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29 de Nov de 2020

Planeta

Fracasó intento de frenar derrame

WASHINGTON. El primer intento de colocar la caja de acero y cemento sobre el pozo submarino de petróleo para canalizar el vertido en el ...

WASHINGTON. El primer intento de colocar la caja de acero y cemento sobre el pozo submarino de petróleo para canalizar el vertido en el Golfo de México no funcionó, debido a que se formaron cristales de hielo que taponaron la cúpula de la estructura, informó ayer BP.

“No podemos decir que hayamos fracasado, pero sí que puedo decir que los intentos que hemos desarrollado hasta ahora no han funcionado”, dijo ayer en rueda de prensa el director de operaciones de British Petroleum (BP), Doug Suttles.

La instalación de esta caja, de unas 100 toneladas de peso y la altura de un edificio de tres plantas, es una de las grandes esperanzas para canalizar el vertido incontrolado de este pozo, que deja cada día en el mar unos 800.000 litros de petróleo.

La caja tiene en la parte superior una cúpula, de la que sale una tubería a través de la cual se bombearía el petróleo hacia un barco en la superficie, con capacidad para acumular hasta 128.000 de barriles de crudo (20,4 millones de litros).

Anoche, tras una larga y costosa operación, se pudo finalmente colocar la caja sobre el pozo de petróleo, a 1.500 metros de profundidad, pero hubo que apartarla a un lado al comprobarse que, debido a las bajas temperaturas, se estaban formando cristales de hielo que taponaban la cúpula.

“La apartamos a un lado mientras decidimos como solucionar este inconveniente que ha surgido”, dijo el directivo de BP, quien recordó que la instalación de esta estructura era una iniciativa que nunca se había llevado a cabo a tal profundidad, por lo que era lógico que surgieran problemas. “Esta es una tecnología que se aplica por primera vez”, manifestó Tony Hayward, director ejecutivo de BP en declaraciones a la cadena de televisión CNN.

En paralelo, BP está avanzando en la perforación de un pozo alternativo, cerca del otro, que serviría para inyectar un líquido más pesado que el petróleo que actuaría como una especie de tapón e impediría que el crudo siga fluyendo a la superficie.

Se calcula que en la actualidad hay flotando en el Golfo de México unos 31 millones de litros de petróleo. La enorme mancha de crudo ha comenzado ya a tocar algunas zonas de la costa de Luisiana.

La empresa confía en que el bombeo comenzará el mañana lunes.

OTRA ALTERNATIVA

Los equipos desplegados en el Golfo de México para contener la marea negra han utilizado hasta un millón de litros de dispersantes, unos productos químicos tóxicos que, según los expertos, pueden tener un fuerte impacto en la vida marina.

Los dispersantes, según explica en su web la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, son productos químicos que alteran la estructura del petróleo, lo fractura y lo hacen hundirse en las profundidades marinas.

De esta manera, la mancha de petróleo desaparece de la superficie, con lo que se evita que se vean afectados las aves y los mamíferos marinos, y también que la mancha contamine la costa. Sin embargo, advierte la Academia, el uso de dispersantes no reduce la cantidad de petróleo vertido al mar”, solo lo sumerge.