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19 de May de 2022

Cultura

Secretos al descubierto

Tras más de 12 años de investigación, el doctor arquitecto Miquel Pérez-Sánchez Pla ha descubierto, entre otros temas, que la Gran Pirámide

Secretos al descubierto
Charcos de agua estancada delante de la Esfinge y la Pirámide de Keops.

¿Cuán lejos nos puede llevar la pasión? Probablemente nunca hasta ahora la elaboración de un poema, una encadenación de palabras y frases en verso, ha llevado a una investigación científica tan profunda. Tras llevar 20 años escribiendo y publicando libros de poesía, concretamente cinco libros creados y una antología poética publicada, el doctor en arquitectura Miquel Pérez-Sánchez Pla viajó a Egipto porque quería escribir un simple poema sobre la Gran Pirámide y quiso documentarse sobre su forma y medidas.

A partir de ahí, empezó a introducir los datos de esta maravilla en el ordenador y ‘como los arquitectos tenemos la costumbre de dibujarlo todo', comenta, este proceso dio lugar a una tesis doctoral. El destino de esa investigación, en la que ya lleva más una década, le ha conducido, por el momento, a obtener unos resultados que, primero le desconcertaron a él mismo, después a su director de tesis y, a la postre, están asombrando al mundo.

El arquitecto se sorprendió al encontrar que la Gran Pirámide tenía un zócalo que en su altura revelaba la unidad de medida que utilizaron sus constructores: el codo real (cr) de 52,36 centímetros.

A través de su investigación ha deducido, entre otras cuestiones, y con la ayuda de dos programas de dibujo por ordenador en tres dimensiones, entre otras aportaciones, que la Gran Pirámide tenía en su cúspide una esfera; y que, entre otras ‘curiosidades', en ellas están presentes diferentes medidas y números matemáticos, algunas descubiertos no hace mucho tiempo.

La Agencia Efe entrevista a este experto quien explica algunos de los hallazgos que ha incluido en su obra La Gran Pirámide, clave secreta del pasado , de Ediciones Antiguo Egipto XXI (https://antiguoegiptoxxi.info/presentacion), uno de los trabajos más exhaustivos realizados sobre la Gran Pirámide, tras la investigación del egiptólogo británico William Matthew Flinders Petrie.

— ¿Doctor Pérez-Sánchez Pla, usted comienza su libro diciendo que la Gran Pirámide (GP) es, ante todo, arquitectura... ¿Sigue pensando de igual modo al finalizar su investigación?.

— Así es. A pesar de hallarse en ruinas, porque ha perdido la capa de recubrimiento de piedra caliza que le daba una apariencia de una pirámide de cuatro caras lisas, la Gran Pirámide es la obra más significativa de la arquitectura de la antigüedad.

— Puede contarnos, brevemente, las ‘propiedades' del número 888 que ha descubierto que aparece a lo largo de toda su investigación.

— Es el número esencial de la Gran Pirámide. Mediante su perímetro, su superficie y su volumen, el monumento nos ofrece la ‘ley' del 888, que explico ampliamente en mi obra, y que certifica la total exactitud de su reconstrucción espacial.

Igualmente usaron un múltiplo de 888 días para fijar el tiempo de duración de las obras de construcción, establecido mediante alineaciones de sus canales estelares con el planeta Marte. Este número 888 estaba, pues, asociado simultáneamente al espacio y al tiempo de la Gran Pirámide.

UN RECUERDO DEL CATACLISMO

— Dice en un pasaje de su obra, y se justifica, página a página, que la GP es mucho más que la tumba de un faraón, ¿puede ofrecernos una breve síntesis de lo que es o ha podido ser?.

—La Gran Pirámide es el monumento conmemorativo del milenario de la muerte de Osiris (*) .

Este acontecimiento, celebrado en el calendario egipcio con cuatro días de duelo, escondía la conmemoración de un gran cataclismo que destruyó a la civilización madre del Antiguo Egipto personificada en la figura de Osiris.

La Gran Pirámide se inauguró el 3 de octubre de 2530 (a. C.). Y la muerte de Osiris se produjo el 3 de octubre de 3530 (a. C.), fecha que he podido establecer a partir de los datos astronómicos aportados por Plutarco. Este gran cataclismo pudo ser el conocido como ‘el Diluvio' en la Biblia y en diversas mitologías.

— Para finalizar, ¿cómo explicaría tal grado de perfección en una construcción y cómo cree que encaja en la historia de la humanidad?

— Es difícil explicar el grado de perfección de la Gran Pirámide. Y es difícil explicar cómo la pudieron diseñar, porque el monumento es una enciclopedia de piedra que, en su arquitectura, integra las matemáticas, la geometría, la geodesia, la astronomía, la historia, la mitología, la arqueología, la gematría, etc.

La Gran Pirámide es, pues, un monumento único de una arquitectura inclasificable que nos aporta información sobre los orígenes de la civilización y sobre la protohistoria de la humanidad, una información que, hasta hoy, se hallaba recogida fragmentariamente a través de las distintas mitologías y mediante la información aportada por algunos escritores clásicos. Porque los mitos son mucho más que mitos. Frecuentemente esconden realidades.