17 de Sep de 2021

Mia Voces Activas

Berta Cardoze: 'Tenemos que hacer mayor énfasis educativo en el patrimonio histórico'

La arquitecta y presidenta de la Comisión Nacional de Arqueología y Monumentos Históricos dialoga sobre la proyección de la arquitectura panameña en la región y el impacto de la pandemia en este sector

Berta M. Cardoze es una arquitecta panameña. Inició su formación en la Universidad de Panamá (UP), posteriormente adquirió una maestría en vivienda social avalada por la Junta de Andalucía y una maestría en gestión y conservación del patrimonio en la Universidad Politécnica de Valencia.

Cardoze es docente certificada por el Consejo Superior Universitario Centroamericano.Cedida

“Desde pequeña tenía destreza para el dibujo. Finalizando mis estudios en la secundaria me decidí por esta carrera. Desde muy joven tuve pasión por la historia y la arquitectura, esos dos factores fueron los que me encaminaron a ejercer mi profesión hoy”, comenta.

Como profesional ha efectuado distintas investigaciones para la conservación, revitalización y restauración de monumentos y bienes inmuebles del Casco Antiguo.

Hoy funge en el campo de la docencia en la UP, donde es directora del departamento de diseño de la Facultad de Arquitectura. También es presidenta de la Comisión Nacional de Arqueología y Monumentos Históricos en Panamá.

En esta entrevista para MIA Voces Activas, la arquitecta panameña habla acerca de la importancia de preservar los patrimonios históricos en la ciudad y el interior del país y expone cómo la pandemia ha incidido en el sector arquitectónico.

Hablemos de sus hallazgos en los estudios que realizó sobre conservación, revitalización y restauración de monumentos y bienes inmuebles del Casco Antiguo.

Hice una maestría en conservación de patrimonio histórico en la Universidad de Panamá, que tiene convenios con universidades centroamericanas que incluyen Costa Rica, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Durante la inducción se hicieron estudios de los campos en cada uno de estos países; el final de los módulos se hizo en Panamá, contempló el estudio de la arquitectura colonial hasta el patrimonio en el Casco Antiguo, que además de una arquitectura colonial posee una arquitectura republicana, porque existen los primeros edificios que se construyeron en la época de 1920 como el Palacio de la Gobernación, donde está el Ministerio de Justicia y otros que son los perfiles de los monumentos que tenemos dentro del centro histórico.

¿Cuáles son los retos de gestionar la Comisión Nacional de Arqueología y Monumentos Históricos?

Comenzaré explicando el antes y luego prosigo con nuestra labor en la actualidad. Lo cierto es que la Ley de Cultura amplió la Comisión Nacional de Arqueología y Monumentos Históricos. Nosotros empezamos como miembro asesor de la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico; nuestra contribución fue la guía en cuanto a los bienes inmuebles del Casco Antiguo. Los temas que más se trataban era la restauración de edificios. Posteriormente, cuando el Casco Antiguo fue restaurado en 1997 como patrimonio mundial, entonces se comenzaron a remodelar las viviendas y a nosotros nos correspondió revisar todos los planes de restauración, aprobar el anteproyecto y el proyecto final para que los requerimientos de restauración e intervención estuvieran completos. Los aspectos que acabo de mencionar son nuestro fuerte, pero también tenemos responsabilidades como velar porque las estructuras declaradas como patrimonio de la humanidad, incluyendo el Casco Antiguo, Panamá Viejo, las fortificaciones de San Lorenzo y Portobelo, estén bien conservadas y con el debido mantenimiento porque son sitios muy importantes para el país y para el mundo.

¿Qué podría mejorar desde el sector público para afianzar el reconocimiento del acervo histórico y sociocultural de los monumentos por parte de la ciudadanía?

Lo que diré será como arquitecta y docente de la Universidad de Panamá y es que tenemos que hacer mayor énfasis educativo en el patrimonio histórico con el objetivo de que la gente entienda qué es un patrimonio histórico. Hoy la sociedad entiende como patrimonio la Catedral Metropolitana Santa María la Antigua, el Museo del Canal Interoceánico, pero hay otros sitios que deben ser considerados con tal puesto que forman parte importante de la época arquitectónica e histórica del territorio nacional. Con relación al patrimonio moderno que forma parte del siglo XX, nos hemos descuidado un poco. Hay que recordar que debemos preservar no solo los sitios declarados como patrimonio de la humanidad, sino que tenemos otros patrimonios dentro del país. Hay ciudades en el istmo que se están saltando sus pequeños centros históricos dentro de las provincias, por ejemplo, Santiago de Veraguas cuenta con la estructura de la escuela Normal de Santiago que es un edificio que forma parte del patrimonio nacional, este es una joya de la arquitectura. Hay que ir educándonos y reconocer que en el interior del país hay otros tipos de edificios que son valores de la arquitectura de nuestra época y que marcan una evolución histórica en Panamá.

“Hoy la sociedad entiende como patrimonio la Catedral Metropolitana Santa María la Antigua, el Museo del Canal Interoceánico, pero hay otros sitios que deben ser considerados porque forman parte importante de la época arquitectónica e histórica del territorio nacional”.

Siendo docente, ¿considera que existe una brecha entre la preparación académica y la práctica profesional?

En el caso de la Universidad de Panamá no existe una materia que se llame restauración, pero sí tenemos tres años enseñando historia de la arquitectura y dentro de esta materia se ilustra al estudiante sobre la restauración; quizá sea poco notorio porque no se especifica el nombre de la materia como tal; sin embargo, la Facultad de Arquitectura de la universidad ha hecho un salvamento sobre este aspecto. Nosotros tenemos la restauración como una materia de verano. Sabemos que desde que se declaró Patrimonio Mundial a Panamá Viejo y al Casco Antiguo, nosotros los docentes tenemos que afianzar la enseñanza en patrimonio para que el estudiante lo reconozca como un valor arquitectónico dentro de la República que, por otro lado, es un valor turístico porque los viajeros vienen a conocer nuestros centros históricos. Muchos de los estudiantes que se han graduado como arquitectos se han dado cuenta de lo positivo que es encaminarse en esa línea de patrimonios.

¿Cómo ve a las nuevas generaciones de arquitectos en el país?

En la arquitectura cada uno escoge dónde quiere formarse. Nosotros tenemos excelentes alumnos graduados que están haciendo una arquitectura contemporánea y otros que optan por arquitectura histórica, donde se estudia patrimonio y restauración.

¿Cómo se proyecta la arquitectura panameña en la región?

En Centroamérica tenemos la suerte de contar con una arquitectura colonial muy buena. De igual manera, en el istmo tenemos una arquitectura republicana y por último una arquitectura moderna y contemporánea. En otras zonas la arquitectura moderna y contemporánea es escasa en comparación con la nuestra, el perfil que tenemos es alto. Si lo estudiamos desde el punto de vista en que lo planteo, en Panamá podemos pasar por cuatro épocas arquitectónicas: colonial, republicana, moderna y contemporánea.

¿Qué tan importante es hoy la tecnología en la arquitectura?

Es muy importante manejar la tecnología. Recuerdo que antes, para medir un edificio, nuestro recurso era la cinta; ahora en los celulares se pueden instalar programas para medir la distancia ya sea en IPhone o Android. Este es un claro ejemplo de cómo la tecnología nos ayuda en muchas cosas, sobre todo en el factor tiempo. Otro ejemplo es cuando tenemos problemas estructurales en los edificios y queremos certificar cómo está la estructura, ahora todo se hace por medio de la tecnología, los estudios son sistemáticos y se efectúan con aparatos tecnológicos.

¿Cree que la pandemia va a incidir en la arquitectura del futuro?

Ya está incidiendo. Definitivamente hay que saber que no hay fecha establecida que nos indique cuándo va a terminar la pandemia. En estos momentos tenemos que adaptar ciertos aspectos dentro de la arquitectura para que cumplan con los requisitos de nuestra realidad actual. En el caso de diseño, nosotros tenemos que poner todas las condiciones que hoy se exigen para usar un edificio, si en un espacio vertical el aforo era de 100, actualmente debe contemplarse que sea más grande; vamos a tener que mantener esto por un tiempo. Este aspecto lo hemos planteado dentro de la enseñanza de la carrera el año pasado.