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06 de Mar de 2021

Planeta

Hongos marinos con potencial biomédico

PANAMÁ. Descubrir el potencial de los hongos marinos para la composición de medicamentos que controlen la hipertensión y crear una base ...

PANAMÁ. Descubrir el potencial de los hongos marinos para la composición de medicamentos que controlen la hipertensión y crear una base de datos para fortalecer la conservación de los organismos en las áreas protegidas es el propósito de un estudio científico que lidera en el Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología en Panamá (Indicasat), la farmacóloga panameña, egresada de la Universidad de Amberes, en Bélgica, Catherina Caballero George.

La iniciativa, que se encuentra en su fase experimental, fue concebida dentro un laboratorio de farmacología en Estados Unidos donde laboraba como investigadora hace cuatro años (2006).

Mientras observaba una esponja marina identificó compuestos —conocidos como receptores— involucrados en el desarrollo de la hipertensión. Las sustancias asociadas a la enfermedad provenían de los hongos que tenían las esponjas en su biomasa. Fue entonces que nació la curiosidad por saber cómo podían influir los receptores en el tratamiento de la presión arterial, dijo la farmacóloga de Indicasat.

ETAPA 1

La primera fase de la investigación, respaldada por la Secretaría de Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt) y el Instituto Smithsonian de Panamá (STRI), a un costo de 100 mil dólares, intenta determinar la diversidad biológica de los hongos asociados a esponjas marinas en zonas tropicales, ambientes que han sido pocos estudiados, según Caballero.

UN INVENTARIO

Los resultados del inventario, que quedarán a disposición de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), Senacyt, Indicasat y STRI, serán una herramienta, para reforzar los estudios de conservación y para futuras investigaciones.

La segunda etapa, que tiene un costo de 80 mil dólares y que aún no cuenta con el financiamiento, consiste en determinar si los organismos funcionan para fabricar medicamentos que permitan controlar la presión arterial.

Sin embargo, hasta el momento “no se puede hablar de un medicamento sino de una sustancia que debe ser estudiada por su potencial de convertirse en medicamento”, afirmó la farmacóloga.

EL PROCESO

Para colectar las muestras de las esponjas marinas hubo que bucear entre 15 a 100 pies en lugares claves de diversidad biológica —Parque Nacional Coiba, Isla Bastimento y el Archipiélago de las Perlas—.

Luego se separó los hongos de las esponjas mediante un proceso estéril en un laboratorio. Lo que sigue es el cultivo artificial del organismo en tubos de ensayo. Al crecer se agrupan por sus características para facilitar la toma de muestras de ADN, datos de su forma y toma de fotos. La toma de datos se realiza en el laboratorio del Indicasat, pero, la identificación de las especies se realiza en la Universidad de Arizona, explicó Caballero. El resultado del proceso arrojará el inventario final de las especies.

Más adelante entonces se hará el proceso químico para conocer cómo se pueden aplicar las sustancias de los hongos para la composición de medicamentos.

RESULTADOS PRELIMINARES

La biomasa de las esponjas están formadas en un 40 por ciento por hongos, bacterías y cianobacterías. Los primeros resultados del estudio indican que de 284 especímenes de esponjas se separaron 2192 hongos. Esto revela una alta diversidad biológica con unas 45 especies y 90 genotipos distintos. La mayoría son hongos desconocidos para la comunidad científica dijo la investigadora.

COSTOS

La farmacóloga explicó que los costos del estudio son altos porque los materiales para desarrollarlo se compran en Panamá. En el extranjero son más económicos dijo.

Alrededor de unos 180 mil dólares es el costo de la investigación que arrojará datos inéditos de los hongos que viven en las esponjas marinas.