08 de Dic de 2022

Cultura

De la alta costura a la esencia femenina

Elie Saab Le Parfum describe en mayúsculas, pero sin ostentación, el compromiso de traducir con fidelidad los códigos de la casa de alta...

Elie Saab Le Parfum describe en mayúsculas, pero sin ostentación, el compromiso de traducir con fidelidad los códigos de la casa de alta costura. ‘Una fragancia que expresa una feminidad resplandeciente y que a la vez transcribe la dualidad presente en mi universo: la luz de Oriente y la modernidad de Occidente’ afirma Elie Saab. Un manifiesto que anuncia una nueva forma de llevar esta marca.

Aura de una estela deslumbrante

Envolvente y sutil, el Eau de Parfum imaginado por Francis Kurkdjian, rinde homenaje al universo del couturier. ‘Lo que me apasionó en este trabajo con Elie Saab fue la idea de interpretar la luz; no tenía imágenes precisas en mente, sólo sensaciones. La blancura de un sol en el cenit, una feminidad radiante, una expresión moderna de la voluptuosidad…’, explica el perfumista. Compuesto como una oda a la luz, Elie Saab Le Parfum celebra el esplendor y el brillo de una feminidad radiante, sobre un tema floral solar amaderado. La fragancia encuentra resonancias cautivantes en la complicidad permanente de las flores y de las maderas.

Sus notas

Desde las primeras notas, la salida deslumbrante de la flor de azahar marca el tono de este ‘mágico perfume’. Los pétalos de las flores del mediterráneo, evocan la luminosidad de los rayos de un sol en su cenit. La fragancia enriquece su aroma sensual con la sombra ligera de un ‘corazón de pachulí’ extremadamente puro; mientras las cualidades más exquisitas del jazmín -absoluto de jazmín grandiflorum y de jazmín sambac- amplifican las notas centrales. El tono del bouquet de flores blancas se enriquece voluptuosamente en las notas de fondo con un acorde amaderado cedro, el cual aporta a las vibraciones florales un nuevo relieve. La estela inunda con una elegancia extrema y envolvente de sus notas adictivas de miel de rosa.

Una joya de vidrio y de luz

Elie Saab, apasionado por el diseño y por la arquitectura, soñaba con un frasco de vidrio de formas puras que multiplicara los efectos de luces, brillos y transparencias. Un objeto bello, sensual y generoso.