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19 de Jan de 2021

Cultura

Conquistar al mundo con la música

El pianista venezolano Kristhyan Benítez tendrá dos recitales esta semana en Panamá, al tiempo que comparte sus conocimientos con jóvenes talentos

El próximo sábado el pianista venezolano Kristhyan Benítez será el invitado especial en la vigésima sexta versión del Festival Musical de El Valle, en la Iglesia de San José en El Valle de Antón.

Será un recital de piano con un repertorio de compositores universales como Bach, Chopin y compositores latinos como Lecuona (Cuba) y Ginastera (Argentina).

Benítez ya se encuentra en Panamá, invitado por Banesco en conjunto con la Asociación Nacional de Conciertos para dictar clases magistrales en el XXXII Campamento Juvenil Musical.

Es la primera vez que se incluyen clases de piano dentro del campamento y el artista también participará del concierto de clausura del campamento, el viernes 27 de enero, en el que ejecutará un concierto de Bach para orquesta de cuerdas y piano.

COMPARTIR EXPERIENCIA

Sus talleres empezaron el 16 de enero y terminarán este 27 de enero. En el campamento, Benítez tiene 13 estudiantes, ‘la verdad esperaba menos'.

Explica que son clases magistrales y ‘no se tratan solo de tocar bien, sino sobre historia de la música y todo lo que ocurrían en el momento en que se compuso el tema'.

Las edades de los participantes oscilan entre los 9 y 23 años.

‘En Panamá, hay una necesidad por la expansión cultural y creo que los países latinoamericanos tenemos esa falla. Hay demasiado talento que no se explota correctamente, pero es muy importante que aquí haya la necesidad de que eso se dé y es mucho más enriquecedor', comenta el pianista, que empezó a estudiar piano a los 4 años .

‘Ya llevo cerca de 30 de carrera y por todo lo que me he nutrido en estos años, tengo la labor de dejar una semilla. Lamentablemente, no la puedo sembrar ahora mismo en mi país [por todo la situación política, económica y humanitaria], pero me siento muy contento y honrado de que pueda traer aquí mis conocimientos', añade el artista en el salón de Ciudad del Saber en donde imparte sus clases, acompañado de un piano vertical.

De hecho, al músico venezolano desea ‘conquistar al mundo con la música' y llevar su arte a lugares en donde se dificulta tener acceso al mismo.

PRÓXIMOS CONCIERTOS

Kristhyan Benítez tendrá un 2017 con agenda llena

Después de sus dos presentaciones en Panamá, el viernes 27, en Ciudad del Saber, y el sábado 28, en El Valle de Antón, se trasladará a México para tocar con la Orquesta de Cámara de Bellas Artes, a finales de febrero.

En mayo, dará unos recitales en Europa.

Durante todo el mes de julio tendrá una gira por China. Serán 13 conciertos en 15 ciudades, con un repertorio que incluirá compositores universales y latinos.

‘Siempre pienso en África. Tengo colegas que están haciendo labores increíbles allá y quisiera en algún momento ser parte de eso', dice Benítez.

‘En el mundo están pasando cosas terribles, pero estar en contacto con la música y el arte, eleva el espíritu y es necesario en estos momentos. Ser realmente humanos', añade.

TALENTO Y ALGO DE SUERTE

Benítez tenía cuarto años cuando sus padres decidieron inscribirlo en clases de música, porque consideraban que será útil para cualquier carrera que él quisiera estudiar después.

Su madre lo llevó a la Escuela de Música de Olga López para que estudiara guitarra, pero allí le dijeron que él debía escoger el instrumento quería tocar.

‘Cuando llegué al salón, había muchos instrumentos, saxofón, clarinete, violín, cello y había un piano de cola negro grandísimo. Me imagino que por ambición e ingenuidad, dije que quería tocar ese grande. Me hicieron una prueba para saber si tenía aptitudes para el piano y pasé. Cuando salimos de la escuela, mi mamá decía ‘y ahora tengo que comprar un piano, era más fácil una guitarra'. Pero ya llevo 30 años en esto', afirma.

El talento lo tenía, pues tres meses después de empezar sus clases, tuvo su primer concierto en el Teatro Teresa Carreño de Caracas.

Para el pianista, esto no se logra solo, sino con unos padres que lo apoyaron, aún cuando no sabían nada de música.

‘En la vida del músico influyen el talento, la dedicación y también hay una cuota de suerte', comenta. ‘Yo siempre quise ser médico, pero tuve que decidir entre la medicina y la música, y escogí la música. Es una carrera difícil e ingrata, pero te exige estar en entrenamiento diariamente, como un deportista. Tienes que practicar 8 horas diarias, sino tu cuerpo cambia. Y a pesar de la práctica, al igual que un atleta, nunca tienes la garantía de que tu presentación será perfecta'.