Temas Especiales

03 de Jun de 2020

Cultura

Letras que buscan La esperanza de una madre

Cuando el psicólogo de Mónica de Serrano la conminó para que sacara las pertenencias de su hija ‘Moniquita’ del cuarto que la pequeña oc...

Cuando el psicólogo de Mónica de Serrano la conminó para que sacara las pertenencias de su hija ‘Moniquita’ del cuarto que la pequeña ocupaba en la casa familiar, al principio la madre de la menor que desapareció hace siete años en el distrito de Arraiján se mostró renuente a hacerlo.

Para contrarrestar la depresión que le ocasionaba no tener noticias acerca del paradero de su hija y alentarla a dar un paso importante en su terapia psicológica, el galeno le aumentó la dosis de antidepresivos. Los medicamentos la sumían en una somnolencia que le impedía cumplir con sus obligaciones laborales.

Es en este estado que Serrano terminó de escribir las 200 páginas que conforman Volveré a abrazarte, Mónica, obra que representa su debut literario y que fue presentada el martes pasado en la librería Exedra Books. ‘No sé cómo terminé el libro, porque con los medicamentos era más tiempo el que pasaba dormida que despierta’, confesó Serrano.

Le correspondió al galardonado escritor panameño Ariel Barría Alvarado la tarea de estructurar el texto escrito por Serrano y que constituye un diario de búsqueda, un ‘testimonio de todos los lugares donde iba’ con la esperanza de poder encontrar a su hija. ‘Hay que leerlo para poder entender... Cuando una persona está desaparecida es el crimen más horrendo que le puede pasar a una familia’, destaca.

Durante tres años, Serrano ha venido recopilando recortes de periódicos con no ticias relacionadas con la búsqueda de Moniquita para incluirlos en la obra. Asimismo, el libro incluye documentos como copias de los pasaportes empleados por ella durante los distintos viajes que ha realizado en busca de su hija y cartas que enviaba solicitando colaboración para dar con su elusivo paradero.

‘El capítulo que más me costó escribir fue el segundo, en él narro la desaparición de mi niña’, cuenta Serrano, quien también hace referencia en el libro al episodio que tuvo lugar el año pasado cuando surgió la posibilidad de que la niña se encontrara en Ecuador.

En cierta forma, la decepción que experimentó cuando le informaron de que la infante que encontraron en el país sudamericano no guardaba ningún parentesco con ella fue tan intensa que tuvo que buscar refugio en la escritura. ‘Este libro me ha ayudado a no caer en la desesperación’, subraya.

La publicación de Volveré a abrazarte, Mónica es una forma a través de la cual Serrano continúa una búsqueda en la que los métodos que ha empleado hasta el momento para ubicar a la niña _que hoy en día debe tener nueve años_ han probado ser ineficaces.