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18 de Oct de 2019

Cultura

La música, ‘un pasaporte para conocer otras culturas'

Frente a los beneficios que ofrece el estudio de instrumentos musicales, profesionales aconsejan continuidad a las iniciativas

‘Llego a este pueblo muy apartado de la ciudad, donde no hay oportunidad de escuchar música clásica y muchos menos de aprender a tocar algún instrumento. Entre anécdotas y risas les explico cómo se toca el violonchelo. Los pongo a practicar y una vez pueden tocar, los dejo tocar solos. Los niños tienen una bella sensación difícil de explicar. Luego me les uno y surge una linda música', recuerda Alain Durbecq miembro y director del Cuarteto de Cuerdas Carlos Chávez y quien recientemente visitó Panamá.

Lamentablemente esta historia no tiene un final feliz y ejemplifica según el músico, quien forma parte de un programa que impulsa la música clásica en poblados de México; uno de los principales retos que enfrenta el universo musical.

‘Muy feliz los cuatro niños me dicen ‘vamos a estudiar el chelo'. Rápidamente pienso, están en un pueblo donde no existen instrumentos y no hay maestros, de bajo recursos económicos. De repente siento que los he defraudado, pues les di la oportunidad se emocionaron y cuál es el futuro, yo me voy y todo se apagó', dice el director del Cuarteto Carlos Chávez, grupo musical que participó del XI Festival Alfredo De Saint Malo.

Puntualiza que ‘el reto en el mundo de la música clásica es impulsar ese tipo de cultura pero sobretodo darle continuidad'.

Su experiencia la compara con el Festival Alfredo De Saint Malo. (El festival) ‘es buenísimo, pero para mí no debe ser solo una vez al año, deben haber muchas iniciativas similares a nivel nacional para dar continuidad al trabajo que se haga, sea en el Festival o en otra actividad'.

APORTES DEL ESTUDIO DE LA MÚSICA

Durbecq, con 42 años de carrera musical, considera que frente a los beneficios que ofrece la música en general, ‘el estudio de algún instrumento musical debe incluirse en los programas escolares y no limitarlos a las flautas estas de plástico'.

‘La música clásica en particular crea una formación intelectual y sensibiliza a la persona. La disciplina que requiere estudiar un instrumento es un aporte significativo para las otras áreas de una persona. Cuando estudias música formas parte de un grupo y para que todo salga bien debes trabajar en grupo. Dime, ¿qué sociedad funciona sin que la gente sepa trabajar en equipo?', dice el fundador del cuarteto.

Añade que ‘otro de los beneficios de la música y de darle la importancia que se merece es que es un pasaporte para conocer otras culturas, al conocer otras culturas te enriqueces como persona y contribuyes en tu sociedad'.

GRUPO MUSICAL

El cuarteto que en su nombre hace homenaje al compositor, director de orquesta, profesor y periodista mexicano Carlos Chávez, está conformado por Durbecq junto a Fabián López, (violín), Omar Guevara, (violín) y Pablo Martínez(viola).

Desde su formación en 1994, el grupo musical busca ser un modo de expresión artística o de comunicación útil a través del cual la sociedad puede escudriñar creaciones musicales relevantes y de esta manera venir a apreciar las tendencias musicales y su influencia sobre las dimensiones de su propia historia y cultura musical.

En los años 2009 y 2010 el cuarteto fungió como cuarteto residente en el Festival Internacional de Música de Cámara en San Miguel de Allende, donde se trabajó en colaboración con grupos invitados importantes, como el Cuarteto Endellion, Escher Quartet, Cuarteto Júpiter, Amernet Cuarteto, y el Cuarteto Mirot perfeccionando la capacidad en ‘performance' e interpretación de los emergentes ensambles de cámara de México.

Intrigado sobre la naturaleza de teatro y de la música nació un proyecto para atender la necesidad de atraer a nuevas audiencias jóvenes a la música clásica.

El cuarteto, en alianza artística con el director de escena costarricense, Cesar Piña, crearon numerosas producciones escénicas incluyendo cuentos como El Niño Revueltas, el Renacuajo Paseador, Don Quijote y la obra navideña: Cascanueces.

MÚSICOS DESDE LA INFANCIA

Fabián López es nativo de Málaga, España. Empezó a tocar el violín a la edad de once años. Tras graduarse del Conservatorio Superior de Música de Málaga recibió una beca del Comité Conjunto Hispano-Americano (Fullbright Commission) para estudiar en la Colgate University con Laura Klugherz.

López tiene una carrera activa como violinista, profesor y músico de cámara.

Omar Guevara es fundador y violinista del Cuarteto de Cuerdas Nauhyotzin con el cual se perfeccionó en música de cámara con afamados Cuartetos de Cuerdas como son: Ying, Shanghai, Amernet, San Petersburgo, Latinoamericano, Skampa, Melos y Tokio.

Pablo Arturo Martínez Bourguet. se inició en el violín bajo la tutela de su padre, un violonchelista profesional. En reconocimiento por sus logros artísticos, fue galardonado en 1998 por el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos con el Premio Nacional de la Juventud. También este mismo año, se le concedió una beca del Fondo Nacional de las Artes para estudiar en el extranjero desde 1999 a 2003, en el Conservatorio de Maastricht, en Holanda.