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12 de Aug de 2020

Farándula

Idris Elba se refugió en la actuación para sobrellevar la muerte de su padre

El actor británico reaccionó ante el repentino fallecimiento de su progenitor dedicándose en cuerpo y alma al trabajo

Idris Elba se refugió en la actuación para sobrellevar la muerte de su padre
Idris Elba.

El actor Idris Elba ha venido destacándose en los últimos años por la aparente facilidad con la que afronta las escenas de riesgo que se desprenden de buena parte de sus películas, así como por esa versatilidad innata que le permite encarnar a personajes de toda clase y condición.

Sin embargo, el artista no se había atrevido a revelar públicamente hasta ahora que su talento interpretativo, al margen de las satisfacciones profesionales que suele brindarle, también se convirtió en una especie de mecanismo de defensa con el que enfrentarse a una situación tan dura como la que le sobrevino tras la repentina muerte de su padre hace unos años.

"Creo que trasladé mi mente a un lugar completamente alejado de la vida. Me convertí en un robot para poder hacer mi trabajo. No me daba ningún miedo saltar de un coche en llamas o de lo alto de un edificio, pero la verdad es que en la vida real no podría haber corrido ni 100 metros. Creo que simplemente perdí todo tipo de contacto con la realidad", explica en el nuevo número de la revista Esquire, cuya portada protagoniza.

El afamado actor se retrotrae un poco más en el tiempo, concretamente hasta su infancia en el humilde barrio de Hackney (Londres), para reflexionar sobre la influencia que ejerció este entorno a la hora de preparar uno de sus papeles más celebrados en televisión, el del gángster Stringer al que daba vida en la serie 'The Wire' y que le catapultó al estrellato en Estados Unidos.

"Donde yo crecí, los delincuentes eran así, tenían que ser carismáticos y elegantes. Nada de vulgaridad, era todo trajes caros y amplias sonrisas. Y yo me dije a mí mismo: 'Ese va a ser el modelo con el que construya a Stringer'", revela en la misma entrevista.

Aunque a día de hoy se le considera uno de los actores más polifacéticos y camaleónicos del séptimo arte, lo cierto es que en el plano de la vida cotidiana -sin la magia del cine y los efectos especiales- Idris Elba ha terminado por aprender que no puede triunfar en todo lo que se propone.

"De verdad que lo he intentado, pero no soy nada bueno en lo que a montar muebles se refiere", bromea el londinense.