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05 de Mar de 2021

Cultura

Literatura espontánea para los jóvenes

La ganadora del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil ‘Carlos Francisco Changmarín' nos habla del galardón, su obra e inspiración

Literatura espontánea para los jóvenes
Literatura espontánea para los jóvenes

Para la escritora chitreana Cheri Lewis, crear una obra dirigida a los menores tiene sus ventajas. ‘Escribir para un público joven te permite ciertas libertades creativas en cuanto a argumento y desarrollo de los personajes. No se toman las cosas demasiado en serio y suelen ser más receptivos', dice la ganadora del Premio de Literatura Infantil y Juvenil ‘Carlos Francisco Changmarín' 2017, por su obra ‘Vivir con Alegría'.

La autora triunfa por primera vez en el certamen —en 2015 obtuvo una mención honorífica por ‘De la magia y otros recuerdos'— y cuenta que el título de su pieza ganadora es ‘un juego de palabras'.

‘Por un lado, el título expresa tener una vida feliz y por el otro, se refiere a un personaje del cuento que se llama ‘Alegría', que irónicamente es un monstruo, pero es un monstruo bueno', explica Lewis, a quien le llegó la idea para el libro en Chitré, imaginando el clásico monstruo que sale del armario o debajo de la cama.

Para ella, la importancia de la literatura infantil y juvenil —que laurea este certamen creado en honor al escritor veragüense— se centra en el hábito de la lectura que se debe cultivar en los pequeños.

‘Si encuentras amor por la literatura a una temprana edad, seguirás haciéndolo el resto de la vida. De ahí la importancia de exponer a niños y jóvenes a textos que le llamen la atención y despierten en ellos interés y amor por la literatura', responde Lewis, en una entrevista escrita con La Estrella de Panamá .

Y recuerda su primer contacto con la literatura. La autora rememora que se enamoró de los libros desde que aprendió a leer y entre los que la marcaron enormemente está El ruiseñor y la rosa, de Oscar Wilde. ‘Luego descubrí las bibliotecas, donde te prestan los libros gratis y ahí fue como entrar a otro universo', reseña hoy la escritora chitreana, autora de Abrir las manos (Editorial Fuga, 2013).

Sobre el poder de las letras, Lewis también se identifica con una décima panameña, ‘La palabra es un tizón' del libro de Cantadera, 130 décimas para cantar, del propio Changmarín: ‘La palabra es un tizón /y a la oscuridad prende se levanta, /y a la oscuridad espanta /en toda la dimensión'.

ESCRITURA ESPONTÁNEA

Cheri Lewis ha admitido en otras entrevistas con medios locales que su obra —literaria e infantil, como las cómicas que crea con su compañía JunglaCartoons Inc.— tiene mayor recepción en el extranjero.

Tal vez una pequeña muestra de ello sea la cantidad de seguidores que posee en redes sociales: solo en Twitter , acumula un total de 117 mil seguidores.

‘Para mí las redes son una herramienta que te permite conectarte con personas alrededor de todo el mundo. Yo uso mi cuenta para escribir cualquier locura que se me ocurra de momento: chistes malos, sarcasmo, ironía. Disfruto mucho esa libertad que normalmente en el día a día no tienes con la gente a tu alrededor Yo no me tomo mi cuenta en serio, quizás por eso la sigue tanta gente', sugiere Lewis, quien se graduó en Chitré a los 17 años y a esa edad se mudó a la capital para estudiar en la universidad.

Esa espontaneidad parece replicarse al momento de escribir una obra, disfruta del silencio y se aleja de tener un proceso rígido.

‘Escribo cada vez que encuentro tiempo para hacerlo. Por lo general, escribo en la noche o de madrugada, pero también lo he hecho al amanecer, en el metro, antes de entrar a una reunión de trabajo, hasta en una fiesta. No tengo una rutina en específico. Trato de aprovechar el momento en que me venga una buena idea', confiesa.

Si hay un título de la literatura panameña que le hubiese gustado escribir, sería ‘El desván', de Ramón H. Jurado, un libro que ella describe como ‘la mejor novela que se ha escrito en este país'. Mientras que, para ella, lo más complicado de la literatura es escoger entre dos caminos.

‘Para mí lo más difícil de la escritura es combatir las dudas. A veces escribo un texto y pienso que es bueno. Al día siguiente lo leo y creo que es horrible, luego vuelvo a leer y le encuentro esperanzas y así. En cierta forma, las dudas son buenas porque te obligan a mejorar, pero a veces pueden ser toda una pesadilla', concluye la autora y directora creativa de JunglaCartoons Inc.