13 de Ago de 2022

Cultura

No faltaría nada...

La chef del restaurante Orígenes se contentaría con un banquete.. ‘La última cena de mi vida quisiera que fuese junto a mi familia, mi m...

La chef del restaurante Orígenes se contentaría con un banquete.

‘La última cena de mi vida quisiera que fuese junto a mi familia, mi mascota y mis amigos. La escena sería en una acogedora cabaña en Boquete, con chimenea en la terraza para acompañar el clima. Que fuese de noche con música ‘roots’ de fondo, luna llena y un cielo despejado y totalmente lleno de estrellas.

Me gustaría que entre todos cocináramos y montáramos la mesa. De comer prepararíamos un banquete, una cena completa en donde faltaría nada, tipo cena de Navidad. Para este último menú escogería cada una de las recetas que más me han gustado degustar a lo largo de mi corta vida; lechoncito asado, ceviches, tabuleh y dim sam para saciar las raíces chinas. Algo que sería esencial y jamás faltaría, un buen arroz con guandú, una botella de un excelente Malbec, mi tradicional Coca Cola, ah, y se me olvidaba el Ron Abuelo.

No habría estrés, todo sería hecho con amor, dedicación, tranquilidad y paz. Nada de ajetreos de pedidos, comandas, inventarios ni especiales.

Lo que no haría falta es el pan. Puedo morir sin comerlo y jamás cocinaría como última cena una pesada de nance, no soporto el olor del nance’.