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16 de Jan de 2021

Cultura

La historia de EE.UU. también se escribió en el aire y el espacio

Desde el Espíritu de San Luis, pasando por el Enola Gay y el Blackbird, hasta llegar al transbordador Discovery. Dos edificios en Washington albergan las piezas más emblemáticas de la supremacía aeroespacial estadounidense, incluyendo aviones supersónicos y bombarderos letales

Una visita a Washington D.C. debe incluir un recorrido por algunos de los mejores museos del mundo, como es el caso del Museo Nacional del Aire y del Espacio, que se divide en dos localidades: National Mall y Steven F. Udvar-Hazy Center en Chantilly, Virginia, por el aeropuerto Washington Dulles. Entre ambos albergan la colección de objetos voladores más importantes y representativos de la historia humana.

En el otoño del 2018 comenzó un gran proyecto para ‘reimaginar' las 23 galerías y espacios de presentación del Museo Nacional del Aire y el Espacio. Este proyecto tiene un costo de 250 millones de dólares que van a recaudar de fondos privados.

Pero el proyecto total, que incluye construcción y nuevo espacio de almacenamiento, cuesta un billón de dólares y debe ser completado en un periodo de siete años.

Algunas colecciones fueron movidas temporalmente del Steven F. Udvar-Hazy Center al hangar de restauración.

El Museo Nacional del Aire y del Espacio es administrado por el Instituto Smithsonian. Inició en 1946, pero su ubicación actual, en el National Mall, data de 1976. Su inauguración se dio tres días antes de que el país cumpliera 200 años. Es el museo más visitado en todo Estados Unidos y el tercero en el mundo. En el 2016 recibió unos 7.5 millones de turistas.

La colección empezó con piezas provenientes de la Exposición Centenaria de Filadelfia de 1876 y fue creciendo con el pasar de los años. Además de los aviones y naves espaciales, tiene un cine IMAX y planetario de Albert Einstein.

Pioneros en el aire

La aviación empezó con los hermanos Wright, que entraron en la industria al final de la década de 1890. Escribieron al Smithsonian solicitándole cualquier publicación de aeronáutica que tuvieran para hacer sus creaciones. En 1899 construyeron su primera aeronave que parecía una cometa. Siguieron construyendo modelos hasta que finalmente, el 17 de diciembre de 1903, hicieron su primer vuelo de 12 segundos en Kitty Hawk, North Carolina. El vuelo más largo ese día fue de 255.6 metros (852 pies) en 59 segundos. La aeronave restaurada forma parte de la exhibición.

El Espíritu de San Luis fue volado por Charles Lindberg entre el 20 y 21 de mayo de 1927. Logró el primer vuelo trasatlántico saliendo de Long Island, Nueva York, llegando a París, Francia, unas 33 horas y 30 minutos después. Voló 5,800 kilómetros (3,600 millas) para ganarse los $25,000 del Premio Orteig.

Luego de esto, Lindberg se volvió una celebridad e hizo un tour promocional por Estados Unidos y América Latina. En el avión puedes ver las banderas de los países que visitó, incluyendo Panamá.

La exhibición en el Museo Nacional del Aire y el Espacio se enfoca en Amelia Earhart, que cruzó el Atlántico sola en 1932, a bordo de un Lockheed 5B Vega. El recorrido tuvo una distancia de 3,260 kilómetros (2,026 millas).

En 1932 rompió otro récord, convirtiéndose en la primera mujer en volar a través de los Estados Unidos, desde Los Ángeles a Newark, New Jersey. En 1933 vendió el avión a Philadelphia's Franklin Institute y en 1966 lo compró el Smithsonian.

Steven F. Udvar-Hazy

A medida que creció la colección de máquinas, incluyendo muchas de la Segunda Guerra Mundial, surgió la necesidad de abrir otro espacio, ya que el Museo Nacional del Aire y el Espacio se había quedado pequeño. En el 2003, se abrió el Steven F. Udvar-Hazy Center con 71,000 metros cuadrados, con capacidad para albergar 200 aviones y 135 naves espaciales. Su nombre lo recibe por su mayor donante, Steven F. Udvar-Hazy.

El 12 de junio de 2003, Air France le regaló al Museo Nacional del Aire y el Espacio un avión Concorde. Esto sucedió después de su último vuelo, de París a Washington, luego de 27 años de servicio. El avión sería exhibido en el Steven F. Udvar-Hazy Center, ya que con 204 pies de longitud y un peso de 109 toneladas, era muy grande y pesado para el edificio principal en el National Mall.

Sin duda que la pieza más controversial del museo es el Enola Gay, responsable de lanzar la primera bomba atómica el 6 de agosto de 1945. Después de sus misiones en Hiroshima y Nagasaki, el avión regresó a Estados Unidos. En 1961 fue entregado al Instituto Smithsonian.

Discovery es uno de los transbordadores del programa espacial de la NASA, que operó por 27 años. Despegó y aterrizó 39 veces, logrando más vuelos que cualquier otra nave espacial hasta la fecha: 238 millones de kilómetros (149 millones de millas). Luego de Columbia y Challenger, Discovery se convirtió en el tercer orbitador en funcionar. Su última misión fue de un año y regresó a la tierra en febrero del 2011.

Finalmente está el SR-71, mejor conocido como Blackbird, el avión de propulsión a chorro más rápido del mundo. Este avión de reconocimiento volaba sobre espacios hostiles con completa inmunidad. Fue una pieza clave para la fuerza aérea durante la Guerra Fría. Fue retirado el 6 de marzo, 1990, luego de completar un récord de velocidad volando de Los Ángeles a Washington D.C. en 1 hora, 4 minutos y 20 segundos. Luego, cuando aterrizó en Washington Dulles, pasó a manos del Instituto Smithsonian.

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PIONEROS

El museo recaba los hechos más importantes que dieron inicio a la aviación

Los hermanos Wright construyeron su primera aeronave que parecía una cometa en 1899.

Charles Lindberg logró el primer vuelo trasatlántico saliendo de Long Island, Nueva York, llegando a París, Francia, en 1927.

Amelia Earhart cruzó el Océano Atlántico sola en 1932, a bordo de un Lockheed 5B Vega.