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25 de Jul de 2021

Cultura

Presencia y conexión en el rol de las redes sociales

El próximo 30 de junio se celebra el Día internacional de las redes sociales, instrumentos de comunicación que se han instalado en los sistemas de vida, en las economías, en las estructuras de socialización y en las estrategias de ventas en las empresas

El próximo 30 de junio se celebrará, como cada año, el Día internacional de las redes sociales. Estos canales, objeto de estudio constante, permiten crean oportunidades, son el principal canal de difusión de mensajes, conectan y vinculan con las masas y son un instrumento del quehacer político por excelencia.

Las redes sociales son herramientas poderosas que crean nuevas oportunidades, y son el canal número uno de difusión de mensajes, opiniones y proyectos.Shutterstock

Conectan naciones, marcas, mercados, y derriban fronteras, además, se han convertido en la base de los medios de comunicación y de un periodismo ciudadano que hoy permite concebir y analizar la realidad con mayor sentido crítico.

Según el informe anual 'The global state of digital' (2019) creado por Hootsuite y We are social, el 52% de la población mundial utiliza redes sociales. En este mismo reporte sustentan que solo Facebook, como el canal de preferencia, recogió para 2019 a un total de 2,271 millones de usuarios.

Además, el 42% de los usuarios globales accede a redes sociales a través de dispositivos móviles, y la audiencia que más utiliza redes sociales se encuentra en un rango de edad de 18 a 34 años.

Para Nelson Hernández, catedrático y publicista, las redes sociales han evolucionado a pasos agigantados y “hoy son el centro de muchas economías, en especial las informales, sin embargo, es una tecnología que está creciendo más rápido que nuestro desarrollo humano”. “En muchos aspectos y por sus cambios constantes, algunos expertos de mercadeo no terminan de comprender cómo utilizarlas asertivamente y terminan creando contenidos que, lejos de proyectar una marca, producto o servicio, terminan posicionándolas negativamente en el top of mind del consumidor por su intrusividad”.

Sobre la evolución de estos espacios, Hernández afirma que el contenido y el storytelling deben estar proyectados a entretener y comunicar, no a vender; “las nuevas generaciones tienen un radar antipublicidad y es por ello que, el skip ad y los streming pagados para evitar publicidad cobran más fuerza”.

El experto en publicidad asegura que “podemos hablar de la era digital como algo a largo plazo, una era que, en muchos aspectos, ha reemplazado a las emociones, la empatía y el contacto humano con el cliente”.

Por otra parte, “estos canales “han creado 'micronichos' o audiencias agrupadas por sentido de pertenencia y, esos 15 minutos de fama a los que se refería Andy Warhol, ahora se han transformado en los segundos de exposición en lives, selfies y streamings”. Ahora se habla de la microcelebridad porque todos luchan por un like, follower o retuit (tanto personas como empresas) desarrollando aún más el negocio de la vanidad”.

Con el advenimiento de estos instrumentos de comunicación, también se han reforzado los espacios para la creatividad y la monetización de contenidos. “Se ha desarrollado el advertainment o sea, la publicidad que vende sin parecerlo y al mismo tiempo nos entretiene, naciendo así oficios en las figuras de youtubers, bloggers, tuiteros o influencers y se han generado nuevas formas de medir audiencias”.

Sin embargo, el académico comparte que en esta avalancha, es necesario que las empresas comprendan que una red solo garantiza exposición, mas no ventas, y para que sea efectiva en objetivos comerciales, el usuario “debe tener tecnología actualizada, saberla manejar, ser parte de una comunidad para estar expuesto al contenido y tener economía pujante para mantener una data que le permita estar online durante el tiempo necesario” que las marcas, productos y servicios requieren para llevar su mensaje”.

En esencia, las masas buscan la interconectividad y, hoy, el hábito es tenerlo todo a un clic tras el toque de las pantallas. A través de las redes sociales, confluye una conexión global en la que todo está sistematizado, grabado y digitalizado.