escenarios que hoy son parte del cine de ficción. Ejemplo de nuestra irracionalidad ambiental se refleja en muchas de las producciones de la meca del cine. Twister (1996); Volcano (1997); The Day After Tomorrow (2004) o 2012 son solo algunas de las múltiples cintas de este género que demuestran quién manda en este lugar. Ahora bien, aunque en el estreno de esta semana no hay sorprendentes terremotos como el de Haití (enero de este año) o huracanes 10 veces más devastadores que ‘Katrina’ (2005) sí resulta una verdadera desgracia y con proporciones apocalípticas el trabajo de Brendan Fraser. No sé quién le dijo a este señor que es un buen comediante. De hecho, no creo que pueda estar ni entre los 100 mejores de Hollywood en las últimas dos décadas. Me atrevo a decir que es el peor papel de un Fraser que, aparte de pasársela haciendo muecas incoherentes, tiene el descaro de mostrar su abultado abdomen cualquier cantidad de veces. Y ni recordarlo en George de la selva (1997); Mi novio Atómico (1999); Al diablo con el diablo; (2000); Looney tunes (2003); , etcétera, etcétera. Las toneladas de basura cinematográfica en las que participa este actor de 41 años. Ni en la trilogía de La Momia cae bien debido a su estúpida sobreactuación. La de la que ni siquiera he mencionado el nombre, Furry Vengeance (Peluda venganza) trata un tema sensible: la conservación del medio ambiente frente al desarrollo urbano. En esta comedia bastante corta, por suerte, Dan Sanders (Fraser), un empresario de bienes raíces, es el encargado de llevar a cabo un proyecto inmobiliario junto con inversores que viajan en un jet privado desde la otra cara del mundo. Sin embargo, el plan de Sanders se ve amenazado por los propios animales del bosque que se enteran de la verdadera intención de los desalmados capitalistas. Es entonces cuando un astuto e intenso mapache (el verdadero protagonista del filme) entra en acción para acabar con el malévolo plan que pretende eliminar su hábitat y, por ende, su existencia. Lo único bueno es que a la larga Sanders entiende que lo mejor es con servar lo poco que queda de verde y atender a su hijo y a su esposa quienes desaprueban su comportamiento. El reparto lo complementan Brooke Shields (esposa de Sanders), Matt Prokop (el hijo), Ken Jeong, Ricky García y Skyler Samuels. Los productores de Furry Vengance invirtieron 35 millones y hasta la fecha han recaudado 32 en todo el mundo.

Viéndolo desde ese punto de vista, tal vez recuperen la inversión de este aburrido producto.