28 de Nov de 2022

Cultura

Jean-Michel Jarre recupera su ADN

Cuando Jean-Michel Jarre ayudó a crear la música electrónica en los años ‘70, su sonido fue revolucionario.

Jean-Michel Jarre recupera su ADN
Para Jarre, la música electrónica siempre vino de Alemania o Francia, pero con estilos distintos.

Cuando Jean-Michel Jarre ayudó a crear la música electrónica en los años ‘70, su sonido fue revolucionario. Ahora que el género se ha normalizado y es parte de la cultura pop, Jarre busca rastrear esta evolución.

En un álbum que saldrá el viernes —primer material nuevo de Jarre en ocho años—, el artista francés convoca a colegas que considera claves en la música electrónica y los reúne en estudios donde pueden hacer alarde de sus estilos únicos.

Electronica 1: The Time Machine , que estará seguido por un volumen dos el año próximo, contiene composiciones de Jarre con artistas tan diversos como los trip-hop Massive Attack y Vince Clarke, la sensación del synth-pop Erasure, además de DJ Moby y Pete Townshend.

Jarre, deseoso de hablar filosóficamente sobre su música y actualizado en las últimas tendencias, se mofa de la noción de que su álbum es simplemente un popurrí de celebridades, lo cual es actualmente la fórmula de la industria para lanzar pegajosos singles .

Con la mayoría de tales colaboraciones ‘uno envía un archivo a alguien que ni ha conocido y todo se hace de una manera completamente abstracta, a veces más por razones de mercadeo que por otro motivo', dijo Jarre a la AFP durante una visita a Nueva York.

En cambio, para este proyecto —explicó— ‘nos basamos en la idea de viajar físicamente para conocer a la gente, para unir nuestros ADNs en los estudios, y no a través de representantes ni abogados'.

En lo que es una declaración metafórica de sus intenciones, Jarre tomó las huellas digitales de todos sus colaboradores y las está fusionando con las propias en una serie de pinturas. Jarre explicó que eligió para su álbum a artistas ‘que tienen un elemento atemporal, ese tipo de sonido orgánico que se reconoce instantáneamente'.

Jarre se convirtió en una sensación internacional con su álbum de 1976 Oxygene , que contenía seis pistas de sintetizador melódico grabadas en casa.

Pronto atrajo enormes multitudes a sus elaboradas actuaciones llenas de efectos de luz. Su concierto de 1997 para celebrar el 850 aniversario de Moscú atrajo a 3.5 millones de personas y fue transmitido en vivo en la estación espacial rusa.

A sus 67, Jarre ha pasado la mayor parte de las últimas cuatro décadas trabajando en solitario en su estudio en los suburbios de París, atiborrado de computadoras, teclados y otros instrumentos de su carrera, excepto su famosa ‘arpa láser'.