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25 de Jun de 2022

Cultura

Los modernistas olvidados de EE.UU. ya tienen su espacio en el museo Whitney

La exposición, llamada “At the Dawn of a New Age”, con una muestra de artistas poco conocidos del modernismo, acompañados de iconos del movimiento, presenta en gran mayoría nuevas adquisiciones de la institución así como obras que llevaban varias décadas guardadas en un depósito

Los modernistas olvidados de EE.UU. ya tienen su espacio en el museo Whitney
El Museo Whitney inauguró un nuevo edificio en 2015.Shutterstock

Los artistas olvidados y menos conocidos del Modernismo estadounidense, entre ellos mujeres y afroamericanos, protagonizan una nueva muestra en el museo Whitney de Nueva York junto a los iconos de este movimiento, centrada en las tres primeras décadas del siglo XX.

La pinacoteca estrenará la exposición, llamada “At the Dawn of a New Age”, el próximo sábado, pero este miércoles abrió las puertas a la prensa y sus responsables señalaron que la mayoría de sus 60 obras de 45 artistas son de nueva adquisición, mientras que otras llevaban varias décadas en un almacén.

Se trata de un recorrido lleno de color que abarca las corrientes del fauvismo, el cubismo y la abstracción, con piezas de reconocidos pintores como Georgia O'Keefe, Oscar Bluemner, Marsden Hartley y Agnes Pelton, y otros menos familiares, como Henrietta Shore, Blanche Lazzell y Albert Bloch.

La comisaria de la muestra, Barbara Haskell, destacó que juntar a los modernistas más reconocidos con los que lo son menos “no solo amplía el entendimiento del modernismo estadounidense, sino que cuenta su historia de una manera diferente al no centrarse, como hasta ahora, en unos pocos jugadores de las grandes ligas”.

El Whitney, aseguró, busca ser más “inclusivo” y prueba de ello es el lugar destacado que ocupan tres grabados en madera de Aaron Douglas, afroamericano y representante del “Renacimiento de Harlem”, con los que ilustró escenas de la famosa obra “Emperor Jones”, del dramaturgo Eugene O'Neill.

También destaca una acuarela para un estampado textil firmada por Loïs Mailou Jones, una artista negra que creyó que siendo diseñadora de telas gozaría de un anonimato que “mitigara la discriminación de género y racial”, pero acabó dedicándose a las bellas artes para reivindicar un reconocimiento.

Por otra parte, sale a la luz después de unos 50 años en el archivo del museo la pintura “Mountain”, de Albert Bloch, un seguidor de Vassily Kandinsky que representa el avance de la humanidad hacia un estado elevado de conciencia a través de un paisaje expresionista que refleja del optimismo de la época.

“Los artistas alcanzaban la adultez en un momento de tremendo cambio tecnológico, político, social, con el movimiento sufragista de las mujeres, la psicología freudiana y la teoría de la relatividad de Einstein, revoluciones en la comunicación, los transportes y la arquitectura... y parecía que el mundo cambiaba”, explicó la comisaria.

Entre otras curiosidades, se muestra una gran pintura abstracta del poeta E. E. Cummings, fruto de su casi desconocida faceta como artista visual y en la que representa el ruido, y la popular baraja de cartas de tarot con dibujos diseñados por Pamela Colman Smith en 1909.