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23 de Oct de 2019

Farándula

La normalidad se vuelve a instalar en Windsor un día después de la boda real

Más de cien mil personas se dieron cita para seguir la boda del príncipe Enrique y Meghan Markle. Más de 13, 1 millones de espectadores siguieron la boda a través de la BBC

La normalidad ha vuelto a instalarse hoy en la calles de la localidad de Windsor, al oeste de Londres, donde ayer más de 100.000 personas se dieron cita para seguir la boda del príncipe Enrique y la estadounidense Meghan Markle. Pocos signos quedan ya de las celebraciones que ayer acogió esta pequeño pueblo de 30.000 habitantes, aunque las múltiples banderas británicas colgadas en las farolas para la ocasión continúan ondeando hoy.

La policía de Thomas Valley, responsable en el condado de Berkshire, donde se ubica Windsor, pidió un día antes de la boda que los asistentes que no arrojaran confeti para no entorpecer las labores de limpieza posteriores, orden que parece que fue acatada y que los profesionales han podido acondicionar la zona rápidamente tras los festejos. Tras darse el "sí, quiero" en la capilla de San Jorge, los recién nombrados duques de Sussex por la reina Isabel II hicieron un recorrido en una carroza descubierta por las calles de la localidad para el deleite de los allí presentes, muchos de ellos acampados desde hace días para no perderse el momento.

El príncipe Enrique y la exactriz Meghan Markle se casaron ayer ante 2.640 invitados de los cuales 1.200 eran "ciudadanos de a pie" procedentes de "todos los rincones del Reino Unido y que pudieron seguir la ceremonia religiosa desde pantallas gigantes situadas en los jardines del castillo de Windsor. Los recién casados ofrecieron tras la boda una recepción para 600 invitados en el salón de San Jorge del castillo y, posteriormente, una más íntima para 200 "elegidos" en la Frogmore House.

Siguieron la boda por la TV

Más de 13, 1 millones de espectadores siguieron la boda a través de la BBC, la televisión pública británica. La cadena realizó una exhaustiva cobertura del enlace desde Windsor, en la que estuvieron al frente los periodistas Kirsty Young, Huw Edwards y Dermot O'Leary.

El pico de audiencia se registró pasada la una hora local (12.00 GMT), cuando los recién casados abandonaron la capilla de San Jorge. La programación especial que ofreció la BBC a lo largo de toda la jornada obtuvo 8,7 millones de espectadores de media y un 63,9% de share. La boda del sexto en la línea de sucesión al trono británico y la exactriz estadounidense provocó una gran expectación a nivel mundial, con cerca de cinco mil periodistas y unos 80 medios internacionales acreditados para seguir el enlace desde la localidad de Windsor.