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11 de May de 2021

Cultura

Las ciudades de Carlos Estévez

El artista cubano presenta Mundos Paralelos, su tercera muestra en Panamá. Con mayor síntesis y el uso de figuras geométricas inicia una nueva etapa de su trabajo artístico

Mapas imaginarios que representan el mundo del subconsciente. Así describe el artista cubano Carlos Estévez, su muestra Mundos paralelos que se presenta en Galería Allegro a partir del 29 de agosto.

‘La intención es de representar lugares, pero terminan siendo un lugar en sí mismos. El espectador que los observa les da vida, viendo en ellos mundos diferentes donde se reflejan sus historias personales y sus sueños', explica el artista en en una nota de prensa.

Los mapas y las ciudades han tenido una gran influencia en la obra de Carlos Estévez. Mundos Paralelos, sin embargo, presenta un cambio en el uso de ciertas figuras y símbolos que estaban presentes en sus trabajos anteriores.

‘En el año 2016 tuve la oportunidad de participar en dos residencias para artistas, algo que no hacia desde que me mude a Miami', explica Estévez en entrevista a La Estrella de Panamá .

Cuatro meses en Carolina del Norte, Estados Unidos, y cuatro meses en Paris fueronn el disparador de estos nuevos elementos pues en estos programas los artistas tienen el tiempo y los recursos para experimentar nuevos caminos en la creación.

‘Estos programas facilitan la interacción de los artistas con entornos y comunidades muy diferentes a las que usualmente el artista trabaja y todo esto por supuesto, se refleja después en la obra', cuenta el cubano. ‘Aunque soy el mismo artista, el mismo ser humano, mi obra cambió y ahora estoy en un nuevo periodo de mi carrera', asegura.

Esta muestra en Allegro es la primera presentación al público de esta nueva etapa de su trabajo.

Con mayor síntesis y uso de figuras geométricas, Estévez continúa explorando el mundo metafísico, y busca ‘representar el trazado del cosmos y las ciudades, lugares de la mente que nunca existieron, diseñar un universo habitable, convertir en imágenes esos mundos ‘sumergidos' y personales, con la intención de que el espectador pueda visitar estos lugares, recorrerlos y hacerlos suyos', detalla la nota de prensa.

Las obras, explica el artista, están inspiradas en varias fuentes. Una de ellas son los mapas antiguos.

‘Estas cartografías, que fueron en un tiempo un intento por comprender el mundo físico y orientarse dentro de sus territorios, hoy funcionan como gráficos contenedores de significados y poesía que evocan el universo mental de sus hacedores', dice. Los dibujos de los primeros cartógrafos le dieron la herramienta a Estévez para explorar los territorios ocultos de subconsciente.

Otra fuente trascendental para este trabajo fue el libro de Ítalo Calvino Las Ciudades invisibles.

‘Fue toda una revelación para mí. Esta joya literaria que es un viaje a través del universo humano usando la fantasía y la imaginación nutrió mi pensamiento y se tradujo en las imágenes que ahora ven', cuenta.

Las ciudades invisibles es para Estévez una de sus obras preferidas de la literatura universal. ‘Su mensaje es lo que más me llamó la atención. Las ciudades invisibles representan las diferentes maneras de ver el mundo. El ser humano es único, cada persona percibe el mundo de manera diferente, cada individuo siente diferentes cosas ante la realidad que nos rodea, y en esta diversidad radica la riqueza de la historia de la humanidad'.

Y, ¿cómo es la ciudad ideal para Carlos Estévez?

‘Mi ciudad ideal es el mundo interior en el cual cada uno de nosotros habitamos. Es lo que somos como seres humanos no podemos ver pero que expresamos a través de nuestro trabajo', expone.

Una fuente importante para este trabajo son las experiencias personales de los viajes del artista. ‘desde los reales que revelan la diversidad cultural y psicológica del ser humano hasta los oníricos donde habita mi mundo interno personal', se explaya. ‘Los viajes para mí son la fuente principal de inspiración para mi obra. Cada experiencia vivida, un color, una imagen, una frase puede ser el comienzo de la gestación de una nueva obra', afirma.

Para Estévez el arte es un transportador del tiempo y el espacio. ‘Quisiera que estas obras sean como un ejercicio de peregrinación donde el espectador se encuentre con esos lugares sagrados que existen dentro de cada uno de nosotros', dice Carlos.

Pero, ¿hacia dónde evoluciona su obra?, ¿hay un camino establecido, un mapa, tal vez? , ¿parte hacia otra ciudad? ¿Ha preparado ese viaje?

‘Mi obra es lo que sucede cuando el mundo que me rodea pasa por mi mente y luego regresa a la realidad transformado en imágenes. Estas imagenes son mi testimonio sobre la vida, Son mis viajes por este mundo. El mapa existe, claro, pero solo puede verse al final del camino. Como dice Kierkergard: ‘La vida sólo puede ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia delante', concluye.

Mundos paralelos consta de 7 oleos y lápices de acuarela sobre tela en mediano y gran formato y dos dibujos con lápices de acuarela sobre papel de 76 x 50 cm.

‘Mi ciudad ideal es el mundo interior en el cual cada uno de nosotros habitamos. Es lo que somos como seres humanos no podemos ver pero que expresamos a través de nuestro trabajo',

CARLOS ESTÉVEZ