La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Gastronomía

Una experiencia de sabores con aroma a historia

Alguna vez fue parte del sistema defensivo de la ciudad capital y posteriormente, un punto de encuentro frecuente para los amantes del jazz. Hoy desde el restaurante Las Bóvedas, apuestan por renovarse, conservando la esencia de un antes y un después en Panamá, con platos típicos de la gastronomía francesa

Desconectarse con vino y buena comida, en un lugar que habla y transpira parte de la historia más profunda de Panamá, es posible. En la Plaza de Francia, en el Casco Antiguo, se elevan los muros de Las Bóvedas, un conjunto monumental que consta de siete espacios que durante el siglo XVIII constituyó el sistema defensivo de la ciudad y que fue declarado Monumento Nacional mediante la Ley 2 del 8 de enero de 1920.

En el interior de este sistema de arcos apoyados en columnas, se ofrece desde 1986 un menú propio de la cocina francesa, con sabores tradicionales, pero llenos de colores y sorpresas, a manos de la chef de 66 años Luz Marina Agudelo.

Junto a Las Bóvedas, el panorama ofrece una de las vistas más encantadoras de la ciudad: al final del Paseo Esteban Huertas, acondicionado sobre el adarve de las murallas, se puede admirar toda la bahía.

Durante nuestra visita fue posible valorar una mesa de altura con aperitivos como el coctel de camarones y las cachuelas maltesas; el magret de pato y el filete Portobello en vino tinto, sellando con el simbólico créme brûlée.

Se trata de un sitio romántico enclavado en el corazón del Casco, que ofrece un menú con entradas frías y calientes, además de opciones mediterráneas para los platos fuertes como el filete de salmón, atún al grill , langosta, costillas de cordero, pasta a la marinera, entraña, langostinos y filete bourguignon.

‘Es un lugar que no ha recibido maquillaje y eso le da un toque de magia a la experiencia gastronómica',

GUSTAVO RODRÍGUEZ

ADMINISTRADOR DE LAS BÓVEDAS

El valor histórico de este paraje le permitió ser alguna vez la cuna del jazz en la ciudad: un punto de encuentro frecuente para los amantes del género estadounidense, que continúa palpitante en la cultura local y al cual, en aquel entonces, le daban vida Bárbara Wilson o el ícono colonense Reggie Boyce.

Gustavo Rodríguez, administrador del restaurante, comparte que son reconocidos ‘por la buena comida francesa y mediterránea, además de nuestros famosos viernes de jazz '.

‘Contamos con una infraestructura que no ha recibido maquillaje y eso le da un toque de magia a la experiencia', confiesa.

Una de sus fortalezas es la historia que albergan sus rincones. Es la particularidad que atrae significativamente a los visitantes locales y de otras latitudes.

‘Somos considerados como un templo gastronómico y cuna del jazz. Las Bóvedas fue tan popular como su música, recibiendo a figuras como el intérprete puertorriqueño Gilberto Santa Rosa, el actor británico Sean Connery, el músico Mick Jagger e importantes diplomáticos', destaca.

TIEMPOS DE CAMBIO

Gutiérrez, fiel creyente de que la gastronomía ‘también debe evolucionar para no quedarse atrapada en el tiempo', expone que en la actualidad se enfocan en la necesidad de incorporar otras opciones al menú e implementar nuevas estrategias de mercadeo.

‘Tenemos 30 años en el mercado y llegó el momento de captar a las nuevas generaciones', explica y agrega que hoy día reciben a más visitantes extranjeros y es una realidad que desean cambiar culturizando al mercado local para que otorgue más valor a lo propio.

‘Los tiempos cambian y es necesario adecuarse. Es necesario apuntar a los jóvenes de 25 a 30 años, que quizás no conocen Las Bóvedas y pueden enamorarse de la cocina, su historia y las noches de jazz '.

Hoy día el restaurante consta de dos bóvedas y una terraza en la que suelen realizarse presentaciones musicales. ‘Lo que deseamos es que la gente desee regresar luego de encontrar la combinación perfecta entre un servicio eficiente, buena comida y un ambiente cálido y divertido', señala.

‘Cuando vas a un restaurante, quieres que sea una extensión de casa; y acá nos gusta que la gente se relaje y disfrute con un buen servicio al cliente', añade.

Aunque una leyenda urbana reza que en Las Bóvedas se realizaban torturas, Rodríguez aclara que antiguamente solo fungían como defensa y posteriormente como depósitos de cargamento de la Corona Española. ‘Se dice que debajo de esta infraestructura hubo calabozos, pero en las bóvedas solo se registraron detenciones políticas durante la gesta separatista de Panamá'.

Actualmente, el concepto de Las Bóvedas busca reinventarse y adaptar su oferta a las demandas de un mercado altamente competitivo, manteniendo su matrimonio con la buena gastronomía y afianzando el valor histórico y cultural del lugar.