22 de Feb de 2020

Cultura

Ver más allá de lo obvio y soñar lo que no existe

Cuando uno le muestra a alguien una semilla y le dice ‘este es un árbol gigantesco de cedro', los escenarios de la respuesta podrían ser los siguientes.

Ver más allá de lo obvio y soñar lo que no existe
Los visionarios son quienes lideran el desarrollo de los avances sociales.

Cuando uno le muestra a alguien una semilla y le dice ‘este es un árbol gigantesco de cedro', los escenarios de la respuesta podrían ser los siguientes.

La primera respuesta podría ser ‘no, eso es una semilla', lo cual, aunque cierto, denota una falta de imaginación por parte de quien da la respuesta.

Ciertamente, una semilla de cedro es un cedro, por lo que quien solo ve una pequeña nuez, no tiene capacidad de ver más allá de lo obvio.

La segunda respuesta podría ser ‘le faltan tierra, agua y tiempo para que sea un cedro', lo cual también es cierto, y denota por parte de quien da una respuesta así, una capacidad logística y operativa muy buena.

Quien contesta esto tiene razón, pero su respuesta muestra una capacidad de adelantarse a los problemas, con catalejos cortos.

La tercera respuesta podría ser: ‘Si lo pones al lado de otro árbol similar, podemos tener sombra y colgar un par de hamacas'.

Hoy quiero escribir unas palabras a favor de quienes contestan una respuesta como esta, pues ellos tienen la capacidad de visualizar más allá de lo obvio, pueden contextualizar la información que se les da y crear algo más grande y mejor que lo que se les mostró.

En nuestros países necesitamos personas con esta capacidad; que puedan tomar su entorno y recrearlo. Que no tengan miedo a visualizar.

No se puede lograr algo sin primero tener la capacidad de soñarlo. Si Verne no hubiese soñado el submarino, ¿habríamos logrado crearlo?

Necesita mos más personas que se atrevan a ver lo que no existe, para que luego exista.

La gente confunde al visionario con el soñador. El soñador crea cosas sin contexto, mientras que el visionario las crea y las contextualiza.

El visionario es la semilla del creador, que es a su vez la génesis del emprendedor.

Necesitamos más emprendedores que unan sus visiones con las personas que tienen la capacidad de apoyarlos para hacerlos realidad.

La visión por sí misma no crea las cosas, pero sin visión no tenemos una brújula que nos oriente.