28 de Sep de 2021

Cultura

Así es Panamá, en vida real

Después de su fallido pronóstico electoral, Ipsos regresa para documentar el estilo de vida en el Istmo. Un sondeo que busca identidad

Entender la esencia del panameño, no es relajo. La agencia de comunicaciones Génesis publicó este año un estudio bautizado ‘Estilo de vida del panameño’.

El proyecto, que forma parte de la iniciativa de responsabilidad social empresarial de Génesis ‘En vida Real’, fue realizado por la encuestadora IPSOS. El mismo, arrojó una gran cantidad de cifras y datos que se sintetizaron en seis áreas: familia, salud, consumo y tecnología, ‘teens’ y jóvenes e identidad.

‘Las agencias de publicidad trabajan con encuestadoras todo el tiempo. Si a eso le sumas que la identidad del panameño es algo tan delicado, tan sui generis, tan falto de exploración, pues un estudio cualitativo y cuantitativo resulta muy válido’, dice Raúl Altamar, supervisor de ‘En Vida Real’.

¿CÓMO ES EL ESTILO DE VIDA DEL PANAMEÑO?

La conclusión a la que llegó el mencionado estudio fue que el panameño posee un estilo de vida discordante con su ingreso económico.

La obtención de bienes materiales es el principal objetivo que persigue con el fin de diferenciarse de su semejante, consciente de que esto le brindará prestigio en su entorno. De ser necesario, acudirá a otras actividades para sufragar los gastos.

‘El hecho de que en la encuesta los panameños y las panameñas sientan que la obtención de los bienes materiales es importante, es ni más ni menos que la expresión de un patrón cultural y de un modelo de expectativa socialmente dominantes. Y los medios de comunicación día a día un poco estimulan todo aquello’, es la primera impresión del sociólogo Enoch Adames Mayorga, coordinador académico del Programa FLACSO-Panamá. ‘Pareciera que el déficit o la incertidumbre vinculada al tener o no tener se constituye en un rasgo importante de identidad y de afirmación individual o colectiva’.

Pero, ¿cómo se logra la posesión de bienes? En el mismo estudio, en la sección de ‘teens’ y jóvenes, la meta de los adolescentes entre 13 a 19 años y la de los jóvenes entre 18 y 30 años es tener una carrera profesional y graduarse.

La muestra total de esta área fue de 448 individuos. Además, desean obtener un buen puesto de trabajo, adquirir bienes, apoyar a la familia y que ésta se sienta orgullosa de ellos.

Esto se traduce en que la sociedad panameña acepta la institucionalidad —en este caso, la educación— como herramienta para alcanzar los bienes materiales.

‘Pero cuando las oportunidades están cerradas y las expectativas de éxito no son tan fuertes del punto de vista de la motivación, o sí está motivado pero no entiende o no reconoce las oportunidades para poder lograrlo; entonces, ahí, es donde se recurre al atajo: el delito. La acción ilegal para poder tener lo que todo el mundo quiere tener’, dice Adames.

Otro punto del estudio que resalta el sociólogo tiene que ver con el tipo de bienes que el panameño posee. ‘Toda la tecnología, los medios de comunicación y soporte de línea blanca que hace la vida más cómoda, hacen —por lo menos en la adquisición— una población con base material bastante moderna’.

Por otro lado, para el especialista en innovación y nuevas tecnologías Pedro Colmenares, el panameño aún no termina de entender el potencial de las herramientas tecnológicas como las redes sociales: el estudio indica que las dos principales actividades en redes sociales es chatear con amigos y familiares. ‘Digamos que nos evidencia una sociedad cerrada. Hay nuevas tecnologías y nuevas plataformas, pero se usan para hablar con las mismas personas’.

FAMILIA Y SALUD

El estudio dicta que en Panamá la familia es nuclear o extendida. De hecho, ‘el modelo nuclear es el reconocido como socialmente aceptable y deseable’.

Aunque en nuestros tiempos se hable de una supuesta ‘crisis familiar’, uno de los elementos más importantes dentro del bienestar y felicidad del panameño es la familia .

A pesar de que algunos jóvenes no viven en familias funcionales, el esquema nuclear sigue siendo algo a lo que aspira.

Adames comenta que la identificación con la familia, la célula de la sociedad, es más profundo de lo que parece. ‘Tiene que ver también con el tema de la trascendencia. Todos queremos ser trascendidos por nuestros hijos, y el contexto institucional es la familia, es la apelación a no quedarte en ti mismo, sino que tus hijos sean la continuación de tus padres y abuelos’.

Otro dato que resalta en la sección de familia es que las mujeres de 35 a 44 años creen que una mujer está completa cuando trae hijos al mundo.

En el campo de salud y alimentación, nos encontramos con que la comida predilecta son las frituras, junto con ‘la tríada arroz, porotos y carne guisada’. También se menciona el sancocho con arroz blanco, el arroz con pollo, la ensalada de papas, el plátano en tentación y la chicha de naranja con raspadura, como los platillos favoritos.

‘Nuestras comidas tradicionales nos vencen’, dice la doctora Enitza George, especializada en el área de medicina familiar y nutrición. ‘Y a pesar de que en Panamá hay gran variedad de frutas y vegetales, el consumo es limitado, aun entre quienes no tienen limitaciones económicas. Lamentablemente las personas saben muy bien que comer así no es para nada saludable. Pero, como es lo que han hecho desde niños y es lo más fácil, la mala alimentación se perpetúa ’.

Los índices de ‘sensación de salud’ en el estudio determinan que, a pesar del estilo de vida que lleva, el panameño se siente satisfecho con su salud física. Mientras que, los chequeos médicos son la actividad que aparece con menor porcentaje.

‘En cuanto a salud en general, nuestra actitud es usualmente reactiva, no proactiva. Es decir, buscamos curas a problemas causados por nuestros malos hábitos en lugar de procurar prevenir las enfermedades adoptando mejores hábitos’, subraya George. ‘También hay que agregar que el ejercicio no es necesariamente nuestra actividad más predilecta. Aunque más y más personas están participando en diversos deportes recreativos’.

PERO, ¿CÓMO SE IDENTIFICA AL PANAMEÑO?

Por el uso de dólares. Por la placa del carro. Por el tono de voz fuerte. Por los movimientos de las manos. Por la bandera. Por ser ‘bochinchosos’. Por ser ‘pachangueros’ y fiesteros. Por tutear a la gente.

Estas fueron algunas de las respuestas que los entrevistados, siendo todos de la ciudad capital, dieron y que se muestran en las conclusiones del estudio.

‘Observa que las respuestas de ‘cómo somos los panameños’ son absolutamente superficiales’, sentencia Adames.

El sociólogo aprovechó para referirse a Roque Gabriel Laurenza, uno de los intelectuales tempranos de la República, quien planteaba que el panameño no sentía lo nacional como un problema. ‘Si se asume de manera no problemática la cuestión nacional es porque hay algo que no funciona en la relación Estado-sociedad, Estado-cultura o Estado-nación’.

Sin embargo, en la lista de los entrevistados se cuelan Rubén Blades, Roberto Durán y el Canal de Panamá. ‘El hecho es que en estos tres hubo una interpelación de identidad porque nos proyectó internacionalmente’.

Pero si se analiza un poco más allá, la música del ‘poeta de la salsa’ está cargada de un fuerte contenido social. ‘(Blades) le hizo referencia al barrio, a las relaciones comunitarias, al orgullo de los elementos de solidaridad. Podríamos pensar de alguna manera que quien mencionó a Blades, reconoció en la letra una parte de una realidad o un concepto de convivencia nacional, centrado en el barrio’.

E incluso hace la distinción entre la salsa del intérprete y otro género como lo es el ‘reggae’, el cual intenta comunicar el sentimiento de un ‘guetto’, ‘un espacio de comunidad hostil, de mucha competencia, de guerras de territorios donde el elemento de solidaridad es prácticamente inexistente’.

No obstante, en el interior del país —zona a la cual las números tildan como una región ‘más feliz’ que la zona urbana— el sentimiento de identidad está fuertemente determinado por las tradiciones y el folklore, además de la gastronomía.

‘El ser o cómo somos los panameños hace relación a procesos de identidad muy desiguales, que tienen que ver con modalidades distintas de integración o desarticulación. Ésta es una sociedad territorialmente desarticulada. El tema de conectividad es un tema histórico, es decir está planteado desde el siglo pasado’, expresa Adames, haciendo referencia a Ciudad de Panamá, Colón y Arraiján y Chorrera, tres áreas que históricamente configuran una determinada forma de comportamiento distinta a la del interior, de acuerdo con el sociólogo, debido a su temprana inserción en el comercio internacional como lo fue Camino de Cruces, luego el ferrocarril y después el Canal de Panamá. Asentaron una forma distinta de sentir y de comportarse, a diferencia del interior, que siempre tuvo problemas de conectividad con el segmento urbano.

‘Si el Estado (por medio de sus instituciones) no hace esa articulación de manera apropiada, seguramente vamos a caer en esta dimensión de pensar al panameño en el dólar, y no en una reflexión problemática e histórica’, sugiere Adames.

Por eso cuando se habla del Canal de Panamá, se entiende que los entrevistados de la zona urbana lo mencionen como un símbolo de identidad, empero, en el interior no se reconoce, probablemente debido al escaso beneficio que recibe de éste.

LA CULTURA Y EL PAPEL DEL ESTADO

La cultura quedó relegada en el último eslabón. El coordinador académico del Programa FLACSO-Panamá, formula que la cultura no termina de encontrar un lugar en los lineamientos a los que aspira el panameño.

‘La cultura pensada como inversión no es una cultura que implica una utilidad o un costo de oportunidad que le sea atractivo al panameño. Invertir en libros no es lo mismo que invertir en un smarthphone’, manifiesta el sociólogo.

Pero, entonces, ¿hay tareas pendientes del Estado para velar por la identidad nacional? Adames puso como ejemplo de error la eliminación de la materia ‘Relaciones entre Panamá y Estados Unidos’ del sistema educativo, en la administración anterior.

‘El anterior presidente se permitió decir un día que eso creaba tensiones innecesarias entre Panamá y Estados Unidos. Pero lo que hizo fue amputarle al panameño una reflexión cultural crítica. Al hacer eso, lo estás reduciendo simplemente a lo que el mercado te demanda en temas de competencias inmediatas. Les estás quitando a los panameños una reflexión histórica que tiene que ver con su identidad. Es decir, el Estado no está haciendo su papel o no concibe a la cultura y a la educación en términos integrales y complejos y comprensivos como debería generalmente suponerlo como en otras sociedades’.

La esencia de un pueblo en un libro electrónico

Partiendo del refrán que toda persona debe ‘plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro’, la compañía Génesis planificó varios talleres y charlas en universidades (árbol), un conjunto de eventos sobre su dinámica de trabajo con el cliente (hijo) y un estudio que tiene como foco el estilo de vida de los panameños que fue presentado en un formato ebook (el libro).

A este último proyecto se le denominó ‘En Vida Real’ y la intención fue la de documentar científicamente la realidad del país en el ámbito social y cultural.

Una visión que intenta evidenciar lo que en realidad piensan y sienten los panameños, yendo un poco más allá de las cifras que manejan usualmente los órganos gubernamentales.

El ebook de seis cuentos es autoría del escritor local Raúl Altamar.

‘El primer cuento ‘De la tierra del pan y el pote’, por ejemplo, apela a un dato en el estudio que en el interior del país se aprecia más la cultura y el folklore’, dice Altamar. ‘El de ‘Mandados a $100 x hora’ habla un poco sobre las mujeres de clases medias, medias altas, que son quienes manejan los presupuestos de la familia. Y que además este sector está más abierto a hacer negocios y socializar con extranjeros’.

En el libro electrónico de 43 páginas también se abren paso los títulos ‘Ejecutivo en tránsito’, ‘#YoNoMeDejo’, ‘Año nuevo atlántico’ y ‘El inevitable destino de Chiquita’.

Al final de cada relato se presentan gráficos y datos extraídos del estudio ‘El estilo de vida del panameño’, para tener una idea de la realidad en la que fue basada la historia.

‘Sacamos puntos importantes de la encuesta y los convertimos en historias, de forma que el público pueda ver los números o datos en frío, y tenga una historia que pueda leer, que lo ponga en contexto, que lo haga divertidoy que a su vez contribuya a darle el peso sociocultural que tiene este estudio’, agrega el autor.

Actualmente, el libro electrónico puede descargarse gratuitamente ingresando al portal Genesispty.com, y solicitándolo mediante una dirección de correo eletrónico.