Panamá,25º

10 de Dec de 2019

Cultura

Diseños que mezclan la pintura, la naturaleza y el estilo

Laura Fábrega cuenta cómo incursionó en el diseño. Expone los detalles de su carrera y técnica artística. También brinda su apreciación sobre la industria de la moda en Panamá

Comunicadora y mercadóloga, Laura Fábrega, una mujer que decidió darle un giro a su carrera profesional a los 50 años, hoy se dedica a ejercer su verdadera pasión, el diseño. ‘Intervengo en prendas con pinturas en acrílico desde hace tres años', comenta.

Fábrega cuenta que su gusto por el arte inició desde pequeña influenciada por su abuela. ‘Ella fue una artista innata, cosía y pintaba maravillosamente, y nos transmitió ese amor por el color, por las líneas y por lo lindo. No estudié pintura; sin embargo, pinto desde mi corazón', expresa.

La diseñadora panameña relata cómo surgió su interés por la moda. ‘Trabaje 20 años con Felix B. Maduro, una tienda de ropa que se transformó en un ícono en el Istmo. Siempre viví entre telas y maniquíes en el cuarto de costura de mi abuela, quien nos hizo vestidos de bautizo y nuestros trajes de novia', recuerda.

Técnica

Antes de pintar una pieza, Fábrega cuenta que se enfoca en la conexión con sus clientes, porque esto le permite entender el estilo y los colores que debe aplicar para cada quien.

‘Mis diseños van dirigidos a las mujeres que aprecian y les gusta el arte. Deseo que aquellas que utilicen mis prendas se sientan identificadas, lindas y especiales', puntualiza.

Fábrega confiesa tener una fascinación por la naturaleza ‘las flores transmiten alegría, amor y paz. Para mí son el principal símbolo de la femineidad. Puedo pintarlas de múltiples colores, trabajo en tonos blancos, ocres o en colores neutrales', manifiesta.

Aunque la creativa no utiliza con frecuencia los tonos cálidos, comenta que le encantan porque se adaptan a la esencia de Panamá, al transmitir calidez y alegría.

Hasta el momento la diseñadora ha presentado tres colecciones. La primera denominada ‘Alegría', basada en una gama amplia de colores, con piezas como jeans , jumpsuits, rumpers, tops y jackets .

La segunda, ‘Jardín de Lino', mezcla diseños florales pintados sobre lino crudo.

‘Utilicé dos texturas de lino, uno más liviano y otro con más cuerpo, para crear piezas delicadas y femeninas. Las pinté en colores naranja, durazno, ocre, rosa viejo y verde', indica.

La tercera fue inspirada en Surinam. ‘Este país cuenta con una flora variada y extensa. Le di protagonismo al color verde y a las flores', indica.

Inspiración y visión

Fábrega señala que no tiene referentes que se dediquen a la pintura en el diseño de moda y admira a la diseñadora venezolana Carolina Herrera por sus cualidades de emprendimiento y determinación.

‘Ella comenzó su imperio en la industria de la moda, después de cumplir 40 años. Esto me motivó a entender que nunca es tarde para empezar', subraya.

Para la creativa, el poder de la moda radica en ‘transmitir', sin palabras, la personalidad de quien usa la prenda y para tener buen estilo, no es necesario contar con un mayor poder adquisitivo.

‘Mis diseños van dirigidos a las mujeres que aprecian y les gusta el arte. Deseo que aquellas que utilicen estas piezas se sientan identificadas, lindas y especiales',

LAURA FÁBREGA

DISEÑADORA

‘En Panamá hay muchas opciones de atuendos con distintos precios. Creo que lo importante es el deseo de lucir bien, tener un poco de imaginación y buen gusto', apunta.

La diseñadora indica que el Istmo cuenta con buenos diseñadores y lamenta que en la actualidad no haya espacios en el mercado para exponer sus piezas. Sin embargo, espera que esto cambie y la moda nacional pueda alcanzar la trascendencia que tiene el mercado colombiano, brasileño o argentino.

Fábrega comenta que está trabajando en nuevos proyectos que serán presentados en los próximos meses.

‘Hace unas semanas estuve conversando sobre las personas que han pasado por mi estudio y han querido una pieza pintada como símbolo de un momento especial', reflexiona.

Para Fábrega, elaborar piezas personalizadas es un sueño que le permite plasmar ‘un pedacito de su alma'. Una idea que ‘lanzó y cayó en terreno fértil', cuyos frutos se verán en septiembre.