19 de Ago de 2022

Planeta

Furia solar afecta comunicaciones

WASHINGTON. Una inhabitual tormenta solar de grandes proporciones fue registrada por un observatorio espacial de la NASA a las 12:41 de ...

WASHINGTON. Una inhabitual tormenta solar de grandes proporciones fue registrada por un observatorio espacial de la NASA a las 12:41 de la madrugada del miércoles. Los científicos advirtieron que el fenómeno podría perturbar la actividad de los satélites, las comunicaciones y las redes eléctricas en la tierra.

El astro rey liberó una enorme masa de energía, similar a 100 millones de bombas atómicas. Desde 2006 no se había observado una eyección solar de tal magnitud, según la meteorología nacional estadounidense (NWS).

‘El Sol sufrió el 7 de junio una eyección solar de fuerza mediana (M-2) con una expulsión de masa coronal (CME) visualmente espectacular’, precisó el observatorio dinámico solar de la agencia espacial estadounidense en un comunicado.

El centro de previsiones espaciales de NWS describió el fenómeno como ‘espectacular’ y ‘susceptible’ de provocar una tormenta geomagnética de menor a moderada el miércoles y jueves de junio que será apreciadas como auroras.

Esta tormenta ‘contiene una cantidad importante de protones de alta energía, superior a 100 megaelectronvoltios (MeV)’, algo que no se había producido desde diciembre de 2006.

El evento geomagnético, que levantó una nube 75 veces el tamaño de la Tierra, podría provocar perturbaciones en los sistemas eléctricas especialmente en los satélites GPS, y obligar a los aviones de línea a modificar su itinerario por encima de las regiones polares. Podría, además, ocasionar apagones, causar interferencias en las señales de radio y celulares.

La llamarada solar de fuerza mediana (M-2) con una expulsión de masa coronal (CME) fue captada por el Observatorio de Dinámicas Solares (SDO) de la NASA el martes 7 de junio de 2011.

Los científicos han advertido que se ha iniciado un ciclo solar muy activo. Como consecuencia de esto se espera que las tormentas solares sean cada vez más intensas en los próximos once años.