Temas Especiales

07 de Mar de 2021

Cultura

Inicio al universo poético de Alessandra Monterrey Santiago

La joven poeta fue laureada con el Premio de Poesía Gustavo Batista Cedeño, por un poemario en el que el miedo y la fascinación convergen en un bosque

Sobre el podio del Teatro Anita Villalaz una luz alumbra a Alessandra Monterrey Santiago, quien nos proyecta desde su interior la dinámica entre un vate y sus versos. ‘Para mí, la poesía es el rocío que nos queda de nuestras pesadillas y sueños en el despertar. Un conjuro donde no se puede hablar de si existe esto o aquello. Cuando la hay: Existe, así de simple, porque el poeta puede conjurar lo inexistente'.La joven poetisa de 26 años está a punto de recibir el pergamino del Premio Nacional de Poesía Gustavo Batista Cedeño 2016. ‘Son las palabras las imágenes de un universo de sensaciones que cobran vida propia. Y el poeta transita por ese delicioso y doloroso camino entre flores y siluetas ásperas que se deshacen en la sombra de lo incompleto', continúa. Hacía eco la noche. En un área del Casco Antiguo que besa la Bahía de Panamá, Alessandra daba su discurso de aceptación. Su poemario, En un bosque donde todos los pájaros son llamas era laureado, y con esto se consolidaba una voz joven, sólida y prometedora para la poesía panameña. La autora nos regaló esta entrevista.

¿CÓMO SURGE ‘EN UN BOSQUE DONDE TODOS LOS PERSONAJES SON LLAMAS'?

El título de mi poemario ‘En un bosque donde todos los pájaros son llamas' es de hecho, un verso de André Breton. Ese verso en particular me atrapó tanto, que lo escribí con tiza en la pared frente a la cama. No podía sacar de mí ese verso, era como un conjuro. Lo repetía todo el tiempo. Entonces, cuando me planteé escribir mi libro de poemas, la recurrencia de la imagen de ese bosque donde todos los pájaros son llamas fluyó con naturalidad. Así como los referentes y símbolos que forman parte de mi imaginario.

¿CUÁL ES LA PERSONALIDAD DE ESTE EJEMPLAR?

Es una pregunta interesante y bella en sí, porque con ella le atribuyes una cualidad humana a un libro. Me recuerda a unas líneas de Amos Oz donde dice que de niño más que ser escritor él quería ser libro. La primera anotación que hice sobre lo que quería hacer en este poemario era que quería lograr transmitir esa fascinación por el bosque, como palabra y como símbolo. Es decir, ese miedo ante lo desconocido que al mismo tiempo coexiste con la fascinación, y en ese transitar, como dice la poeta Alejandra Pizarnik, ‘sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.' Entonces, es un poemario que asume la inocencia, el miedo, la fascinación por la búsqueda en el extravío.

¿CUÁL ES TU PRIMER RECUERDO CON LA POESÍA?

Para responder asumiré poesía como el hecho poético, aquel mucho más abarcador que el texto poético que nos coloca en una postura más restringida. Siendo así, tal como manifesté en mi discurso el día de la premiación, mi primer recuerdo con la poesía está en la infancia. En esas simples cosas que se fijan en nuestro ser aun cuando no estamos aún conscientes de que ciertas instantáneas de la memoria son poesía. Con el texto poético como tal, la declamación y el canto fue la que me hizo quizá más consciente de ello.

¿QUÉ FIGURAS LITERARIAS PODRÍAS DESTACAR DEL POEMARIO?

Mi poesía se sostiene básicamente en la construcción de imágenes y metáforas, apoyada en símbolos y la exploración sensorial total. Por ello, para mí era importante asumir el libro como una pintura, donde al escribirle imaginaba este universo con todos los sentidos.

¿QUÉ FUE LO MÁS DIFÍCIL DE LA ELABORACIÓN DE ESTE LIBRO?

Quizá lo más difícil al principio es lograr internalizar que cada poema debe responder a la armonía y no sólo tratarse de una compilación de poemas diversos según nuestro ánimo, sino pensarles para que nazcan en medio de la unidad temática y hacia la construcción de un mundo que se maneja bajo su propia naturaleza. Es decir, los poemas que le componen no deben forzarse a ser parte de un universo, ni serles ajenos; al contrario le pertenecen. También debía ser cuidadosa en que el bosque no fuese un lugar común, era importante que fuera mi bosque, con mis criaturas, mis pesadillas, y mi voz.

==========

‘Cuando me planteé escribir mi libro de poemas, la recurrencia de la imagen de ese bosque donde todos los pájaros son llamas fluyó con naturalidad. Así como los referentes y símbolos que forman parte de mi imaginario',

ALESSANDRA MONTERREY SANTIAGO

POETA, ARTISTA