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24 de Nov de 2020

Cultura

Ropa no desechable

Hace algunos años, leí una entrevista a una conocida periodista que en aquella época presentaba un popular programa de televisión con ba...

Hace algunos años, leí una entrevista a una conocida periodista que en aquella época presentaba un popular programa de televisión con bastante éxito. El objetivo era resaltar las cualidades periodísticas de la señora y las preguntas eran las usuales: cómo empezó, cómo escogía a los participantes y otras. Todo me pareció muy interesante hasta que llegué a la consulta sobre sus mayores logros en el programa. La respuesta fue que en dos años ‘¡jamás había repetido un vestido’! Esa respuesta me impactó de tal forma que todavía la recuerdo. Pensar que con tantas anécdotas e historias que seguramente había vivido, lo más importante para esa señora era su vestuario. Cuando en algunos de los seminarios que dicto me preguntan si es mal visto repetir un vestido en un evento, mi respuesta invariable es ‘no’.

Y es que tenemos una percepción equivocada de la elegancia. La ropa no es desechable. Claro que si usted compra un vestido ordinario y barato no podrá repetirlo, pero no porque eso sea malo, sino porque en la primera lavada se le acabará.

Si su ropa es buena, fina y a usted le gusta, ¿por qué no puede usarla varias veces, si su dinero le costó y para eso la compró? Es errado pensar que todos se acordarán de lo que usamos en cada fiesta, créanme que no somos tan importantes como para que todos estén pendientes. ¿Se acuerda usted qué usaron sus amigas anteriormente? Hace poco pude comprobar que no. Asistí a una gran fiesta y usé el mismo vestido que había llevado a la boda de un familiar cinco años atrás.

Me quedaba muy bien porque conservo siempre la misma talla. El atuendo causó impacto porque es elegantísimo, y algunas me lo comentaron... Y hasta me preguntaron dónde lo había comprado.

Si a usted le gusta tener un vestuario variado para no repetir nunca sus vestidos, disfrútelo, pero no crea que eso le dará elegancia y distinción si no la tiene. La elegancia o la ‘clase’ no se compran con grandes vestuarios ni con joyas ostentosas: estas se desarrollan con educación, buenas maneras, cómo nos expresamos y cómo nos conducimos.

Si tiene que repetir un vestido, recuerde que es suyo, que no es prestado. Es más, si una amiga malintencionada le pregunta si ese no es el mismo vestido que usó en la fiesta anterior, contéstele con firmeza: ¡claro, si es mío!

Recuerde que estas y otras recomendaciones las puede apreciar a través del segmento Jueves de etiqueta del programa Portada. Este espacio televisivo se transmite todos los jueves por Sertv a partir de las 8:00 a.m.