Temas Especiales

04 de Jun de 2020

Cultura

Cautivó Paraíso de chicas en 3D

PANAMÁ. A las 7:30 de la noche, la cola de autos hacia el Figali era larga, pero movida. En la entrada de Amador, un grupo de policías e...

PANAMÁ. A las 7:30 de la noche, la cola de autos hacia el Figali era larga, pero movida. En la entrada de Amador, un grupo de policías erguían el pecho y limpiaban los prendedores de sus uniformes nuevos. ‘¿Hacia dónde se dirigen?’, le pregunta uno de los agentes del retén al conductor del sedán blanco en el que se transportaba el equipo de El Siglo y La Estrella.

Luego de que los comunicadores mostraran sus gafetes, el uniformado les dio paso. El acceso para la acreditación fue expedito. 7:45 de la noche, ya dentro del lugar una chica rubia conduce a varios periodistas a los asientos desde donde verían el espectáculo, a no más de 25 metros de la tarima.

Mientras, unas azafatas, ataviadas con trajes cortos marrón , repartían sonrisas y chocolates por doquier. 8:10 de la noche. El Figali Convention Center empezó a tomar aspecto de mujer, el aroma a fragancia femenina abundaba, los tacones, labios rojos, blowers, y blackberries eran el denominador común antes de la presentación del español Alejandro Sanz en nuestro país. Repentinamente, y sin ningún tipo de protocolo, salió a escena Marie Claire Marine, que interpretó una canción a medias porque el sonido fue espantoso. Igual sucedió con Cristel Henríquez, que le dio paso a Mario Spinali. Los tres artistas locales pasaron desapercibidos. Brenda Lau sería la telonera, pero problemas en la garganta no le permitieron presentarse por primera vez luego de ganar ‘Vive la Música’.

Cuando la manecilla del reloj pisó la hora 9:00, las luces se apagaron. La algarabía fue tal que el madrileño decidió comenzar inmediatamente su tour ‘Paraíso Express’. Sin mediar palabras interpretó ‘Mi peter punk’, seguido de ‘Lo que fui es lo que soy’. ‘Panamá, buenas noches, cómo va la cosa...’, fueron las primeras palabras de Sanz, quien invitó al público a desabrocharse la formalidad y a cantar ‘Desde cuándo’. La gente se enchufó.

Aparte del escenario, que contó con dos pantallas gigantes y un impresionante juego de luces y paneles que producían efectos 3D, el diálogo con la gente fue lo que más gustó. ‘Muchas banderas de Venezuela’, dijo, al tiempo que mencionó que su gira se cerraría en el hermano país suramericano. ‘Corazón partío’ hizo vibrar el piso del coloso de Amador, también pasó lo mismo con ‘Cuando nadie me ve’. Pasada casi una hora de show dedicó ‘Lola soledad’ a todas las mujeres valientes del mundo. Además, mencionó que ‘en 11 meses de gira ningún país había cantado bien el tema ‘Si hay Dios’, por eso pidió a sus fans del Figali que hicieran el esfuerzo. Terminada la pieza, Sanz fue quien ovacionó a los presentes.

Con muy buen sonido y acordes de guitarra eléctrica sedujo con ‘Mala’, ‘No es lo mismo’ y ‘Looking for Paradise’. A hora y media de concierto presentó a sus músicos, provenientes de diversos puntos del planeta: Camerún, Uruguay, República Dominicana, entre otros. Y dijo ‘Panamá, muchas gracias, que Dios los bendiga’. Pero nadie se movió de su puesto. Entonces se escuchó de lejos un piano. Las lágrimas brotaron de algunos ojos que brillaban de emoción. Fue momento para vocear ‘¿Lo ves?’, ‘Tú no tienes culpa’ y ‘Tu letra podré acariciar’. Para finalizar, realizó un mix de ‘A la primera persona’, ‘Mi soledad y yo’ y ‘Amiga mía’.

Dos horas fueron suficientes para que la gente que abarrotó el Figali saliera ebria de Sanz, de su letra. Tal vez muchos vieron el paraíso.