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02 de Jun de 2020

Cultura

La insólita historia del Monopoly

Es uno de los juegos de mesa más populares de todo el mundo, creado por Elizabeth Magie. En sus inicios fue una crítica a las ideas económicas de Henry George, un economista estadounidense y el representante más influyente de los defensores del 'single tax' (impuesto único o impuesto simple) sobre el suelo

En una versión del reconocido juego el dinero Monopoly es reemplazado por una unidad electrónica y tarjetas bancarias.Hasbro

Dados, fichas, cartas, tableros; los juegos de mesa forman parte de la cultura global desde hace cientos de años. Algunos logran reunir a la familia, mientras que otros cumplen con entretener a niños y adolescentes durante el periodo de vacaciones escolares o fines de semana.

Indistintamente del fin, los juegos de mesa conforman un pasatiempo que apaga la T.V., reúne a grandes y pequeños y enriquece la convivencia. Uno de los más conocidos y populares de todo el mundo es el Monopoly.

Monopoly Cash Grab se juega fuera del tablero.Hasbro

Producido por la empresa estadounidense Hasbro, de Rhode Island, tiene su origen en The Landlord's Game, un juego de principios del siglo XX creado por Elizabeth Magie en 1903, del que se derivaron otros juegos de bienes raíces y el propio Monopoly.

Hay quienes lo vinculan con prácticas capitalistas, pero lo cierto es que fue creado, según la literatura universal, por Magie, una mujer de izquierda que lo ideó para ser jugado en dos rondas: la primera, muy similar al juego actual y la segunda era cooperativa y redistributiva, y enseñaba las maldades de los monopolios. También se afirma que la primera versión fue elaborada con el objetivo de enseñar a niños y adultos los males que suponía acumular mucha riqueza.

El Monopoly tiene su origen en The Landlord's Game, un juego de principios del siglo XXPixabay

Mujeres con ciencia, un blog de La Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) apunta: “Elizabeth ideó su primera versión del The Landlord's game, de la que solicitó su patente el 23 de marzo de 1903, para exponer sus conclusiones sobre las ideas económicas de Henry George, quien defendía que debía existir una propiedad común de la tierra. Para Elizabeth, el monopolio de tierras era una lacra para la economía y la única manera de paliar la situación monopolística era crear un impuesto especial sobre la propiedad privada”.

“Elizabeth, apasionada por nuevas teorías económicas, ideó este juego para demostrar de una manera lúdica que el monopolio de la tierra a manos de unos pocos era perjudicial para el resto de la población y para el desarrollo de la economía”, añade el blog.

El dato curioso gira en torno a la procedencia de este juego. Según la literatura especializada, por motivos de marketing, la multinacional Hasbro sustenta que el autor es Charles Darrow (en 1935), un vendedor de calefactores domésticos desempleado del sureste de Pensilvania quien durante la Gran Depresión de la década de 1930 patentó la versión de Atlantic City con el nombre de Monopoly y lo vendió a la compañía Parker Brothers.

Miss Monopoly es la sobrina del Sr. Monopoly, y una gurú de las inversiones.Hasbro

Según la empresa Hasbro, que adquirió Parker Brothers en 1991, desde que Darrow vendió los derechos de producción de Monopoly a Parker Brothers, en 1935, más de 500 millones de personas han jugado el juego. El libro Guinness de los récords da un número próximo a 500 millones de jugadores de Monopoly hasta 1999, convirtiéndolo así en el juego de mesa más jugado del mundo.

El Monopoly es uno de los productos estrella de la casa de juguetes Hasbro y celebra en 2020 su 85 aniversario rodeado de leyendas, curiosidades y versiones.

Entre las diferentes ediciones que existieron en el mercado figura la más cara del mundo, fabricada con piedras preciosas y oro de 24 quilates, y la más deliciosa, puesta en el mercado por la tienda Neiman Marcus en 1978: el dado, el tablero, las piezas los hoteles, las tarjetas y hasta el dinero eran de chocolate.

Creatividad y ediciones

En su página web Hasbro expone algunas de sus versiones.

Monopoly Classic Game: es el original juego familiar de compra, negociación y venta de propiedades que permite soñar con el mundo de los empresarios, aprender a negociar, y jugar a comprar y vender propiedades para volverte millonario.

My Monopoly permite idear un juego Monopoly personalizado en solo minutos. “Es una experiencia de juego personalizada que permite crear y mostrar momentos favoritos con su familia y amigos. Puede personalizar espacios de propiedad, tokens o fichas de juego, tarjetas de fortuna y arca comunal con sus fotos favoritas”, asegura Hasbro.

Para ello se debe descargar la aplicación gratis de My Monopoly o visitar www.mymonopoly.com para hacer una cuenta y personalizar lo que desee. Podrá elegir sus fotos y agregarle mensajes o descripciones. Luego imprimirlas en las hojas de stickers incluidas y pegarlas en las tarjetas o tablero.

También puede jugar My Monopoly de la manera tradicional con el juego recién sacado de la caja usando los espacios de propiedad clásicos de Monopoly impresos en el tablero.

¿Quiere jugar Monopoly, pero no tiene mucho tiempo? Una partida del juego de mesa Monopoly Speed puede durar menos de 10 minutos. “Este juego de mesa se juega rápido y en rondas. El cronómetro hace una cuenta regresiva de las etapas de negociación y de compra de cada ronda. No tiene que esperar su turno. Cada jugador tiene un token y su dado respectivo. Durante las etapas de compra, todos los jugadores tiran el dado y compran al mismo tiempo. Las tarjetas de Fortuna le ayudarán en sus negociaciones, y las tarjetas de Arca Comunal te dan bonos al final del juego”, detalla Hasbro quien rinde homenaje a la mujer en una de las versiones del Monopoly.

Se trata de Miss Monopoly, la sobrina del Sr. Monopoly “una autodidacta y gurú de las inversiones”. Según la casa de juguetes, “el juego celebra las invenciones creadas por mujeres, mientras los jugadores recorren el tablero comprando cosas que no existirían sin las mujeres que las inventaron: Wifi, galletas con chispas de chocolate, chalecos antibalas y la lista continúa. Este es el primer Monopoly en el que las mujeres ganan más dinero que los hombres. El juego incluye tokens que representan el espíritu emprendedor de Miss Monopoly”.

La creatividad no hace falta en las diversas versiones del Monopoly, prueba de ello, Cash Grab, versión donde se vive la diversión del juego fuera del tablero. El dinero Monopoly se carga en el lanzador (alias, el Banco) y se lanza junto a las tarjetas de Fortuna al aire. “Todos tratan de agarrar la mayor cantidad de dinero posible. Junta tarjetas de Fortuna para añadir estrategia al juego y ayudar a los jugadores a conseguir más dinero. Al quedar vacío el lanzador, el jugador con más dinero será el ganador”.

Como es un juego familiar, los más pequeños no se podían quedar por fuera. El juego Monopoly Junior Banco electrónico presenta a los niños una experiencia bancaria en la que el dinero Monopoly es reemplazado por una unidad electrónica y tarjetas bancarias Monopoly. Viene con cuatro populares tokens: la pequeña Hazel, el pequeño Scottie, el auto de juguete y el barco de juguete. Los jugadores mueven sus tokens alrededor del tablero, comprando propiedades que les gustan como una heladería, una juguetería o el parque de patinetas. Los niños se divertirán mucho haciendo transacciones con la unidad bancaria y colocando carteles de “vendido” sobre sus propiedades.

Durante 85 años en el mercado, Hasbro ha producido distintas ediciones de Monopoly, algunas están disponibles constantemente mientras que otras son ediciones especiales para promover productos de otras empresas.

Muchos jugadores crean sus propias reglas caseras. Sin embargo, Monopoly tiene un reglamento escrito, cuya esencia ha cambiado poco desde que se patentó.

Dayra Chacón, psicóloga clínica, sostiene que más allá del valor lúdico que aportan los juegos de mesa, benefician a nivel psicológico y social. “Nos ayudan a autoconocernos, a gestionar o educar nuestras emociones, contribuye a ser tolerantes, a enfrentar el fracaso”, dice.

Agrega que “un juego de mesa les enseña a niños y adultos el valor de seguir las reglas, de ganar y perder, situaciones con las que nos vamos a encontrar en la vida”. Sumado a ello “está el beneficio de la socialización y acercamiento emocional con los miembros de la familia. Es un momento ideal para enseñar, aprender y relajarnos”, puntualiza.