26 de Nov de 2022

Cultura

La alimentación balanceada

PANAMÁ. La alimentación es lo más importante de nuestra vida, pues nos mantiene activos y con energía, es por esta razón que debemos cui...

PANAMÁ. La alimentación es lo más importante de nuestra vida, pues nos mantiene activos y con energía, es por esta razón que debemos cuidar todo lo que ingerimos para que no nos haga daño. Siempre en este tema, hay una que otra pregunta que nos asalta la mente. Si nos comemos una fruta, por ejemplo ¿podemos comer demasiado, aún de lo que es bueno? Sabemos que las frutas son sanas, pero ¿está bien comer mucho incluso de lo que se considera muy saludable?

ALIMENTOS SANOS TAMBIÉN APORTAN CALORÍAS

Los nutricionistas, con frecuencia se encuentran ante consultas de quienes aseguran que comen sano, pero no pueden bajar de peso. Es el razonamiento de quienes cambiaron, por ejemplo, las papas fritas por las papas dietéticas. Pero se olvidan de contar que se comen la bolsa entera de una vez.

‘Si le preocupa estar comiendo demasiado azúcar de las frutas, entonces yo diría que la preocupación es injustificada. La fruta es dulce por el azúcar natural que contiene, pero también aporta vitaminas, minerales, fibra y una gran cantidad de fitonutrientes saludables que actúan como antioxidantes’, sostiene Susan Bowerman, especialista en Nutrición Deportiva.

Pero, si le preocupa estar ‘exagerando’ con una vitamina o mineral en particular, puede quedarse tranquilo/a también. De acuerdo con la especialista, nuestro cuerpo está diseñado para disfrutar de una amplia gama de alimentos. Así, siempre y cuando su dieta esté bien balanceada e incluya una variedad de alimentos enteros, usted se vería en apuros para consumir demasiado de cualquier vitamina o mineral. Simplemente, no sería capaz de comer los alimentos suficientes para consumir una dosis mayor a la indicada.

LO PERJUDICIAL

Por otro lado, cuando se trata de comer alimentos saludables, algunas personas piensan que ‘si algo es bueno, es mucho mejor’. Así, mientras sea muy poco probable que usted pueda comer demasiado de un nutriente en particular; sin duda, sí puede estar ingiriendo demasiadas calorías. Y es aquí donde la respuesta a la pregunta es sí: ‘puede comer sano, pero no comer demasiado’.

Las frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y productos lácteos sin grasa, tienen muchas menos calorías por bocado y logran más sensación de saciedad, que la comida menos saludable que está llena de grasa y azúcar.

Sin embargo, también es importante que tomemos en cuenta que tenemos la capacidad de comer muchas más calorías de las que quemamos. Así que no asuma -como lo hacen muchos-, que el tamaño de la porción no importa mientras esté consumiendo sólo alimentos saludables. Incluso la fruta puede sumar. Si usted realmente comió la cuarta parte de una sandía, le costaría alrededor de 350 calorías. La granola sin grasa puede ser saludable, pero eso no significa que se deba comer de un recipiente del tamaño de un casco de motociclista. ‘Cuando se trata de calorías, puede de hecho, obtener demasiado de algo bueno’, concluye la especialista.

CONSUMO EN EXCESO DE SÚPER FRUTAS

En su origen, el término de ‘súper frutas’ no tiene que ver con la ciencia, sino con la mercadotecnia. Tiene cinco o seis años en la industria, no hay textos de nutrición o química de alimentos que lo refieran, y es una manera de promover estos productos o sus derivados, como los jugos.

Según Agustín López Munguía, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, el consumo de antioxidantes de frutas y verduras es apropiado para la salud en porciones recomendadas para una dieta balanceada, pero en demasía puede ser perjudicial ya que las células requieren de un balance de oxido-reducción adecuado del que dependen muchas de sus funciones. Es importante mantenerse bien informado sobre aspectos derivados del consumo elevado de antioxidantes, o de las consecuencias que pueden tener nuevos productos en nuestro sistema nutricional, aunque sean ‘naturales’, de la misma manera que las instancias de salud tienen que regular la seguridad de aditivos que se emplean en la industria alimentaria, ‘porque hay muchas formas con las que la mercadotecnia puede llevarnos al consumo excesivo y al desbalance’, detalló.