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21 de Jan de 2020

Cultura

Julio Ligorría: ‘El reloj le cuenta los minutos a Maduro'

El exembajador guatemalteco ante la Casa Blanca presenta su nuevo libro ‘Guatemala frente al espejo, reflexiones de cómo construir o destruir una nación'. Habla sobre los gobiernos de Bolsonaro y López Obrador y vislumbra una pronta salida de la crisis venezolana

Julio Ligorría, consultor de crisis y exembajador guatemalteco ante la Casa Blanca, es un experimentado observador de la política internacional y esta semana presentó su libro Guatemala frente al espejo. Reflexiones de cómo construir o destruir una nación. El diplomático concedió una entrevista exclusiva a La Estrella de Panamá , a las puertas de los comicios en el país istmeño y en medio de una Latinoamérica que se debate entre las llegadas de líderes populistas como Andrés López Obrador (México) y Jair Bolsonaro (Brasil), los abusos de la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua y la crisis venezolana.

¿EN QUÉ CONTEXTO SURGE ‘GUATEMALA FRENTE AL ESPEJO'?

Es producto de una inquietud surgida en el verano de 2016, cuando revisando documentos de mi gestión como embajador de Guatemala en Estados Unidos llegaron a mi mente recuerdos sobre el escenario que dejaba ver el drama guatemalteco y la sencillez de sus soluciones. En aquel momento se empiezan a dar las primeras anotaciones de lo que, un año después, sería el aterrizaje violento de notas mucho más estructuradas que ven la luz como consecuencia de un falso señalamiento que operadores paralelos del sistema de justicia en Guatemala, logran colar buscando mi persecución y aislamiento. Afortunadamente, su plan les salió mal, pues por razones puramente circunstanciales yo me encontraba en España y, al ser ciudadano español, tuve la oportunidad de que mi caso fuera conocido en tribunales españoles y que, con apego al debido proceso y con la objetividad legal necesaria, se concluyera que lo que falsamente señalaban, en efecto, no era constitutivo de ningún delito. Paralizado por el caso legal en mis actividades normales, tuve el tiempo necesario para decantar las ideas y escribir este ensayo que veo como un aporte al país que me vio nacer, pero en especial a las nuevas generaciones de guatemaltecos.

¿CÓMO VE LA SITUACIÓN ACTUAL DE GUATEMALA?

Atravesando un momento muy peligroso. La sociedad guatemalteca, como producto del experimento intervencionista llamado CICIG, fue desarrollando un proceso paulatino de polarización entre aquellos que han visto en la Comisión el instrumento ideal para depurar el sistema de gestión pública, otros que lo ven como instrumento para viabilizar sus proyectos políticos y un tercer grupo que la observa como una operación que terminó atentando contra la soberanía y la estabilidad del Estado. Es importante aclarar que Guatemala apoyó la creación de ese experimento de la ONU para combatir los cuerpos paralelos al Estado, y se convirtió en un ente que, enarbolando la lucha contra la corrupción, derivó en un ejercicio de aplicación selectiva de la justicia.

¿CUÁLES SON LOS RETOS DE GUATEMALA PARA ESTE 2019?

El inventario es extenso, amplio y quizás hasta incomprensible para quien lo leyera en esta entrevista. La ola justiciera promovida desde una agenda internacional particular ha alterado todos los códigos de relación en el país. Logró fracturar estructuras que se suponían sólidas y ha atentando contra la propia soberanía. Si observamos que al país lo conduce un Gobierno con muy pocas luces y capacidades, es fácil comprender por qué muchos temas quedaron abandonados a su suerte y se mueven sin rumbo. Esto pasa con temas que van desde los programas para combatir la desnutrición crónica infantil hasta el colapso de las infraestructuras. Es terrible y muy triste.

¿CUÁLES HAN SIDO LAS CONSECUENCIAS DEL INTERVENCIONISMO GENERADO POR LA COMISIÓN INTERNACIONAL CONTRA LA IMPUNIDAD EN GUATEMALA (CICIG) PARA SU PAÍS?

Es la pérdida de rumbo que la Comisión tuvo bajo el mando de Iván Velázquez Los países cooperantes se han negado a ver cómo el jefe de la CICIG permitió que la misión de luchar contra la corrupción se viera contaminada. Eso pasó a consecuencia de los espurios intereses de una facción ideológica oportunista, que logró que se politizara la justicia y se judicializara la política gracias a las acciones de CICIG/MP. Ese solo hecho dio paso sólido y argumentos para que se disparara el movimiento anti-CICIG en el país, con lo cual terminó de dañar el proceso.

¿QUÉ PUEDE DESTRUIR A PAÍSES COMO GUATEMALA, PANAMÁ O MÉXICO, CON SISTEMAS DEMOCRÁTICOS?

El populismo, la ignorancia y las ocurrencias. La irresponsabilidad que impera en algunos medios de comunicación instrumentalizados por gestores altamente politizados, ha desarrollado un clima social y político muy particular, pues hay zozobra, desconfianza y una pérdida de memoria histórica que aterra. En el caso de Guatemala, la sed de venganza se ha ido apagando y los temas de corrupción han impactado cada vez menos, pues la última etapa de la Comisión contribuyó al decaimiento de la economía.

¿QUÉ AMENAZAS MODERNAS ENFRENTAN PAÍSES COMO PANAMÁ O GUATEMALA?

La pérdida de valores sociales ineludibles: irrespeto a la ley, alteración de la perspectiva social, aceptación al abuso, deterioro de la solvencia moral colectiva y la ausencia de personajes e instituciones que antes eran un punto de orientación y que ahora están bajo permanente cuestionamiento.

¿QUÉ OPINIÓN LE MERECE LA CRISIS MIGRATORIA DEL TRIÁNGULO NORTE DE CENTROAMÉRICA?

‘Los nacionales de esos países no desean emigrar, pero no tienen opción',

JULIO LIGORRÍA

EXEMBAJADOR GUATEMALTECO

Con todo respeto, no la vive actualmente; la vive desde siempre. Opino que tiene una solución muy rápida y sencilla, pero se requiere voluntad política y capacidad de visualizar los ejes de trabajo para su solución. Los nacionales de esos países no desean emigrar, pero no tienen opción. La solución pasa por la formulación de políticas públicas que provean oportunidades y sostenibilidad en el empleo, servicios básicos de educación, salud preventiva, seguridad ciudadana.

¿UN GRAN RETO DE AMÉRICA LATINA PARA LOS PRÓXIMOS TRES AÑOS?

Sobrevivir a los extremismos nacionalistas. Sobrevivir a la desestructuración de instituciones que está provocando el crimen organizado y de nuevo sobrevivir a la ignorancia y a las graciosas ocurrencias de gobernantes sin sentido de Estado, pero sí con mucho sentido ideológico. La política y los políticos deben tener una lectura muy precisa de lo que hoy les demandan amplios colectivos y que convoca a su reinvención; usted verá cada día cómo candidatos independientes o ‘acuerpados' por nuevas estructuras, triunfan sobre los partidos políticos tradicionales, porque la gente se siente traicionada y está agotada.

¿DE QUÉ MANERA PODRÍA AFECTAR A LATINOAMÉRICA LA PRESENCIA DE LA ULTRADERECHA EN BRASIL?

De la manera que Chávez afectó a Venezuela. Todo extremismo trae tragedia y destrucción porque acaba con los mecanismos de peso y contrapeso del sistema republicano y democrático.

¿QUÉ OPINA DE LA LLEGADA AL PODER DE LÓPEZ OBRADOR EN EL CONTEXTO LATINOAMERICANO?

Será disruptivo. Hasta este momento, solo puedo opinar con absoluto respeto lo que observo, y lo que veo es populismo y ocurrencias con sentido de marketing. Dos ocurrencias, para solo citar las más visibles y que además han provocado pérdidas de miles de millones de dólares: la cancelación del nuevo aeropuerto internacional de Ciudad de México, cuya construcción estaba muy avanzada, y las medidas para combatir el robo de combustibles, sin duda esta última muy necesaria, pero la ruta elegida ha generado caos.

¿CÓMO VISLUMBRA EL DESENLACE A LA CRISIS EN VENEZUELA?

Los venezolanos tienen hoy su mejor oportunidad desde la llegada de Hugo Chávez al poder, porque hoy hay luz al final del túnel y como se suele decir, no es un ferrocarril en contravía. La oposición parece haber encontrado un punto de consenso frente a la dictadura; la democracia puede tener una oportunidad, pienso que con más de 50 Estados con las democracias más importantes del planeta reconociendo a Juan Guaidó como presidente encargado; los tiempos empiezan a correr en contra de (Nicolás) Maduro y su pandilla. Observo con asombro cómo la torpeza de Maduro ha hecho milagros en la política norteamericana al lograr lo impensable, la coincidencia pública en torno a Venezuela del exvicepresidente demócrata Joe Biden con el presidente Donald Trump; eso, créame, son palabras mayores. Veo la alineación de la OEA como un elemento positivo y veo los esfuerzos de mediación de algunos como una buena señal, pero que será ignorada por el régimen de Nicolás Maduro. Observo la recepción en el Vaticano de una delegación de Guaidó, como una poderosa señal. Si a ello le suma las declaraciones de esta última semana en la Heritage Foundation de Washington, por parte del senador Marco Rubio, ofreciendo una salida al régimen madurista como un ultimátum, lo que se ve es el principio del final. El reloj le cuenta los minutos a Maduro.