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01 de Dec de 2020

Cultura

La tecnología afecta a los niños

En el pasado los padres se preocupaban por la cantidad de tiempo que pasaban los niños frente al televisor. Ahora es diferente, tienen u...

En el pasado los padres se preocupaban por la cantidad de tiempo que pasaban los niños frente al televisor. Ahora es diferente, tienen un desafío mayor aparte de la televisión y son los celulares, los blackberry, las computadoras, los iPods, juegos electrónicos y la internet.

‘Tengo dos hijos adolescentes de 13 y 14 años de edad’, me comenta una madre de familia. ‘El mayor tiene un blackberry y se la pasa enviando mensajes de texto a sus amigos constantemente. Ahora mi otro hijo quiere que le compre un blackberry para comunicarse con sus amigos. Ellos también utilizan la computadora para enviar mensajes a sus amistades. Mi pregunta es si toda esta tecnología afecta de alguna manera a mis hijos’.

Muchas madres de familia me preguntan si les afecta a sus hijos la tecnología. La respuesta es sí. Las reglas sociales en los últimos años han cambiado drásticamente y en mi opinión el papel de la tecnología en nuestra sociedad ha sido el factor más importante. Solo piensen… el medio de comunicación en los últimos años para los adolescentes ha sido enviar textos de mensajes en sus celulares. Ellos creen que están hablando pero lo que hacen es que están ¡‘palabreando’! Leí que al mes los jóvenes envían un promedio de mil 700 mensajes de texto y solo reciben 230 llamadas.

Las generaciones que han nacido en esta época están más adaptadas a los cambios de tecnología pero los neurocientistas están empezando a creer que altera las funciones del cerebro. Nuestros cerebros están hechos para interactuar socialmente y sin pensarlo siquiera nos damos cuenta del tono de la voz, las expresiones faciales y los movimientos del cuerpo para darnos señales de cómo responder. Sin ese contacto cara a cara, perdemos importante información para comunicarnos eficientemente. Si ‘no lo usas lo pierdes’, nuestros cerebros están acostumbrados a una conducta repetitiva y si no utilizamos esos circuitos neurales se reducen. Es cierto que la tecnología ayuda a los niños a comunicarse rápidamente pero no a utilizar el lenguaje apropiadamente.

Eso quiere decir que los celulares no ayudan a los niños a comunicarse mejor aún cuando sí ayuden a estar en contacto más rápidamente.

Una pregunta que me hacen los padres de familia es acerca de qué pueden hacer con sus hijos que utilizan tanto los celulares como las computadoras. Es como si fuera la única manera de comunicarse uno al otro para la mayoría de la gente.

Miren, la tecnología no se va a terminar y lo más probable es que sea más veloz y sofisticada. Sin embargo, hay algunas cosas que como padre puedes hacer para contrarrestar los efectos de la computadora y los celulares para comunicarse:

1. Cree oportunidades de comunicación para que tanto ustedes como los niños tomen un descanso y no estén atados a la computadora y los celulares. Eso significa que los padres deberán también dejar descansar sus blackberries. Los padres dan el ejemplo, si constantemente están revisando sus mensajes, van a darle la impresión a sus hijos de que esto es absolutamente normal. Al hacerlo, le brinda a sus hijos la oportunidad para interactuar socialmente, hablando y escuchando como una unidad familiar. Equilibre el mundo tecnológico que nos consume a todos.

2. Limite el tiempo que su hijo usa la computadora. A menos de que la utilicen para hacer la tarea, no hay ninguna razón para que no pueda limitar la cantidad de tiempo que usa la computadora. Se sugiere un máximo de dos horas al día sea televisión o la computadora. También coloque la televisión o computadora en un área donde pueda evaluar el tiempo que pasan utilizándolas. Existen programas que pueden limitar el uso de la computadora.

3. Anime a los niños a que limiten los textos en el celular. Los niños no tienen idea de que cada vez que mandan un mensaje cuesta dinero. Cada compañía móvil tiene un paquete para eso y animan a que envíen muchísimos mensajes. Adquiera el paquete que contenga el mínimo de mensajes para limitar el uso de mensajes de texto. Anime a su hijo para que utilice el teléfono si necesita hablar en lugar de ‘palabrear’. Por lo menos, con las conversaciones telefónicas ellos aún pueden percibir el tono de las voces y las alteraciones de las voces que les brindan oportunidades para interactuar y aprender habilidades sociales de comunicación y audición.

Recuerde que el objetivo es que nuestros hijos sean socialmente inteligentes y proporcionales aquellas habilidades que les ayudarán a relacionarse con otros ahora y por el resto de sus vidas. Si a los niños se les enseñan esas habilidades emocionales y sociales, será el mejor antídoto para contrarrestar cualquier efecto que la tecnología pueda influenciar en nuestros niños.

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