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24 de Sep de 2020

Planeta

Sí a caza artesanal de las ballenas

PANAMÁ. La Comisión Ballenera Internacional (CBI) extendió los derechos de caza de ballenas a tres pueblos aborígenes (Alaska, San Vicen...

PANAMÁ. La Comisión Ballenera Internacional (CBI) extendió los derechos de caza de ballenas a tres pueblos aborígenes (Alaska, San Vicente y las Granadinas y el noreste de Rusia). Antes el periodo era de cinco años ahora será de seis. Panamá y México, a diferencia del resto de los países latinos, apoyaron esta propuesta, explicó Milko Schvartzman, especialista de océanos para Greenpeace en América Latina.

‘Es una pena y una sorpresa lo que hizo Panamá’, dice Gabriel Despaigne, activista de la Asociación Verde de Panamá. El ecologista deploró la decisión de su país. Y dejo entrever que esta postura deja mucho que desear. Y es que hasta ahora los representantes panameños habían asegurado estar en contra de la caza de los cetáceos pero ‘esta decisión dice lo contrario’, dijo el miembro de la Asociación Verde.

SAN VICENTE SE CUELA

Lo peor es que le dio la espalda al grupo de Buenos Aires, que representa a los países latinos en la CBI, que votó contra esta causa. Tomás Guardia, comisionado de Panamá en la CBI, negó esto. Y se defendió diciendo que Panamá votó a favor porque consideró que EEUU y Rusia se apegan a los requisitos científicos de la CBI. Mas no está convencido que así se haga en San Vicente y las Granadinas. Sin embargo, hubo que apoyarlo porque las regiones presentaron la propuesta en un sólo paquete que le da derecho a cazar 184 ballenas anualmente por seis años. ‘El que votaba por uno estaba obligado a votar por los tres’, explicó Schvartzman. Era una estrategia para lograr el 75% que exige la CBI para aprobar una propuesta.

Hubo 48 votos a favor y 10 en contra, 9 de latinos y uno de una nación africana: Gabón.

Otra de las sorpresas es que Australia y Nueva Zelanda, que hasta ahora se han opuesto a la presencia de embarcaciones japonesas en sus costas, apoyaron el paquete con el argumento de que esta pesca es en pequeña escala y no pone en riesgo las poblaciones de ballenas. Mientras que India y Mónaco, acérrimos defensores de las ballenas, se abstuvieron a votar, según una publicación del portal digital de Terra.com CAZA NO SE JUSTIFICA

Despaigne, por su parte, dijo que ‘no se justifica la caza en estas regiones aborígenes’. Estados Unidos y Rusia pueden ofrecerle otras alternativas de subsistencia a sus habitantes porque ambos tienen una economía estable. Y negó que esta actividad sea una cultura de los aborígenes de San Vicente y las Granadinas como se aseguró. ‘Es falso. Ellos sólo tienen cerca de 25 años haciéndolo. Es una tradición moderna’, detalló.