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25 de Sep de 2020

Cultura

Una noche de polleras

Revista ‘Mia' premió a las tres finalistas de la categoría Polleras ancestrales en el Concurso Nacional de la Pollera.

Las notas del acordeón y el repicar de los tambores encendían el vestíbulo del salón Las Perlas del Club Unión, mientras los invitados recorrían los stands de joyas y polleras, donde podían desde comprar hasta encargar. Las empolleradas y los caballeros en camisilla esperaban en otro salón, donde el jurado de cada categoría evaluaba a los participantes, bajo la mirada de una notaria.

El cuarto Concurso Nacional de la Pollera se celebró el domingo pasado por primera vez en el Club Unión, que abría ese día sus puertas al público para celebrar a los trajes típicos. Las actividades habían comenzado el día anterior en la Feria Nacional de Artesanías, que ocurría en Atlapa, con un conversatorio sobre el aporte de la ciudad capital a la pollera de gala.

Uno de los detalles que distingue a este concurso es que abre un espacio específico para la pollera congo, cuya ganadora este año fue Nidia Rosales.

A su vez, este evento involucra a las nuevas generaciones con dos categorías juveniles, la de mejor coreografía de pareja juvenil, que ganó Adonis González y Yasmín Ruiz, y la de pollera juvenil, cuyo premio se llevó Iona Rotar. Además la niña Ana Gabriela Furnari ganó el premio al mejor joyero.

Una de las grandes ganadoras de la noche fue la artesana Jilma Amaya de Espino, de Guararé, pues las polleras confeccionadas por ella se llevaron tres primeros premios, en las categorías de Pollera juvenil, Pollera zurcida, y Pollera sombreada.

Justo esto es lo que hace singular a este concurso que premia a la artesana que confeccionó la pollera tanto como a quien la luce.

Este año el concurso introdujo la categoría de Polleras ancestrales, para resaltar las polleras confeccionadas desde finales del siglo XIX hasta 1980. Estos trajes típicos tienen una estética diferente a la actual, según las tendencias de cada época, además de guardar un valor histórico.

La Estrella de Panamá y la revista Mia entregaron la medalla Carmen Amada Pinzón a los tres primeros lugares de esta categoría. El primer premio fue para Makelin Arias Boyd, con una pollera de la década del cincuenta, confeccionada por las hermanas Muñoz, con diseño de Lolitín Paredes de Boyd y Dalys Orillac. El segundo lugar fue para Patricia Díaz, con una pollera de su bisabuela María de Jesús de Jaén; y el tercer lugar lo ocupó Sofía Isabel Urrutía, quien lució una pollera de su tatara tía Eloisa Mora Bendiburg.

Durante el evento, la coleccinista de polleras y propietaria de la joyería La Esperanza, Marina García, recibió la medalla Medalla Bobby y Lucy Tzanetatos por su aporte al folclore.

La gala del concurso estuvo dedicada al fallecido músico panameño Lucho Azcárraga y su familia recibió la condecoración en su nombre.

No hay fiesta típica sin sancocho, y así, luego de los aplausos, la velada terminó con un buffet de bollo y lechona asada.