La Estrella de Panamá
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15 de Oct de 2019

Cultura

Ciencia y arte para el asombro

Los proyectos que el Laboratorio de Ciencia y Arte realizó en 2017, se encuentran en período de divulgación, en esta ocasión mucho más masiva, para llegar a un público más amplio y heterogéneo

Cuatro prismas ubicadas en el lobby del edificio Hatillo tienen el objetivo de dar a conocer los proyectos que durante 2017 se llevaron a cabo en el Laboratorio de Ciencia y arte en su segunda edición. Estos tótems conforman una muestra itinerante que recorrerá diversos puntos de la ciudad como el Parque Heliodoro Patiño en Juan Díaz, el Centro Cultural y Deportivo de La Siesta en Tocumen y La Plaza de Ciudad del Saber en Clayton, como parte de la fase de divulgación de los proyectos elaborados en 2017.

Esta versión de Laboratorio de Arte y Ciencia, a diferencia de la primera, que tuvo lugar en la provincia de Chiriquí, se desarrolló en la ciudad de Panamá, en conmemoración de los 500 años de la fundación de la ciudad, que se celebra en 2019.

‘Al final, lo que buscamos es llevar esta información, que es muy importante a la gente que no tiene acceso a ella',

ANA BERTA CARRIZO

DIRECTORA EJECUTIVA DE FUNDAHRTE

‘Concursamos por un fondo y resultamos ganadores. Con el fondo de los 500 años además del apoyo de la Senacyt, el Inac y Articruz echamos adelante el proyecto que presenta Estudio Nuboso, una asociación de arte y ecología en colaboración con Fundahrte que es una fundación que promueve la educación artística', explica Ana berta Carrizo, directora ejecutiva de Fundahrte.

Los proyectos arrancan con una residencia, en la que científicos y artistas se aislan empapándose unos del trabajo de los otros, se dedican a esta colaboración con la ayuda de talleres con facilitadores en diversas disciplinas relacionadas que son invitados para hacer más efectiva esta colaboración. para conocerse y colaborar. Le siguen las visitas al campo, donde los equipos empiezan a y crear y luego, deben en determinado lapso de tiempo hacer algún acercamiento con la comunidad. Finalmente se crea una obra de arte o un taller o presentación para completarse el ciclo con la fase de divulgación, etapa en la que los proyectos se encuentran.

DIVULGACIÓN

Cuatro prismas con información sobre los proyectos harán una gira

Bella Vista, edificio Hatillo

Parque Heliodoro Patiño de Juan Díaz

Centro cultural y deportivo de La Siesta en Tocumen

La Plaza de Ciudad del Saber

‘Los prismas tienen en un lenguaje muy corto y accesible, lo que ocurrió y las conclusiones a las que llegaron las tres investigaciones', cuenta Carrizo.

Y se espera poder llevarlos a más lugares donde más personas puedan leerlos y acceder a una mayor información a través de los códigos QR, aunque esto dependerá de los fondos que se puedan obtener para ello.

Sin embargo, esta exhibición itinerante no es el único elemento utilizado en la fase de comunicación.

‘Se hicieron videos con Cine Animal —disponibles en la página de Estudio Nuboso— y al final, se presentará una publicación física que documente lo ocurrido durante la residencia, testimoniales, la evolución del proyecto y sus resultados finales. La publicación se lanzará a finales del mes de abril con un foro transdisciplinario que garantice al continuación de las conversaciones sobre estos temas y la necesidad de la colaboración entre diferentes disciplinas para poder innovar y llevar a cabo una educación más accesible', detalla Carrizo.

Sumado a esto, se trabaja actualmente un plan de redes sociales para incentivar el diálogo con el público a través de hashtags y generar interés en los temas estudiados en las investigaciones.

‘Al final, lo que buscamos es llevar esta información, que es muy importante a la gente que no tiene acceso a ella, pero también está el tema del desarrollo científico y cómo se expresa, el desarrollo del artista y los temas en los que enfoca su trabajo, el desarrollo de nosotros como gestores y cual es el objetivo de las cosas porque a veces nos enfrentamos a problemas tan grandes, que tienes que tener muy claro qué es lo que quieres lograr', asegura.

En esta ecuación debe considerarse un punto A, que es el científico, un punto B, que es el artista, pero además, un punto C, que es la comunidad, para que realmente haya un resultado y el proyecto tenga credibilidad.

Y este es probablemente el punto más difícil de lograr porque ‘generalmente el público no encuentra la necesidad de este tipo de proyectos porque es muy difícil medir el impacto de ayudar a un científico a expresarse de una forma más efectiva, o ayudar a un artista a enfocarse en temas más interesantes o más ricos para su propia investigación personal', reconoce Carrizo.

Lo que debe tenerse muy presente es que lo fundamental de estos proyectos es la educación y la comunicación para que la gente pueda empoderarse con conocimiento. Y este conocimiento puede generar un mayor interés por parte de todos a generar cambios beneficiosos en nuestras comunidades.

Justamente por esto se dio un gran cambio en la manera de generar la divulgación de los proyectos.

‘La fase de divulgación de la primera edición fue una exhibición en el Museo de Arte Contemporáneo, y allí nos dimos cuenta de que íbamos a recibir una cantidad de gente, pero que muy probablemente eran personas que ya conocen sobre estos temas y la idea es impactar a la gente que no tiene acceso a esta información', resalta.

En esta ocasión se eligieron espacios que estuviesen relacionados con los temas de las investigaciones. Inicialmente el Edificio Hatillo, porque está en el centro de la ciudad y es un espacio muy transitado. De allí, el parque Heliodoro Patiño en Juan Díaz, comunidad muy cercana al área de manglares, sujeto de uno de los estudios. La Siesta de Tocumen es una de las comunidades de Panamá Este, donde se estudia el crecimiento de la ciudad y en Ciudad del Saber, pues en la antigua zona del Canal al haber una mayor vegetación, también hay más ranas, otro de los sujetos de la investigación.

Se garantiza de esta manera el acceso a la información a una mayor cantidad de personas, aunque se trate de una acción muy difícil e medir.

‘No podemos poner a alguien en cada parque a contabilizar la gente que se interesa en la información, pero con un sociólogo estamos haciendo un plan de redes sociales que ofrece algunos incentivos a quienes quieran compartir las acciones que tomarán sobre las problemáticas estudiadas', comparte Carrizo.

Para finales del mes que se inicia hoy, ‘la medición se habrá terminado y veremos cuánta gente se interesó en aportar sus ideas', agrega.

Para Carrizo es imprescindible encontrar maneras creativas de medir impacto e incentivar a la gente a tomar acción.

De hecho, está en preparación un encuentro con los fellows del Instituto Smithsonian de Investigación Tropical, para conocer por parte de la comunidad científica cómo poder elaborar este tipo de proyectos de una forma más constante, efectiva y práctica. ‘Estos proyectos tienen mucho valor, pero deben simplificarse para que se puedan sobrellevar en el tiempo', insiste.

Por otra parte, es positivo ver que instituciones científicas reconocen el valor que tienen estos proyectos, lo que se ha materializado en invitaciones a los organizadores de esta iniciativa, para participar en otras similares.

Para los científicos y artistas que participan también hay un beneficio real y es la internalización de un nuevo lenguaje y manera de ver los proyectos que acometerán en el futuro.

‘Conociendo y habiendo vivido esta experiencia tienes nuevas herramientas para tus trabajos futuros. La idea es que todo esto se propague, que se incluyan procesos más creativos en los proyectos científicos. Ciertamente hay muchos resultados positivos que con el tiempo será más fácil de medir', concluye.

LAS INVESTIGACIONES

Las tres investigaciones realizadas en l segunda edición del Laboratorio de Arte y Ciencia se circunscriben a la ciudad de Panamá.

Dispersión Urbana : La ingeniera María Lourdes Peralta Frías, Ph.D. y Geetha Iyer trabajaron en el ‘Sistema de gestión científico tecnológico para la mitigación de lso problemas asociados al crecimiento urbano descontrolado, ‘urban sprawl'.

Un grupo de ingenieros de la UTP están dedicados a hacer un análsis en Panamá Este, partiendo de datos obtenidos a través de el Instituto Tommy Guardia, la Contraloría General de la República y Google maps que busca actualizar los usos de suelo del área, lo que mitigará los problemas de infraestructura que dan como resultado una pobre calidad de vida.

La escritora Geetha Iyer evidenció la falta de comunicación interinstitucional y promovió una intervención artística en la que principalmente niños ayudaron a construir una casa y dejando claroq ué es para ellos un hogar.

Manglares de Juan Díaz :El Licdo. Olmedo Pérez Núñez y Anna Handick tabajaron en el proyecto ‘Medición de variables biológicas y fisioquímicas en agua, suelo y mateia vegetal en lso manglaes de Juan Díaz'.

El objetivo es mostrar la importancia de los manglares de Juan Díaz en cuanto al cambio climático, la absorción de carbono y barrera natural. Ver las causas de que los manglares estén muriendo. Anna Handick elaboró una serie de obras pintadas con un tinte hecho de carbón de mangle inspiradas en la composición molecular de estas especies. También elaboró un vivero de mangles usando como materia prima el plástico encontrado como desperdicio en el área.

Anfibios en peligro: Gina Della Togna Ph.D. y Juan Carlos León colaboraron en el proyecto Aplicación de técnicas de reproducción asistida en las especies de anfibios en peligro crítico de extinción que se encuentran en cautiverio en Panamá.

Gina Della Togna es una de ocho científicos en el mundo, dedicadas a encontrar la manera de reproducir ranas en cautiverio con miras a lanzarlas de vuelta a la naturaleza cuando se encuentre una cura para el hongo quítrido que ha mermado considerablemente las poblaciones de estas especies.

Juan Carlos León buscó la manea de involucrar a la comunidad obsequiando paletas a cambio del llenado de una encuesta sobre anfibios. También construyó una instalación que garantizó el acercamiento de los participantes a la naturaleza.

LABORATORIO DE ARTE Y CIENCIA

El proyecto, propuesto por Fundahrte y Estudio Nuboso se inició en 2015 con el propósito de crear un espacio fuera del contexto normal de un artista y de un científico, para que ellos pudiesen dialogar y co-crear obras que comuniquen de una forma más lúdica y accesible las investigaciones científicas que tienen lugar en Panamá a través de obras de arte o experiencias creativas que estén al nivel del ciudadano común.

La inquietud de los organizadores es que en Panamá se están llevando a cabo interesantes investigaciones que pudiesen generar algún tipo de impacto o amplificarlo en la población si el conocimiento llega a las manos adecuadas.

Esto se puede lograr ofreciendo, con el apoyo de una rtista, la posibilidad de presentar un trabajo científico en un lenguaje mucho menos técnico y más amigable para con el público. Sin embargo, el Laboratorio de Arte y Ciencia no quiere limitarse a un proyecto de comunicación o una residencia de arte. Más bien se trata de una residencia de arte transdisciplinaria que fomenta el intercambio entre artistas y científicos, para el crecimiento personal de ambos y para llevar información importante y necesaria para la sociedad a través del arte a un público más amplio y que lo va comprender de una mejor manera.