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16 de Jan de 2021

Cultura

Nos estamos pasando

MÓNICA MIGUEL FRANCO. N os estamos pasando de la raya. Y a mi me da la impresión de defender lo indefendible y luchar contra corriente ...

MÓNICA MIGUEL FRANCO

N os estamos pasando de la raya. Y a mi me da la impresión de defender lo indefendible y luchar contra corriente disintiendo con todo el mundo. Ni modo, alguien tiene que hacer el trabajo sucio. ¿Pero no nos damos cuenta que se nos está yendo la mano en culantro? Y ya se sabe que está bueno el culantro, pero no tanto. Como a las mujeres las oprimieron durante siglos ahora vamos a tomarnos la revancha y a joderles la vida a los tipos, para que aprendan que con las mujeres no se juega. Como aquí hubo una dictadura vamos a amenazar a todos y cada uno de los presidentes que lleguen después, con el fantasma de los malos pasados. Como durante años la policía reprimió y torturó, pues vamos a acusarlos a todos de represión policial.

Centrémonos y dejemos de decir estupideces señores. Lo cierto es que la policía que tenemos en estos momentos en Panamá no es como para tirar cohetes, la mayor parte de ellos ni siquiera se expresan correctamente, se nota que no están cómodos en su piel y, por lo que sea, tratan de suplir sus carencias con una actitud prepotente que la mayor parte de las veces da entre pena y risa. No voy a negar que hay muchas cosas que se podrían mejorar en la actitud de la policía, podrían darles un par de clases de relaciones públicas. Alguien debería decirles que el ‘mi amor’, ‘mi reina’ o el ‘doñita’ no es un tratamiento de respeto. Alguien podría enseñarles sus deberes y nuestros derechos.

Ahora bien, si alguien los amenaza o los ataca, pues a mi me parece muy bien que se defiendan. No son las hermanitas de la caridad, ni han hecho voto de no agresión. No es que ellos se hayan vestido de policía porque les haya dado la gana. Han hecho sus pruebas, las han pasado (supongámoslo así por el bien de nuestra tranquilidad mental) y les pagamos, todos nosotros con nuestros impuestos, para que hagan su trabajo, entonces… ¿porqué nos enfadamos cuando lo hacen?

Si los investimos de autoridad para que nos defiendan y les exigimos respeto hacia nuestros derechos civiles también les debemos nosotros obediencia a las leyes. ¿Ustedes han visto la actitud de algunas personas en un retén? Es para grabarlo: se cabrean y gritan preguntándose que a ver qué están haciendo… ¡Pues un retén señores! Están pidiendo documentos y papeles como un método sencillo y rápido de descubrir y capturar malhechores para que luego no les roben a ustedes, para poder descubrir drogas, armas o para poder neutralizar un secuestro. O para ver si el conductor que va delante de usted está completamente borracho, para que no se convierta en un potencial asesino, suyo o de su hijo. Y si usted tiene todos sus papeles en regla no veo cual es el problema, ¿Qué hay que esperar unos minutos? Huuuuum…a mi me molesta más tener que esperar porque un taxista decide parar donde le sale de la punta de las narices, o porque la señora en el mercedes ha decidido que apura el semáforo y se queda varada en el cruce mientras habla por el celular, jodiéndonos la vida a todos.

Pero estábamos en los retenes… ¡Já! …gente sulfurada, manoteando, gritándoles improperios, diciendo cosas como: ‘¿A que no sabes quien soy yo?’ Pues vamos a ver imbécil, (me imagino que al policía le dan ganas de decirle), ni lo sé ni me importa, si no llevas placa o si tu licencia está vencida te quedas varado como todo hijo de vecino, payaso (o payasa, que en esto de apelar a los conocidos las mujeres no se quedan atrás).

Si clamas por la policía cuando eres víctima de un delito, no pretendas que se olviden de ti cuando eres tú el que lo perpetra. Así que, aguanta calladito.