26 de Nov de 2022

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Sarahy Elizondro: 'Los retos que superé estudiando aviación formaron mi carácter'

La joven es piloto en entrenamiento; mientras trabajaba como tripulante de cabina, estudiaba en la Academia Latinoamericana de Aviación Superior. Actualmente se instruye para ser primer oficial de Copa Airlines

Sarahy Elizondro: 'Los retos que superé estudiando aviación formaron mi carácter'
Sarahy Elizondro afirma que el estudio, la pasión y la disciplina son vitales en el camino de la formación aeronáutica.Larish Julio | La Estrella de Panamá

Sarahy Elizondro nació en el corregimiento Cañas Gordas, del distrito de Renacimiento, provincia de Chiriquí, en la frontera entre Costa Rica y Panamá. En el año 2015, después de terminar la secundaria, se trasladó a ciudad de Panamá y aplicó para trabajar como tripulante de cabina en Copa Airlines; sin embargo, no pasó la prueba de inglés. Esto le dio el empeño de estudiar el idioma por un año, realizar las pruebas nuevamente y lograr el ingreso.

El sueño de convertirse en tripulante de cabina se le despertó al viajar a Miami por sus 15 años, y lo alcanzó. Trabajando en esa posición, descubrió que había más oportunidades para seguir creciendo profesionalmente.

Durante su experiencia como tripulante, algunos oficiales le permitían estar en la cabina de mando para ver los despegues y aterrizajes, lo que la inspiró a convertirse en piloto. En el año 2017 aplicó por una beca completa en el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu), y la obtuvo.

Estudió la carrera de piloto mientras trabajaba como tripulante, lo que representó un reto para ella, y aunque tenía flexibilidad de tiempo en la compañía, aprovechaba sus días libres para estudiar. Se graduó en la Academia Latinoamericana de Aviación Superior (ALAS) en agosto de 2022. Actualmente se instruye para ser primer oficial de Copa Airlines y se halla en un proceso de entrenamiento para hacer su primer vuelo bajo ese cargo.

Su próximo reto es convertirse en capitán, para luego asumir una posición administrativa en la jefatura de pilotos de la aerolínea.

¿Cuándo supo que quería dedicarse a esta profesión?

Mi sueño de ser piloto surgió cuando era tripulante de cabina. Durante algunos vuelos en los que me tocaba viajar como personal extra, los capitanes me daban la oportunidad de despegar y aterrizar en cabina de mando, veía cómo ellos manejaban todo; para mí, en ese momento eran un montón de botones. Me causaba curiosidad y preguntaba para qué funcionaba cada cosa. Pensé: 'Quiero estar acá adelante, quiero ver los amaneceres y los atardeceres'.

En el año 2017 publicaron la oportunidad de optar por una beca a través del Ifarhu; eran 100, 30 para estudiar aviación en Estados Unidos y 70 para hacerlo aquí en Panamá. Apliqué y en ese momento empezó todo el proceso de entrevistas con el Ifarhu, con ALAS... me hicieron los exámenes médicos, psicológicos y la evaluación de inglés. También superé la prueba en el simulador, en la que un instructor coloca diferentes retos para probar si la persona realmente tiene las habilidades para ser piloto. Esta prueba es como para evaluar si la persona es multitareas.

¿Cuál fue la reacción de su familia cuando le contó que quería ser piloto?

Siempre me apoyaron. Lo primero que me dijeron fue que los llevara a volar cuando me graduara de piloto, y ya me falta menos.

¿Cuál es la sensación a la hora de levantar el vuelo?

Cuando voy con alguien, me siento muy segura porque estoy con un instructor. Pero cuando estoy sola todo depende de mí; toda la responsabilidad de aterrizar y despegar bien, es mía. Es muy emocionante, cada vez que lo hago siento mariposas en el estómago.

“Estudiar aviación es prepararse por tu propia cuenta y también, investigar; siempre estar con hambre de conocimiento” SARAHY ELIZONDRO, PILOTO EN ENTRENAMIENTO

Ya ha volado avionetas, ¿se le ha presentado alguna situación de emergencia durante un vuelo?

Una vez, durante una prueba, el avión perdió fuerza a 500 pies de altura, estábamos sobre la Embajada de Estados Unidos, mi instructor tomó el mando, dio un giro de 180 grados y aterrizamos en la otra pista. En otra oportunidad, iba a aterrizar y el avión no me frenaba, perdió los frenos del lado derecho; el avión quedó mirando para Albrook, al tratar de controlarlo quedé mirando para la torre, cuando me bajé todo el líquido de freno estaba regado en el suelo.

¿La templanza debe ser una característica de un buen piloto?

Sí, también la disciplina, mucho carácter, debe estudiar mucho, tener perseverancia, responsabilidad y puntualidad.

¿Cómo fue su experiencia en ALAS?

Al principio fue fuerte, mi familia me decía que cambiara de instructor porque era muy estricto, y yo llegaba llorando a la casa pensando que esto no era para mí. Se me hacía difícil aterrizar bien el avión y a él le molestaba, sin embargo, él es el mejor instructor de la Academia, todo el mundo hablaba de él, es muy estricto, pero muy bueno; igual yo sentía que la intención era formarme el carácter. Si él no me hubiera formado como lo hizo, no habría desarrollado la fortaleza emocional ni la disciplina para estudiar, porque estudiar aviación es prepararse por tu cuenta; es investigar, siempre estar con hambre de conocimiento, eso me lo enseño él.

¿Cómo cree que es un día a día laboral en una profesión reservada mayoritariamente a la figura masculina?

Mi experiencia va a ser muy buena porque eso va a depender de cómo uno se desempeña en el trabajo, y de que sepa hacer los procedimientos; no creo que haya ningún problema con el hecho de que sea mujer, como hace un par de años, o de décadas, que sí era mucho más reservado para hombres.

¿Se ha enfrentado a prejuicios por ser mujer y querer ser piloto?

Hasta el momento no he recibido ningún juicio; es una carrera que actualmente es tanto para mujeres como para hombres, se debe es tener disciplina y estar preparado.

¿Qué le diría a las mujeres que sueñan con ser piloto, pero no se atreven a dar el paso?

Les diría que s omos lo que pensamos, lo que atraemos, y si pensamos que podemos, realmente vamos a poder; esa fue una de las cosas que me enseñó mi madre: el peor esfuerzo es el que no se hace; así que no importa que seas mujer, si tienes mucha disciplina y muchos estudios y esto es lo que realmente sueñas, tienes que perseguir tus sueños hasta alcanzarlos.

La clave está en confiar en tu preparación, en que has estudiado, y no estamos aquí porque alguien nos lo regaló. Hay que tener mucha disciplina, constancia y responsabilidad.