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19 de Sep de 2020

Cultura

Un tatuaje contra el olvido

Los jóvenes amantes de este arte dibujan trazos en sus cuerpos para recordar la partida de un familiar o revivir un momento especial de sus vidas 

Geisy Valdés
La artista Geisy Valdés.Eduardo Dutary | La Estrella de Panamá

La estudiante de arquitectura Karen Reyes recibió una noticia el 26 junio de 2017: su tío paterno se suicidó. Para honrarlo, se tatuó un corazón vacío con un punto y una coma en el tobillo de su pierna izquierda.

"El punto y la coma significa la esperanza de aquellas personas que sufren de depresión, adicciones y el corazón, como mi tío. Mi hermana y yo lo queríamos plasmar para recordarlo a él y lo que estas personas sufren día tras día", explica Reyes.

Karen es parte de la generación centennial, etiquetada muchas veces por los adultos como "rebeldes". “Las personas mayores no aceptan esto, a medida que pasa el tiempo, todas esas generaciones van aceptar el tema del tatuaje", dice la artista Geisy Valdés.

Geisy comenta a Cooltura que en el estudio que administra acuden personas entre los 18 a 30 años de edad con el deseo de pintar su cuerpo con trazos que simbolicen momentos positivos o negativos.

"Muchas personas se tatúan porque tuvieron una mascota que significó mucho. También existen personas que aprecian a sus familiares, un amigo en especial que hayan perdido y lo quieran representar en frases, en nombres, en símbolos, dependiendo de lo que a ellos les parezca mejor", recalcó Geisy.

Geisy Valdés
De izquierda a derecha: Beatriz Aranda, Paulette Elinor, Aileen Alvarez Geisy Valdés, artistas que trabajan en el local  No Regrets Tatoo Shop Eduardo Dutary | La Estrella de Panamá

Discriminación

Los estigmas que enfrentan las personas que se tatúan en Panamá son muchos porque "consideran que no es bueno para la piel, que no se te va a quitar nunca, que no vas a conseguir trabajo, pueden verte incluso como un delincuente", critica la artista Geisy.

Algunas personas prefieren cubrirse la piel para no ser discriminados por la sociedad. "En una ocasión una persona que no me conocía descubrió que tenía tatuajes y me dijo: qué feo, jamás pensé eso de ti", recuerda Karen.

Para ambas amantes de este arte, tatuarse no es un acto de moda sino un "gusto" y "una forma de expresarme y expresar realmente quién soy".